El que resiste, gana" es una famosa divisa acuñada por el Nobel español Camilo José Cela, popularizada en su discurso de los Premios Príncipe de Asturias de 1987. Pretende transmitir un mensaje de perseverancia, constancia y capacidad de aguantar ante las dificultades para llegar al éxito final, y el Miranda Urban Festival es precisamente eso: un regalo para los que siguen al pie del cañón. La sexta edición del MUF ha dejado actuaciones para el recuerdo, siempre apoyado en los himnos que suenan en las calles, en cemento, rock y rap.
La jornada inaugural arrancó con el show de los mirandeses Sentido Crítico. Contundencia y un repertorio cargado de temas directos, punk a lomos de la reivindicación y que no se quedan en una mera crítica social, sino que invitan a una reflexión. Hicieron un repaso por sus dos trabajos de estudio, ''Antes condenados que callados" y "Ni vencidos ni convencidos". Los asistentes al MUF pudieron disfrutar de títulos como 'Que lloren los suyos' o 'La fábula del patriota', todo ello antes de cerrar con el estribillo del punk aún nos corre por las venas. Dedicatoria para Israel incluida, el recital ayudó a calentar motores.
El segundo turno fue para las madrileñas Pubic Enemy. Tras solventar unos pequeños problemas de sonido iniciales, por los cuáles pidieron disculpas hasta en exceso, ya que sellaron una actuación más que notable a posteriori, la banda bailó entre sus propias creaciones como 'Bad blood' y otras versiones de temazos remember, como el mítico 'Flying Free', que llevaron a su terreno para poner al público a saltar. Punk rock melódico que el público compró desde un primer momento, una de las revelaciones del sexto Urban, sin dudas.

El viernes se cerró con la propuesta de los legendarios Boikot. Una puesta en escena sobresaliente, con juegos de luces y todo su staff atento a los detalles. No tardó en aparecer 'Inés' por la Fábrica de Tornillos, pero también hubo tiempo para nueve canciones del que será su nuevo disco, "No les interesa", que verá la luz en junio. Melodías pegadizas y toques de ska para levantar a un respetable que estaba conociendo las canciones por primera vez. Llevaron a cabo un concierto muy del estilo Dropkick Murphys, cada instrumento perfectamente coordinado y hasta rondos en el escenario. Son históricos por algo, viven la música con pasión y se refleja en las tablas.
'De espaldas al mundo', 'Sin tiempo para respirar' y la siempre coreada 'Cualquier día', las más celebradas. No faltaron los pogos y el mejor ambiente en el cierre del primer capítulo del Urban.
El sábado comenzó con el cielo gris y la lluvia haciendo presencia en la ciudad. En horario matutino, Break the Senses llevó el festival hasta el bar La Rayuela. Las ganadoras del concurso de bandas femeninas demostraron el porqué se impusieron a decenas de bandas y dejaron el listón muy alto en el MUF. Rock por los cuatro costados y una propuesta muy firme.
Ya entrada la noche hizo presencia, de vuelta en la Fábrica de Tornillos, La Reina Mora. Sin duda, otra de las revelaciones del festival, como ya lo fueran en el pasado Faenna o Sanguijuelas del Guadiana. La andaluza cabalgó sin miedo e hizo brillar el autotune. Por algo es 'La Matadora'. Repasó su último trabajo y otros temas antiguos. La colabo con Easy S, 'Aura', uno de los temas más pegadizos del show. Letras crudas como la vida misma y talento al natural.
Justo después llegó el turno para Nico Miseria. Un artista con personalidad en mayúsculas, tanto como para dedicar su primer tercio de concierto a creaciones drummless, ni una caja. Se coló entre el público para regalar barras directas y sentir la piel. Tardó en conectar, pero lo hizo. Poco a poco fue elevando el ritmo, nunca mejor dicho, de su repertorio. 'Amor de verano' y la conocida 'Me gusta, es broma, pero si tú quieres no es broma', brillaron con luz propia. Acabó como empezó, entre el respetable, mirando a los ojos a los asistentes, abriendo su corazón y enviando un mensaje a los cuerpos policiales. Todo ello perfectamente respaldado por el gran Alllan Parrish.
El último plato, el fuerte, lo cocinó N-Wise Allah. Jugaba en casa y 'Telefóno Kosher' cayó como un ladrillo en la cabeza de los festivaleros. Cantabrana selló un directo potente y sin fisuras. Tras casi dos meses de gira por Latam, tanto él como Ihon, su número 2 for life, demostraron quiénes mandan en Miranda. 'Luigi y supermario' y 'AMG' evidenciaron el gran trabajo realizado por Sabio en los beats. 'Intenso' y 'Hit o nada' rompieron con el 10, como Román, pero el momento más emotivo fue cuando dedicó el tema L.O.M.L a su madre, que se encontraba entre el público. Porque una madre es un amor para toda la vida y hay que aprovechar el tiempo con ellas. Como cierre. los clásicos 'Mis 90s', un himno tatuado en el corazón de Miranda y del todo el Hip Hop nacional. Guiño a la MDE Click al completo, presente en la sala, pero también a todos los que estuvieron ahí cuando el rap de verdad, el de las cintas y búscate la vida para conseguir música. El de Mindruss, leyenda del rap local que estuvo amenizando los tiempos muertos del MUF con su música, con la misma pasión y compromiso que siempre, SO para él.

El Muf cerró su sexta edición con nota, el festival ha madurado y está regalando gemas a todos los que han sabido esperar, confiar y ser pacientes, porque el que resiste, gana.
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