La madrugada no presagiaba nada bueno. Una intensa tormenta sobre varias localidades de la provincia marcaba un sábado complicado, pero, con el paso de las horas y 364 días después, volvía la décima edición del Día Pruno, esa fiesta donde vino y música se entrecruzan en la Finca Villacreces. Un lugar de ensueño y con palpable encanto, en eso que los entendidos denominan la “Milla de Oro” que atesora la Ribera del Duero y con esa pequeña joya que es su creación y que da el nombre a su día, ese vino Pruno, al que, hace ya unos años, Robert Parker elevó a los altares describiéndolo como "asombroso y que sigue impresionando". En esta décima edición, entre hamburguesas, catas, descubrir los perfumes que encierran sus vinos y pasear entre sus parcelas con bicicletas eléctricas, el terreno musical fue cubierto por los vallisoletanos Bravo Maldonado y los toledanos Veintiuno, junto a un concierto sorpresa entre barricas protagonizado por la cantautora madrileña Gloria Méndez y, entre medias, Óscarmina con sus platos amenizando la espera.
Bravo Maldonado no son unos recién llegados, aunque la banda surge en el 2022. Todos ellos, Guille Mucientes a la voz y guitarra; Pablo Pelanas a la guitarra; Fran Baeza al bajo; Martín Leal maltratando la batería y Miguel Palomo con los teclados y coros, cuentan con una larga trayectoria en diferentes formaciones... Octubre Polar, Siete, La Noche de la Iguana, son algunas de ellas. Pop-rock un punto más cañero que lo que hacían con sus pasadas formaciones y con unas letras donde dicen que "representan los sentimientos que tenemos en el proceso de sacar este proyecto... Y un poco de mala hostia"; y que, en esta ocasión, por esos azares de la vida y problemas familiares, nos tuvimos que conformar con escucharlos en formato acústico en ese dúo donde Guille y Pablo defendieron el repertorio de la banda. Quedaron las ganas de disfrutarlos en todo su potencial, pero seguro que a lo largo de este verano habrá otra ocasión.

Veintiuno, desde Toledo, cerraron la jornada. Pop-rock donde han sustituidos sus cazadoras de cuero de otras ocasiones por elegantes trajes negros. Suman ya cinco discos editados, incluyendo este último, “La balada de delirio y equilibrio” (2025), que vienen presentando por un buen número de escenarios. Pop emocional con guiños al indie facturado por Diego Arroyo a la voz y guitarra; junto a Yago Banet al bajo; Pepe Narváez a la batería y percusiones y Rafa Pachón a la guitarra y, en esta ocasión, con la incorporación de David a los teclados y saxofón. Después de pasar por Las Noches del Botánico, los toledanos convencieron con “Perder los modales”, “Mitología”, “Mañana lo dejo”, “Dopamina” o “La vida moderna”. Y valga esa redundancia que señala que, "la vida dura un día, y ya es casi mediodía", así que toca aprovechar el tiempo. Cuando se apagaron los micrófonos y las guitarras, dejaron de sonar, cuando las luces y el escenario quedó vació, empezamos a descontar esos 365 días, para esa onceava edición del próximo año… así que esperemos que la vida dure algo más de ese día anunciado.

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