Mare Of Easttown
Cine - Series / Brad Inglesby

Mare Of Easttown

10 / 10
Luis M. Maínez — 10-06-2021
Empresa — HBO
Fotógrafo — Archivo

“Mare Of Easttown” es una auténtica genialidad que hace palidecer al resto de la hipertrofiada oferta seriéfila. La serie del momento vuelve a ser obra de HBO, que se sigue distinguiendo más de veinte años después por una calidad mayúscula en la mayoría de sus propuestas. En este caso, nos encontramos en Easttown, una pequeña ciudad de Pennsylvania, con una historia policiaca de corte clásico, sencilla e impresionante a la par.

Si el boom de las series se puede comparar con el boom de la novela decimonónica es precisamente por obras como “Mare Of Easttown”, llena de matices y de capas; concebida como un engranaje perfecto a nivel narrativo, pero sin renunciar a la simbología. La propia Easttown es protagonista de la trama. Tanto entendiendo la localidad físicamente, con especial atención al contraste “dentro-fuera” representado respectivamente por el hogar, y río y el bosque, así como a través las personas que la habitan. ¿Qué es una ciudad sino quien la vive? ¿Qué es una casa sino lo que sucede en ella?

La importancia del hogar está unida a la importancia de la familia. “Mare Of Easttown” coloca a la institución más antigua del mundo en el centro y destapa sin piedad sus taras y sus bordes afilados. También la sitúa como un sol alrededor del que orbita, innegablemente, todo lo que sucede en la vida de uno. Ambas visiones se complementan y no hay “peros” ni “sin embargos” al respecto. Desembarazarse de la familia es tan imposible que cuando uno se aleja de ella está también convocándola.

Una serie sobre familias tiene muchas formas de ser. “Mare Of Easttown” vuelve a la madre para explicarse a sí misma. Estamos ante los mejores personajes femeninos que han aparecido delante de nuestras pantallas en muchísimo tiempo. No hay clichés, no hay condescendencia, ninguna de las mujeres que viven en Easttown, ni se pliega voluntariamente ante nadie ni desmerece a nadie. Son magníficamente humanas, representan lo mejor de nosotros como especie. Por eso la serie no es maniquea: cede el protagonismo a las madres, a las hijas, a las abuelas y a las trabajadoras sin caricaturizar la imagen del hombre a pesar de que los (nos) mira sin vendas en los ojos.

“Mare Of Easttown” es también una serie (casi una novela) de silencios y ausencias. Esto tiene repercusión en la propia historia, marcada casi siempre por lo que se dejó de contar o por la gente que se fue; pero también narrativamente: descubrimos a posteriori lo que la trama nos ha ocultado conscientemente. En este sentido también estamos ante una narración excepcional, no encontramos ni sorpresas monolíticas esculpidas en incredulidad ni somos capaces de adivinar (aunque todo esté ahí) qué pasará en el capítulo siguiente. Aunque algo sí es seguro, nos encontraremos con una pieza más del puzzle de una historia en la que Mare, interpretada por una descomunal Kate Winslet (de verdad, impresionante) sirve de nexo entre todos los habitantes de una ciudad en la que todo el mundo se conoce de vista pero donde habitan, como en toda comunidad, secretos que se esfuerzan por no salir a la luz.

Unos secretos que marcan irremediablemente la relación de la serie con la justicia. En “Los odiosos ocho”, Quentin Tarantino nos dejó con un monólogo memorable sobre la justicia y cómo esta ha de ser fría y despiadada porque siendo pasional y emocional corre el riesgo de dejar de ser justicia. Aquí, a través de la figura de Mare, inspectora de policía local, se nos trata de contar algo similar. La gente de Easttown se relaciona con ella –la autoridad, la justicia– desde el plano personal; todos la conocen. Apelando a sus sentimientos, se le exige que ayude a encontrar a las chicas desaparecidas cuyos casos sirven de telón de fondo para la serie pero, del mismo modo, muchas veces no se acepta su intervención para alcanzar dicha justicia. Ahí tiene mucho que ver el miedo, uno de los sentimientos más presentes en la serie. Un miedo que se siente en los personajes, un miedo adulto y maduro, que se manifiesta sin sustos ni excesos.

“Mare Of Easttown” es brillante y sobria, espectacular en su contención, limpia de artificios innecesarios. Una serie que ha encontrado en la figura de Kate Winslet la representación perfecta de lo que es, una de esas simbiosis intérprete-protagonista-historia que quedan ya para siempre en el imaginario colectivo. Bravo.

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