Origen: Essex (UK). Desde 1975 hasta la actualidad.

Empezaremos rompiendo un mito. En Eddie & The Hot Rods nadie se llama Eddie, y curiosamente nunca lo ha hecho ninguno de sus numerosos miembros. De hecho, ese era el nombre de un maniquí que el grupo acababa golpeando en la mayoría de sus conciertos iniciales como performance. Unas actuaciones que tenían como protagonista a su formación inicial, integrada por Barrie Masters (voz), Dave Higgs (guitarra), Steve ‘Nicol’ Nichols (batería), Pete Wall (guitarra) y Rob Steel (bajo). Estos últimos no durarán mucho y serán sustituidos por Paul Gray, un chaval de quince años, al bajo, y Lew Lewis a la armónica. Un Lewis que, aunque apenas estuvo en la banda unos meses, fue esencial para la definición de un sonido que partiendo del pub rock se acercaba peligrosamente al punk por su manera acelerada de afrontar cualquier canción. Tomando como referencia el blues, igual que hicieran los primeros The Rolling Stones, y mirándose en el espejo de sus admirados y coetáneos Dr. Feelgood, el grupo llevaba al límite sus canciones, convirtiéndose muy pronto en la versión más cruda del pub rock. Por algo acabarán compartiendo cartel con, por ejemplo, The Damned o Sex Pistols, con los que por cierto no acabarán nada bien cuando estos destrozan el equipo de nuestros chicos durante su actuación.

En 1976, apenas un año después de su nacimiento, Eddie & The Hot Rods ya son considerados el mejor grupo emergente del pub rock gracias a singles como “Teenage Depression”, que les alzará hasta el puesto treinta y cinco de las listas de éxitos, lugar más que destacable teniendo en cuenta las escasas audiencias que caben en los locales en los que tocan las bandas del género. Buena parte de ese éxito se debe a su papel como banda residente de The Kensington, en Londres, lugar en el que se forjarán definitivamente como grupo de directo. Publican su primer disco, también titulado “Teenage Depression” el mismo 1976, y tras este introducirán un nuevo miembro en la banda, Graeme Douglas, guitarrista de Kursaal Flyers, que los decantará más hacia el pop alejándolos levemente del punk, y haciendo su sonido más accesible para aquellas emisoras de radio que se interesan por ellos. Fruto de esa colaboración llega el que podemos considerar su momento de éxito más álgido, la publicación del single “Do Anything You Wanna”, con el que rompen la barrera del Top Ten para llegar a un sorprendente número nueve de las listas. Eso sí, la canción, una auténtica gema power-pop se incluye en un disco, “Life On The Line”, demasiado blando para un momento en el que se va a producir la ya conocida explosión punk. Por eso el grupo entra en barrena y aunque publica “Thriller” en 1979 y “Fish’n’Chips” en 1981, acaba disolviéndose. Vuelven para una reunión, con Masters y Nicol a la cabeza en 1984, aunque apenas están quince meses juntos. En 1996 sí que el reencuentro de la formación clásica (los dos citados, más Higgs y Gray) tiene más éxito y se consolida, aunque con un número verdaderamente incontable de entradas y salidas de músicos. Publican un disco notable como “Gasoline Days”, ese mismo año, y giran sin parar, algo que harán hasta este 2018, momento en que la banda ha anunciado su disolución definitiva con una gira de despedida.

 

El Clásico
“Teenage Depression”
(Island, 1976)

El disco de debut de Eddie & The Hot Rods es, prácticamente por unanimidad si se consulta con expertos en pub rock, el mejor de su carrera. Grabado ya sin la presencia de Lew Lewis, de sus canciones da buena cuenta la llamada formación clásica. Los ocho temas propios que aparecen están firmados por Dave Highs, y a estos se suman las versiones de “Show Me” de Joe Tex, “Shake” de Sam Cooke y “The Kids Are Alright”. De hecho, tanto esta última como “Been So Long” son grabaciones en directo extraídas de un concierto en el célebre Marquee de Londres en julio de 1976, del que saldrá buena parte del material que incluirán como extras en su posterior reedición en CD. Producido por Ed Hollis y Vic Maile, el disco capta al grupo en su momento de máxima efervescencia, cuando todavía no eran conscientes de que la urgencia del punk iba a pasar como una apisonadora sobre sus carreras. Aunque ene se momento ellos son las apisonadoras, facturando una tras otra canciones cargadas de energía donde la palabra rock and roll toma conciencia de su verdadero significado.