Entrevistamos a los protagonistas de “Blue Film”
EspecialesKieron Moore Y Reed Birney

Entrevistamos a los protagonistas de “Blue Film”

Pablo Tocino — 15-08-2026
Fotografía — Frame de la película

“Blue Film”, que ahora puede verse en Filmin, se estrenó en España y fue premiada en el Atlàntida Mallorca Film Fest, en el que pudimos entrevistar a sus dos protagonistas, Kieron Moore y Reed Birney. Hablamos con ellos sobre una de las películas más incómodas de los últimos años, que no deja indiferente a quien la ve, y que está recibiendo críticas excelentes por parte de quienes se atreven a verla.

La película ha sido rechazada en festivales de renombre, debido a su temática. Creo que eso habla bastante mal de la situación actual de los festivales de cine, y de la situación actual del cine, en general... pero quiero saber vuestra opinión al respecto.
(Reed) Estoy de acuerdo contigo. Creo que hay una cobardía que se ha apoderado de muchas cosas. No tiene ningún sentido para mí porque considero que la calidad de la película es tan grande que eso por sí solo debería asegurarle la entrada a muchísimos sitios. Pero parece que nada de eso importa: en cuanto dices la palabra “pedófilo” la gente huye como loca.

(Kieron) Por otro lado, es lo mejor que podría haberle pasado a la película, porque ahora la gente está como “¿Y tú quién eres para decirme que no estoy preparado para ver esto?”. Se acercan a la película con la mentalidad de “Déjame verla y decidir por mí mismo lo que sea”, que es como creo que deberían verse las películas. Así que lo veo como una bendición; probablemente, no estaríamos sentados aquí si no hubiese pasado esto.

(Reed) Sí, creo que el rechazo ha jugado en nuestro favor.

Entiendo lo que decís, pero creo que, aún sin el rechazo, estaríamos aquí sentados igualmente, porque la película es fantástica de por sí.
(Kieron) Gracias [sonríe]

O sea, la película tiene la etiqueta de “provocativa”, y yo estoy de acuerdo en que lo es, pero no en el sentido vacío, sino porque realmente provoca una conversación.
(Reed) Yo también lo pienso. No he visto ninguna otra película como ésta. No había visto “Mysterious Skin” (Gregg Araki, 04), con la que veo que la gente la está comparando, y ahora la he visto y entiendo la comparación, pero creo que hay grandes diferencias entre ambas. Creo que hay algo realmente hermoso entre nosotros dos. Un amigo tuyo [a Kieron] dijo después de un pase en Nueva York que esto era una historia de amor, y creo que, en cierta manera, nosotros siempre lo hemos pensado así. En cambio, “Mysterious Skin” es claramente diabólica. También es cierto que yo nunca pensé en Hank como un monstruo... y quizás ese es mi problema.

A mí me encanta “Mysterious Skin”, pero no le veo el parecido más allá de lo obvio. Las encuentro muy diferentes, para empezar por la perspectiva desde que la que se narra la historia, pero también por las diferencias entre Hank aquí y el entrenador allí. Al hilo de esto, te quiero preguntar por un momento en “Blue Film”. Después de que tu personaje le cuente ciertas cosas de Kieron, éste se muestra sarcástico, y Hank dice “¿Cómo puedes reírte de eso?”. Me parece muy importante esa frase; he leído en una entrevista que viste un documental, “Pervert Park”, donde muchas de estas personas no se sentían bien consigo mismos, les gustaría cambiar, pero no sabían cómo, etcétera.
(Reed) Es que nadie elige ser un pedófilo. Nadie elige ser nada de lo que somos, realmente. Simplemente lo es.

(Kieron) Bueno, Aaron elige ser así. Es interesante eso, cómo Aaron elige su destino, mientras Hank lidia con lo que le ha tocado.

(Reed) Pues incluso te diría que el hecho de que Aaron elija ser un camboy viene de algo, algo de lo que él no tiene el control.

(Kieron) No sé... Hablamos mucho sobre sexo en la película, sobre si es algo empoderante o una debilidad, y yo creo que algo que estos personajes tienen en común es su fracaso en el amor, que les hace ser así. Tú no puedes amar porque tienes esta carga terrible, lo peor del mundo, y tienes que renunciar a ello. Y a Aaron le han roto el corazón, y decide que no volverá a ocurrir, que lo que conocerán los demás es esa otra versión de él.

Os lo he comentado al principio, pero vuelvo a felicitaros por vuestras interpretaciones. Es tremendo cómo, Reed, tú consigues que empaticemos tanto con Hank, y cómo, Kieron, tú nos vas mostrando la vulnerabilidad que hay tras la fachada de findom seguro de sí mismo e incluso cruel que tiene Alex.
(Kieron) Gracias. También hay un mérito en ti y en quien lo ve. Al final, el personaje último es el espectador. Es decir, Reid hace muy bien su trabajo, pero no creo que él “haga” al espectador ser empático con Hank. Creo que le da al espectador la oportunidad para serlo, y es el espectador el que tiene que coger ese tren y subirse. Y es ahí donde la película es tan potente para mí: el espectador dice “Joder, estoy sintiendo empatía con el pedófilo”, y luego “pero no puedo sentirme así”. Uf, eso me parece tan poderoso...

(Reed) ¿Qué película te ha hecho pensar sobre cómo se siente ser pedófilo? Es un concepto tremendamente interesante. Si piensas en Jeffrey Epstein, pese a todas las monstruosidades que hizo, al final del día Jeffrey Epstein era simplemente un tipo.

(Kieron) Bueno, yo no pondría al mismo nivel a Hank y a Epstein...

(Reed) No, ni yo tampoco, para empezar porque Hank se para a sí mismo y Epstein no lo hizo, pero lo que quiero decir es que los impulsos estaban ahí en ambos casos, entiendo que en ambos casos viniendo de un lugar muy roto.

(Kieron) Reid no la ha visto, pero ¿has visto “The Drama”, Pablo? La de Pattinson y Zendaya.

"Creo que hay una cobardía que se ha apoderado de muchas cosas. No tiene ningún sentido para mí porque considero que la calidad de la película es tan grande que eso por sí solo debería asegurarle la entrada a muchísimos sitios"

Todavía no, la tengo pendiente.
(Kieron) Vale, pues no te la quiero arruinar, pero hay un momento en el que piensas “Whoah. ¿Cómo me sentiría yo?”, pero no te plantea que te pongas en su piel, sino en la piel del otro personaje ante lo que le cuentan. En cambio, nuestra película te dice que sí, que te pongas en la piel de Hank. Y eso es como un examen: la película no decide por ti, te pide que tomes una decisión, creo que eso es lo que la hace tan poderosa. No te vamos a llevar de la mano durante la película, ni tampoco queremos que salgas de la proyección diciendo “He cambiado de opinión”. Lo que queremos es que te preguntes cómo te sentirías tú. Y eso es mucho más emocionante, me siento muy afortunado de poder estar en un proyecto así. Y en cuanto a Aaron... Me gusta que menciones también eso, porque en la promoción estamos hablando mucho de Hank, y lo entiendo, pero creo que no tenemos muchos personajes como Aaron. Y me gustaría que tuviésemos más, siento que un personaje como Aaron es muy relevante. Hay mucha gente por ahí como Aaron, especialmente con la generación de redes sociales, o como que lo sex-positive se ha ido a un punto en el que nos explotamos a nosotros mismos.

(Reed) Elliot [Tuttle, director de “Blue Film”] ha dicho que el sexo, especialmente en Estados Unidos, es muy recatado y conceptual, y quería explorar en esta película el hecho de que el sexo nos domina. Casi todo lo que hace la gente tiene el sexo de por medio, de alguna u otra manera. Y no creo que haya visto hasta ahora una película en la que eso se reconozca. Porque realmente es así: el sexo, nuestra sexualidad, es lo que nos gobierna.

Hay un giro hacia el final de la película, que no llega a quedar claro. Me parece también interesante que, aún en el supuesto de que el giro sea cierto, queremos creer en Hank de alguna manera. Queremos creer que, aunque quizás sí que estuvo a punto de hacerlo y simplemente se le escapó, eso hizo que a partir de entonces haya intentado no volver a hacerlo. Pero realmente no lo sabemos; la película trata al espectador como alguien inteligente y no nos lo llega a aclarar.
(Kieron) La mejor parte de este trabajo es esto que acaba de ocurrir: la persona que estaba sentada en tu silla hace un rato, el periodista que nos hizo la entrevista anterior, tenía una opinión completamente distinta sobre esto y sobre Hank. Creo que eso es lo que hace tan especial nuestro trabajo; que, si está bien hecho, la interpretación no viene tanto de la película sino del espectador, y acaba hablando no de la película sino del espectador. En tu caso, diría que intentas buscar algo bueno en las personas. Tienes como esa esperanza de que Hank pueda redimirse. En cambio, esa otra persona lo vio distinto, y me parece que hay una belleza increíble en todo esto.

(Reed) Es interesante [piensa]. Hay una cosa en la que no había caído antes, Pablo, pero… Yo no lo hice, pese a que quisiera hacerlo, pese a que planeara hacerlo, el caso es que no lo hice, y, por tanto, James está bien. Mi intención no estaba bien, pero James está bien. Por supuesto habrá un trauma alrededor de lo que podría haber ocurrido, pero el caso es que escapó, no fue abusado por mí... y eso hace que yo pueda vivir conmigo mismo, y pueda fingir que yo le dejé ir.

(Kieron) Son las mentiras que nos contamos, ¿no? Se escapó y no llegué a hacerlo, así que realmente no está tan mal lo que estuve a punto de hacer.

(Reed) Pero la perspectiva de James es la misma. No ocurrió.

(Kieron) No es lo mismo, diría yo. Si tú le agarraste y James se escapó, es traumático. Si tú le agarraste, pero luego le dejaste ir, aunque siga siendo traumático...

(Reed) ¡Pero James está bien!

La película es tan buena que tiene a sus actores debatiendo sobre ella.
[Ambos ríen] (Kieron) Mira, Reid y yo hemos tenido ochocientos debates sobre la película. Nos reímos, pero la cosa es: si la audiencia tiene al menos un cinco por ciento de las conversaciones que nosotros hemos tenido sobre ella, puedo morir feliz. Y eso es lo que debería ser el arte. Incluso mira, también el destino de Aaron: hay gente que piensa que le va a ir bien tras el final de la película, y gente que...

(Reed) ¿Tú qué crees, Pablo? ¿Que después de esto tiene una buena vida o una mala vida?

Pues te responderé, pero después, porque esa es una de las preguntas que tenía pensado haceros.
(Reed) (ríe) De acuerdo.

Pero antes de eso quería preguntaros a cada uno por un proyecto externo a “Blue Film”. Empiezo contigo, Kieron, comentándote que este verano he visto “Boots”. Me ha gustado mucho, y me parece escandaloso el motivo por el que Netflix la ha cancelado. Pero te quería plantear un pequeño paralelismo que le veo con “Blue Film”. En “Boots” está muy presente el sentido de comunidad y hermandad que une a esos chicos, incluido a su protagonista queer. Esto no es precisamente algo que tengamos la mayoría de chicos queers mientras crecemos, y creo que eso está relacionado con la soledad y el vacío que sentimos al crecer, y que en Alex/Aaron está muy presente.
(Kieron) Es que la soledad es un tema ahora mismo, ¿eh? Somos como la generación más conectada, pero a la vez nos sentimos muy separados de todos, muy aislados. Y da bastante miedo, la soledad da mucho miedo. ¿Sabes eso que dicen de “las películas salvarán el mundo”? Pues espero que lo hagan, pero creo que va a hacer falta algo más que eso, creo que hace falta una conversación sobre esto. Y sí, veo una relación entre “Boots” y “Blue Film”, incluso con mis personajes: Slovacek, mi personaje de “Boots”, es despiadado y cruel, y se parece mucho a Aaron, y en cambio, a priori odiaría a Aaron por lo que es... pero a la vez se sentiría fascinado por lo que consigue Aaron.

(Reed) Creo que, si “Boots” hubiese ido sobre Slovacek, habríamos llegado al lugar al que llegamos con Aaron. Habríamos descubierto qué había bajo esa fachada.

(Kieron) Eso era la temporada dos, de hecho. Ese es mi spoiler. La temporada dos iba a tratar sobre lo que había pasado Slovacek para ser como es. Pero bueno, volviendo a lo que dices, sí que creo que hay una epidemia de soledad y que la masculinidad es algo fascinante para explorar ahora mismo, porque no hay una guía sobre qué es una buena masculinidad y qué no. Yo solo he interpretado malas versiones de la masculinidad, pero bueno, al menos son versiones...

"Hablamos mucho sobre sexo en la película, sobre si es algo empoderante o una debilidad, y yo creo que algo que estos personajes tienen en común es su fracaso en el amor, que les hace ser así"

En tu caso, Reed, recojo lo que dijiste antes sobre que el sexo nos gobierna para recordar una cita: “Todo en este mundo va sobre sexo, salvo el sexo, que va sobre poder”, popularizado por un famoso protagonista de serie: Frank Underwood, de “House of Cards”. Una serie, por cierto, en la que veíamos situaciones de la Casa Blanca pensando “Buah, esto jamás ocurriría”... y ahora quizás no lo pensaríamos tanto. Tú interpretaste a Donald Blythe. ¿Cómo recuerdas esa época?
(Reed) Fue un trabajo increíble, eso sin duda [piensa]. Siento que necesito hablar sobre Kevin Spacey, aunque probablemente no sea apropiado en esta entrevista...

Como te sientas más cómodo.
(Reed) Hay parte que prefiero decirte off the record. Para la entrevista lo que te puedo decir es que era un ambiente muy complicado y tóxico. He interpretado a algunos políticos. Hace poco interpreté a otro vicepresidente, el de “Sucession”... Allí soy el peor vicepresidente posible [risas].

(Kieron) Hay una cosa interesante que has dicho, lo de “esto jamás ocurriría”, porque creo que ha habido un cambio en ese tema. Antes veíamos las series para escapar, y ahora creo que buscamos la verdad, explicar la condición humana.

(Reed) Creo que nos encantan las películas de palomitas para escapar, pero también estoy de acuerdo con Kieron en que hay un hambre creciente por películas que nos ayuden a entender qué significa estar vivo.

Quiero acabar preguntándoos sobre cuál es el futuro que pensáis que tendría cada uno de vuestros personajes.
(Reed) Creo que Hank está acabado. Creo que fue a por Alex al ver cómo de lejos había llegado, para intentar de alguna manera una expiación por lo que ocurrió con James. Como que, si logra ayudar a Alex, de alguna manera eso arregla lo que ocurrió con James. Pero en cuanto vuelve a su casa al día siguiente, creo que Hank piensa “No debería haberme acostado con él, ese no era el motivo por el que iba, me atrapó otra vez, fue irresistible... No ha funcionado”. Cuando Alex le pregunta “¿Todavía me amas?”, a la gente le molesta que Hank no diga nada, y yo pienso qué es lo que podría decir. Creo que Alex está salvado, eso sí.

(Kieron” Interesante... pero no estoy de acuerdo. No me gusta decir a la gente lo que debe pensar sobre mi personaje, pero la verdad es que yo no creo que Alex esté salvado. Creo que tiene como una “introducción” al cambio, y me encanta la metáfora de él cantando en la ducha para ninguna audiencia frente a cómo empieza la película, como que ahí encuentra su voz, etcétera, y quiero creer que se moverá hacia otros lugares mejores... Pero mi cerebro lógico me dice que no. Que va a volver a lo mismo, o incluso a algo peor. ¡Imagina lo que esta noche ha podido hacerle a Alex! Podría comenzar un viaje sanador, sí, si tuviera la comunidad para eso, los amigos para eso... pero dudo que Alex tenga esa comunidad.

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