“El salmón” de Andrés Calamaro veinte años después
Especiales / Andrés Calamaro

“El salmón” de Andrés Calamaro veinte años después

Joan Navarro — 04-12-2020
Empresa — Warner Music Spain
Fotógrafo — Archivo

El famoso disco quíntuple de Andrés Calamaro cumple 20 años y lo repasamos en este artículo especial para analizar lo que supuso como reto creativo, pero también como experiencia y experimento único de un artista al que siempre le ha gustado nadar contra corriente.

Podríamos decir de entrada que este extenso -hasta la extenuación-  trabajo fue muy propio de “El Salmón”, apodo por el que se conoce a Andrés Calamaro y que, junto a sus amigos Marcelo Scornik y Gringui Herrera, vivió cien días de dedicación absoluta a la creación, a la libertad del artista y a todo aquello que se le pasó por la cabeza. En un entorno de drogas y alguna que otra mudanza (no debe ser fácil para los vecinos tener a alguien creando y grabando centenares de canciones durante meses), Calamaro grabó más de trescientas canciones, dentro de las cuales se encontraban versiones de Bob Marley, The Beatles y Luis Alberto Spinetta, entre otros.

Exactamente fue el 13 de noviembre del año 2000 cuando el cantautor argentino sorprendió al mundo lanzando un álbum con un total de 103 canciones. Entre ellas, auténticos hitos de su carrera como “Tuyo siempre”, “El salmón” (tema que da nombre al disco), “No se puede vivir del amor”, “Días distintos” o “Revolución turra”. Un total de cinco discos que demuestran el potencial creador de Calamaro y la facilidad que tiene para escribir y componer.

Un álbum que parece imposible, no solo por incluir más de cien piezas, sino también por el riesgo que supone publicar cinco discos en uno. Podía parecer poco atractivo para el público, acostumbrado a álbumes de 10 a 15 cortes. Por ello Calamaro anunció un segundo trabajo con el mismo nombre, pero con la particularidad de ser, tal y como nombró él, una edición sencilla: “El salmón (edición sencilla)”. Esta edición recoge 25 de las 103 canciones incluídas en el álbum original, siendo este más económico y suponiendo una elección del cantante de entre su gran número de creaciones.

Como era de esperar, Calamaro experimentó con muchos géneros. En el álbum añadió canciones de rock, country, reggae, pop, tango y hasta hip hop. Curiosa es la historia de la canción “Mi funeral 11”. José Niño Bruno, batería de su banda en el momento, explicó que Andrés les enseñó una cinta en la que todas las canciones se llamaban “Mi funeral”. De todas ellas decidieron publicar únicamente la número 11, de ahí el nombre de la décimo quinta canción de “El salmón”. Niño Bruno cuenta también que había experimentos de todo tipo, como una canción que duraba media hora construida a base de loops, gritos, ruidos y sonidos de sintetizador.

“El salmón” fue publicado después de, según la crítica, lanzar los dos mejores álbumes de su carrera. Estamos hablando de los más que conocidos “Alta suciedad” (1997) y “Honestidad Brutal” (1999), siendo este último laureado como uno de los 10 mejores de la historia del rock argentino. Ambos álbumes los lanzó después de terminar su exitosa etapa con Los Rodríguez, empezando así una única y larga carrera en solitario que aún sigue en pie.

Y es que en diciembre de 1999, al acabar la gira de su triunfal “Honestidad Brutal” en Buenos Aires, Andrés no descansó y decidió encerrarse durante tres meses para componer, escribir, grabar y, en los momentos libres, seguir componiendo. Tal y como el autor comentó años después en una entrevista: “Me dejé secuestrar por mí mismo, por mi nariz y por la libertad. Dormía dos veces por semana. Fueron días divertidos, artísticos, reventados, marginales, extremos… Estábamos ajenos a todo, prefabricamos nuestra propia realidad y la habitamos”. Se encontraban como en una fortaleza blindada, con una sensación de extraña alegría. “Yo hacía lo que se conoce como consumo profesional. Estaba enfocado en una espiral creativa aparentemente ilimitada”.

Al acabar de preparar y grabar las más de 300 canciones, Calamaro fue a Madrid junto a una maleta llena de casetes con todas las nuevas grabaciones de estos últimos meses con la idea de grabarlas de nuevo con la banda. Se hospedó en un hotel mientras preparaba la grabación en el estudio. No paraba de pensar en las canciones, hasta tal punto que Ariel Rot fue a visitarlo y acabó tocando la guitarra y haciendo coros en varias de las canciones.

Entraron a grabar en los estudios Sintonía de Madrid en el mes de mayo, junto a Niño Bruno y Candy Caramelo, quiénes le habían acompañado en la última gira. Gira en la que tuvo la oportunidad de hacer de telonero a su idolatrado Bob Dylan en sus doce conciertos por España. En la grabación de “El salmón” también participaron los guitarristas Gringui Herrera, Guillermo Martín y Coti Sorokin y el teclista Ciro Fogliatta.

Algunos de los temas del álbum no fueron grabados en el estudio, si no añadidos directamente de las maquetas que tenía grabadas Calamaro. Estas piezas solamente tuvieron algunos pequeños retoques. Además, el álbum incluye dos canciones que son versiones alternativas de otras dos canciones que aparecen en el disco, como es el caso de “Revolución turra – Simón” y “All You Need Is Simon”, versiones de “Revolución turra” y “All You Need Is Pop” respectivamente.

No es casualidad tampoco que el último corte del disco sea “Este es el final de mi carrera”, aludiendo a un posible parón o retiro del artista. De hecho, después de publicar el álbum, Andrés Calamaro decidió no salir de gira y siguió creando nuevas canciones, aunque muchas de ellas no hayan salido nunca a la luz.

Después de la publicación de “El salmón”, Calamaro tarda cuatro años en hacer un nuevo álbum. Estamos hablando de “El cantante”, un disco de versiones de boleros y de canciones famosas latinoamericanas, además de incluir tres temas prácticamente nuevos, entre ellos el mítico “Estadio Azteca”. Y digo prácticamente nuevos porque Andrelo publicó esas tres piezas anteriormente en Internet de forma gratuita, reivindicando así su postura en favor de la libre circulación de las canciones por la red.

El legado de su álbum más largo ha seguido vivo. Tanto es así que en 2011 Calamaro anuncia “Salmonalipsis now”, un disco doble que se publica un año después de “On The Rock”, álbum que no llegó a triunfar como se esperaba. “Salmonalipsis now” homenajea a “El salmón” siendo un álbum con 54 canciones, todas ellas extraídas del histórico y extenso trabajo del argentino. Y esto no es todo. En 2005 publicó el álbum en directo “El regreso”, haciendo alusión al retorno del cantautor a los escenarios. En él, aparecen temas de “El salmón” versionados para el directo, como el siempre aclamado “Tuyo siempre”, “Ok perdón, fue sin querer” y el mismo “El salmón”.

Quizás el tema “El salmón” representa la creación y posterior publicación de un disco quíntuple: “Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón”, reza la canción. Por ello y mucho más, Andrés Calamaro es el salmón de la música, aquel al que no le importa escoger el camino complicado si es el camino que él quiere seguir.

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