No por esperada duele menos la noticia del fallecimiento de Leonard Cohen a los 82 años de edad. Su familia lo ha anunciado con la siguiente nota en el perfil de Facebook del artista: “Con profunda tristeza informamos que el legendario poeta, cantautor y artista Leonard Cohen ha fallecido. Hemos perdido a uno de los visionarios más prolíficos y reverenciados de la música. Se celebrará un funeral en Los Ángeles en próximas fechas. La familia pide privacidad durante este momento de dolor”.

Su decimocuarto disco, “You Want It Darker”, publicado el pasado 21 de octubre se había convertido en una despedida en toda regla, con referencias explícitas a su cercana muerte y una producción que de alguna forma echaba la vista atrás a cincuenta años de producción musical. Durante la grabación de “You Want It Darker” Cohen, aquejado de fuertas dolencias, se apoyó en su hijo Adam Cohen, responsable de la producción del álbum y también en buena medida de que el disco llegara a terminarse. Hace unos meses Cohen también escribió una carta pública a uno de los grandes amores de su vida, Marianne Ihlen, que acababa de fallecer y con la que, aseguraba, se reuniría pronto.

Con su fallecimiento se va uno de los indiscutibles grandes nombres de la música popular del último siglo. Más allá de los galardones y reconocimientos varios que ha recibido a lo largo de su carrera, no hay más que remitirse al peso de un cancionero que contiene canciones como “Suzanne”, “So Long, Marianne“, “Famous Blue Raincoat“, “Take This Waltz“, “Hallelujah” o “First We Take Manhattan“, entre otras muchas. Si Dylan fue durante los años sesenta y setenta el rebelde renovador del folk, Cohen, poeta entes que músico, llevó la canción a sus más altas cotas de lirismo.