Si no has oído hablar de ella, a ver si te pones un poco las pilas. Y si no has escuchado lo que hace, te estás perdiendo una cosa muy seria. No fácil, ni fácilmente identificable: lo que hacer Izaskun González con RRUCCULLA hace suyo el tópico artístico de la identidad, dándole autenticidad, para variar. Porque leyendo la prensa musical, o entrevistas a casi cualquier artista emergente, es inevitable encontrarse con expresiones recurrentes en la línea de “personalidad propia”, “no sonar a nadie” o “identidad única”, y normalmente son fruto más del querer que del ser. RRUCCULLA tiene todo eso y, sobre todo, una visión artística rica, densa, poliédrica y en constante estado de ebullición. Acaba de sacar “Istripuak”, un disco de batería solo con invitados de lujo, y su disco “Early Sound Sketches” es una de las referencias de música electrónica más potentes de este año en nuestro país.

Empezaste tocando la batería muy pequeña, antes de meterte con la electrónica a los 17 años, si no me equivoco. ¿Cómo fue este paso? ¿Cuánto tuvo de consciente y cuánto de inadvertido? 
Empecé a hacer beats como algo divertido, sin mucha importancia, no pensaba que me llevaría a estar hoy respondiendo estas preguntas. Antes de hacer música con el ordenador toqué en varios grupos con amigos y no-amigos de Bilbao, hasta que empecé a aburrirme del rollo pop-rock; quería saber cómo sonaba yo y convertir lo que tenía en mi cabeza a música. Recuerdo que cuando empecé (antes de RRUCCULLA), componía las canciones con el mismo teclado del ordenador de forma muy intuitiva e inocente, incluso a veces hacía melodías formando palabras en otros idiomas, y hacía loops solo para después imitar a mi manera baterías electrónicas, tocándolas con la batería acústica en mi casa. Hasta que años después me fui complicando y con otras DAW (1) me dije: “ah, ¿que esto se hace así de normal? ¿que se pueden editar las notas? ¿se pueden samplear sonidos?” LOL. Es lo guay de las DAW, que te vas conociendo por el camino. Yo lo fui descubriendo por mi cuenta y sigo aprendiendo con cada canción. Ahora que conozco gente del rollo me gusta recibir consejos; antes era mi fase rebelde-secreta, nadie sabía que yo estaba haciendo esta música.

Aunque en general se te tiene como una artista de música electrónica, no has renunciado al componente orgánico de tocar un instrumento en directo, ¿son inseparables en RRUCCULLA la Izaskun baterista de la que maneja el ordenador?
Al principio estaba separado. RRUCCULLA solo eran beats y canciones, hasta que me presenté a un concurso y supuse que un plus que podía aportar era tocar la batería. Como vi que eso gustó mucho, ahora es parte de RRUCCULLA. El goal con la batería es ser una mezcla de Aphex Twin y Tony Williams, ambos top drummers en lo suyo.

Al mismo tiempo, aunque acabas de sacar un disco de batería solo, el tratamiento electrónico sigue presente y completa la idea haciéndola totalmente RRUCCULLA, ¿concibes hacer algo en el futuro renunciando al elemento electrónico o de postproducción?
Claro. Sigo esperando tener un grupo de Jazz moderno. Es lo que he querido desde que me enganché al jazz hace años. Pero, en vez de esperar sentada a que aparezca gente de mi rollo, voy haciendo cosas con el ordenador mientras tanto.

¿Cómo afrontas las actuaciones en directo? Imagino que tienen un gran componente de improvisación. ¿Cuánto hay de pregrabado y cuánto de elementos que tocas espontáneamente sobre los temas?
Tengo una cosa buena y mala a la vez, y es que no me gusta dar un concierto igual a otro. Por eso, si tengo tiempo hago arreglos diferentes en canciones, de manera que siempre sea excitante para mí tocarlas. Con la batería suelo improvisar, cosa que con el ordenador no puedo del todo, aunque meta efectos, ruidos o melodías según me venga. Así que hago como un “karaoke baterístico” en el que me sé la estructura, pero improviso según cómo me sienta y los estímulos que tenga en ese momento.

¿Cómo es tu proceso de composición? ¿Cuándo sabes que una pieza está terminada, o la das por acabada?
Siempre empiezo con algún ritmo o melodía que suene guay y que tenga personalidad. Luego voy formando la historia entera con detalles. Podría estar trabajando en la canción y cambiando cosas eternamente.  Son muchas decisiones, hay infinitas variables y todo eso. Ahora mismo, en el álbum en el que estoy trabajando, llevo meses con una canción y ya tengo once posibles versiones. Estoy llegando a un punto muy crazy (sic) :( Aun así, sé que una canción está terminada cuando todo me encaja y puedo sentir que hay vida en la canción.

Citas a menudo a Omar Rodriguez-López como una gran influencia; ¿cómo entraste en su música por primera vez, vía At The Drive-In, vía Mars Volta o directamente a través de alguno de sus innumerables discos en solitario?
Vía The Mars Volta. En realidad fue a través de los baterías de góspel; justo cuando les descubrí acababan de fichar a Thomas Pridgen para el disco “The Bedlam in Goliath”, que me voló la cabeza. Era la música que siempre había deseado escuchar; aunque resulte compleja es muy emocional. Después entré en todo su mundo escuchando todo lo que había hecho anteriormente. Todavía hoy sigo intentado completar la colección de toda su discografía, parte en vinilo y CDs. (Me estoy conteniendo, pero estás a punto de desatar a la fangirl de Omar y los Volta. No lo hagas, es peligroso. Sigamos con la entrevista, thnx). También Sonny Kay, el diseñador de casi toda su discografía, ha sido una gran influencia para mí. Es otra de las razones por las que me gusta tener esos discos en físico.

Por seguir con Omar, lo que haces tiene más que ver con escarceos con electrónica que escuchamos en discos como “Minor Cuts and Scrapes in the Bushes Ahead”, “Despair”, “Tychozorente” y otros discos en esa línea, o incluso las cosas más experimentales de su amigo John Frusciante. ¿Te gustaría en el futuro desarrollar otras partes del universo Rodríguez-López añadiendo pinceladas de rock progresivo y/o psicodelia a RRUCCULLA?
Estoy actualmente intentando terminar el álbum que siempre he querido hacer, y eso implica toda mi visión de la música. Así que sí, hay algo de eso en lo próximo. (Btw, “Tychozorente” con Ximena Sariñana es un discazo <3).

También citas músicos electrónicos como Lorenzo Senni, baterías de la escena de libre improvisación o artistas del mundo del hip-hop. ¿Cómo se agrupan en tu cabeza todas estas influencias?
Yo lo veo como un hilo que se va uniendo a otros. Si en mi casa no hubiera sonado algo de jazz, Santana, Phil Collins, Buena Vista Social Club o The Beatles, quizás no habría llegado después a The Mars Volta, Anthony Braxton, la escena beat de L.A. o Björk, por ejemplo. Y de ahí mi obsesión con el mathrock japonés y chino, PC music, la escena electrónica de UK, etc. Para mí todo tiene sentido, todo me aporta de alguna manera. Lorenzo Senni también fue batería de hardcore, y mira lo que hace ahora. Tuve el gran placer de hablar con él de esto mismo, y es que en su sonido actual y forma de ver la música todavía conserva algo de la esencia del hardcore DIY. Todos tenemos nuestros gustos, los metemos en nuestra batidora y sale algo personal.

“Componer música con la idea de que la vayan a tocar humanos haría perder el sentido de lo que hago”

¿Dedicas más tiempo de tu día a escuchar música o a componer/tocar? ¿Qué importancia tiene en lo que haces la música que escuchas? Es decir, ¿hasta dónde te dejas influir por lo que suena en tu vida a cada momento?
Si me pillas en la época en la que estoy haciendo música a tope, no escucho mucho a no ser que salga un disco importante para mí que me muera de ganas por escuchar. Hay veces que escucho para influenciarme a propósito, obligadamente, a ver si se me pega algo de Coltrane para hacer un solo jajaja. Pero nah, escucho cosas actuales de electrónica para entender mejor la producción y deducir los trucos de ahora.

Muchas de tus composiciones parecen tener su raíz en el sonido antes que en las propias notas. ¿Cuál es tu relación con el diseño de sonido y la sonoridad de tus paisajes acústicos?
Más o menos es así, sobre todo ahora doy mucha importancia al sonido. Muchas veces tengo en mente el sonido, así que me gusta darle una personalidad antes de que diga algo. La relación que tengo con el diseño de sonido es un poco extraña, porque siempre he sido consciente de que hago música un poco infantil (aún sonando oscura), y siempre hay alguna línea de sonido que suena nostálgica. Aunque intente con todas mis fuerzas hacer una canción alegre, siempre hay algo que me suena triste, como si el sonido estuviera hablando con la cabeza baja, no sé. Otras veces no consigo diseñar los sonidos como quiero, y me pongo muy agresiva, y quiero dejar la música para siempre.
Es muy guay que con la DAW puedas diseñar los sonidos a tu gusto. Vi un capítulo de “Chef’s Table” en el que un chef quería hacer que sus gallinas dieran huevos con la yema de color roja, y para lograr eso las alimentaba con pimientos rojos. Like wtf WOW! (sic). Me cambió la vida, jajaja.
Pues la música que yo quiero hacer es algo parecido.

Escuchándote tengo la sensación de que muchas veces apelas más al aspecto emocional del oyente que al intelectual, ¿es así?
Sí. Quiero que se sienta empatía con lo que suena y hacer que eso te meta más en la música. Si la gente va haciendo cosas raras por la calle sin darse cuenta mientras escucha mi música, misión cumplida.

Se percibe también un gran componente visual en tu música, como si algunas piezas se generasen a partir de una imagen o algún tipo de expresión visual. ¿Hay algo de esto en lo que haces?
Yep (sic), tengo un cuaderno donde pinto formas que luego serán sonidos. También me baso en las pinturas de otros artistas de expresionismo abstracto y suprematismo, porque me ayuda a dar forma a la historia de una canción y a todos los elementos que la compongan. Igualmente me apunto notas describiendo partes o beats como si fueran escenas de una historia, y también de sonidos como si fueran tangibles, como “cortina de chicle de seda de metal rosa”, o cosas así, para luego diseñarlos, idk (sic).

Con un imaginario acústico tan poderoso, ¿has pensado colaborar con algún videoartista o incluso tocar en directo acompañando películas mudas o proyecciones de algún tipo?
I’m on it. Estoy preparando cosas :) Si no lo he hecho ya es porque no me ha dado tiempo o no tengo los recursos DAMN (sic) :(

Las portadas, y todos los componentes estéticos que acompañan tus grabaciones, ¿tienen una relación directa con la música o las afrontas como obras independientes que más tarde utilizas para ilustrar una obra musical?
Primero hago la música y después creo el arte final en base a lo que me diga esa música. Es muy fuerte cómo lo visual interviene en la percepción sobre lo que uno escucha. Wtf (sic). Por ejemplo, en el álbum “Istripuak” en general sentía que era todo de color naranja, y por eso es una portada naranja. Casualmente Tony Williams tiene un álbum con una portada similar (2). No me di cuenta hasta que Chris Egan me dijo “hey, la portada me recuerda a ‘Spring’!”. Quizás ambos sentimos que la batería es un color naranja, idk (sic). Si hubiera puesto una portada negra, el álbum tendría otro feeling.

Este año has formado parte del roster de JägerMusic y has tocado en muchos festivales importantes. ¿Coarta o condiciona lo que tocas de alguna manera el marco en el que ocurre? ¿Te has sentido alguna vez condicionada para interpretar música más asequible según dónde actúes, o afrontas el directo con un “esto es lo que hago, lo tomas o lo dejas”?
Coartar no, pero condicionar sí. Honestamente, ahora que estoy empezando, al tener mucha música hecha sí que hago un tipo de set dependiendo de dónde, qué hora o condiciones en que vaya a tocar. Pero llegará un momento en el que diga “esto es lo que hago”. Tuve un caso reciente en el festival Low, que me hizo tener que adaptarme a lo que estaba ocurriendo. Había varios conciertos a la vez, y en el escenario donde yo tocaba venía todo el ruido. Así que prescindí de las canciones suaves y puse lo más bruto y hardcore que tenía hecho en el ordenador hasta la fecha. Fue muy guay, incluso yo, tocando con los auriculares, podía escuchar el concierto de los otros. Pero cool (sic).

Aunque “Istripuak” contiene colaboraciones de Chris Egan, Ricky Lavado y Pepo Márquez, en general el universo RRUCCULLA parece muy hermético y unicelular. ¿Te gustaría incluir más músicos en el futuro o consideras imprescindible mantener el control total de tu música?
Con “Istripuak”, tengo intención de hacer más álbumes, según me vaya encontrando por el camino con baterías que me gusten/admire. Colaborar con músicos, sí. Pero añadir músicos a RRUCCULLA, de momento es un nono (sic). Tendría que componer música con la idea de que la vayan a tocar humanos, y perdería el sentido de lo que hago. Yo veo a RRUCCULLA como un lil’ baby (sic) un poco maniática, con sus ideas, que ha nacido y crecido en una cueva apartada de la civilización y necesita todavía conocerse mejor a sí misma para decir “aha, ahora soy 100% RRUCCULLA”. Todavía tengo que alimentarla mejor, y sé lo que le gusta y lo que no. Por otra parte, también tengo música de otros proyectos que claro que me gustaría que interpretasen músicos, y colaborar con mucha gente y blablablá (sic). Obvio.

Eres de una generación que ya conoció los formatos físicos de publicación musical en decadencia, y publicas todo en internet desde el principio, aunque “Early Sound Sketches” tuvo una tirada en CD. ¿Te gustaría editar en algún momento algo en físico (vinilo, CD y/o cassette) o es algo que no tiene ninguna importancia para ti?
Sí. Me gustaría editar algo en vinilo solo por tener el artwork y poderlo tocar, mirar, oler y chupar. Un día haré un artwork que cuando lo chupas descubre otro artwork y así sucesivamente, como un “huevo de mamut” aka “jawbreaker”.

(1) Digital audio workstation o estación de trabajo de audio digital
(2) “Spring” (Blue Note, 1965)