Podrá gustarte más o menos su evolución, pero no cabe duda de que In Flames ha sido la banda más popular de su estilo y generación. Ellos pusieron el death metal sueco en el mapa. Su último “Sounds Of A Playground Fading” (Century Media) tiene todos los puntos para reanimar el debate. Este mes lo presentan en nuestro país.

“No planificamos nuestra música, tocamos con el corazón y el alma. Todo nace de las emociones y las atmósferas… lo que sientes en cualquier momento te puede inspirar”, me comenta el cantante Anders Fridén a través de Skype. “No buscamos sorprender a los fans, no hay una intención de cambiar simplemente por el hecho de cambiar, aunque intentas que el nuevo material no sea una copia exacta de lo que ya has hecho en el pasado. Sólo queremos escribir buena música”. Su discurso, por muy honesto que suene, recuerda sospechosamente al de otras bandas dadas a los cambios, como sus admirados Metallica en los noventa, o el caso reciente de formaciones como The Haunted o los hasta ahora prácticamente intocables Morbid Angel, cuyos últimos trabajos han sacudido la escena metálica más o menos underground. “En nuestro caso, nunca hemos cambiado drásticamente, la evolución ha sido progresiva. Si hubiéramos saltado de ‘Lunar Strain’ al sonido actual, entendería el revuelo. Siempre intentamos hacer el mejor disco posible de In Flames. Es muy difícil escribir música para la gente, no es música hecha con el corazón”. Parte de la evolución de su sonido, reconoce Fridén, tiene que ver con los cambios de estudio. Quizás por ello, sus dos últimos trabajos, grabados ambos en sus propios IF Studios, suenan parecidos. “Esta vez nos hemos esmerado más que nunca en el sonido y hemos enfocado el disco como un todo completo, con una misma dinámica y un buen flow. También hemos trabajado más en la preproducción y con las primeras demos”. Con todo, “Sounds Of A Playground Fading” recupera algo del pulso y mayor variedad de su anterior “Come Clarity”. Contiene también algunas sorpresas llamativas, como la partes habladas de “Jester’s Door”. “Tenía una serie de palabras y frases escritas en un papel. Estaba tocando la melodía en un pequeño órgano y se me ocurrió que era una buena manera de darles salida. Es un buen pasaje que marca un punto especial en el disco. Es muy importante para el álbum como unidad”. Por su parte, “Liberation”, haría rasgarse las vestiduras a muchos de sus desertores. Una power ballad a lo In Flames. ¿Lo más accesible que han grabado nunca? “Nació como parte de otra canción, pero al dar forma a los acordes se convirtió en una pieza autónoma. El resultado tiene mucha fuerza y es muy vital. Juega un papel básico al final del disco”. Al margen de lo musical, son días convulsos para los miembros de In Flames. A finales de julio se vieron forzados a dejar a medias su gira americana y su participación en el Mayhem Tour por enfermedad grave de un familiar cercano –se mantienen, sin embargo, sus fechas para este otoño, incluyendo su paso por nuestro país-. Por otra parte, su guitarrista Jesper Strömblad ya no participó en la grabación de su último disco como consecuencia de sus problemas con el alcohol, con lo que el grueso de la composición ha recaído en Björn Gelotte. Niclas Engelin, viejo conocido de la banda, le sustituye en directo. “No ha afectado tanto a la música. Björn y yo llevamos muchos años trabajando juntos, en nueve de nuestros diez discos. Jesper es una buena persona, sigue siendo un gran amigo, pero su lucha contra la adicción al alcohol sigue sin dar frutos y eso no era compatible con estar en la banda. Tampoco hay que olvidar al resto del grupo, cada uno de ellos es muy importante para el sonido de In Flames”. Entre las buenas noticias tenemos que el disco, su debut con Century Media, ha sido número 1 en Alemania y número 41 en España, en ambos casos por primera vez en la historia del sello. No es para nada un mal inicio. “Conocía su trabajo y sabía que eran buenos en lo suyo. Es muy pronto para sacar conclusiones, pero hemos empezado con buen pie”. Un logro notable para un disco sobre la muerte y los cada vez más escasos rincones vírgenes del planeta. Aunque Anders no ahonda demasiado en el tema. Tendrá razón Björn cuando dice que nunca les explica claramente de qué van sus letras… “Siempre lo hago, ¡pero son demasiado estúpidos para entenderlas! (risas)”. Tenéis tiempo para descifrarlas y aprendéroslas hasta mediados de este mes, cuando las presenten ya rodadas en nuestros escenarios. “Hasta ahora han sonado bastante bien en directo, pero sé que mejorarán, van a evolucionar”.

“Sounds Of A Playground Fading”
está publicado por Century Media.
In Flames estarán tocando en nuestro país este mes, concretamente el 14 de septiembre en Santiago (Sala Capitol), el 16 en Madrid (Riviera), el 17 en Bilbao (Rockstar Live) y el 18 en Barcelona (Razzmatazz)