De camino hacia casa, pasando por uno de esos puentes que aparecen en las películas de Nueva York, Kip Berman responde al otro lado del teléfono sin dejar de caminar. Una imagen que sirve para ilustrar la determinación del líder de The Pains of Being Pure at Heart, quienes regresan con su tercer disco, “Days Of Abandon” (Fierce Panda, 14), con nueva formación y pocas ganas de polemizar. Lo importante es mirar hacia adelante.

“Los cambios son buenos y naturales en la música. Si la gente quiere escuchar un disco que suene como nuestro primer trabajo, entonces que escuchen el debut, o algunas de las decenas de bandas que suenan así”, tan contundente se muestra Kip Berman al preguntarle sobre “Days of Abandon”. “Si lo que buscas es recrear ese pequeño éxito, entonces habrás fallado. Tienes que expandirte, ir más allá. Contar con nuevos músicos ha contribuido a grabar un mejor disco, incluso hemos podido tener otra cantante. Y estoy feliz”. La “otra” a la que se refiere Kip Berman es Jen Goma de A Sunny Day In Glasgow, a la que podréis escuchar en temas como “Kelly” o “Life After Life”. Algunos sentirán que no será lo mismo sin Alex Naidus y Peggy Wang-East, aunque el cantante mantiene una buena relación con ellos, tenía claro que necesitaba mayor implicación. Desde la publicación de “Belong”, Berman ha estado ocupado escribiendo cerca de cincuenta canciones, alargando un proceso a veces tortuoso de composición, redefinición y descartes. “Al final tienes diez temas que sabes que son buenos. No necesitas más. ¿Quién quiere escuchar tu onceava canción? Tienes que expresarte en treinta minutos, es lo que me gusta del pop: el impacto que tiene”, afirma.


“Days of Abandon”
cuenta con una curiosa portada, realizada por la artista coreana Lee JinJu. Cuerpos femeninos trazados con aire naïve y colores pastel, todo aparentemente bonito, aunque algo perturbador a medida que se observa en detalle. Un paralelismo que se puede aplicar a este tercer trabajo, a priori cristalino y pulido y que, sin embargo, deja entrever letras oscuras y nostálgicas. “La portada le añade más fuerza a la música: cuando la miras de cerca salen a flote ideas desconcertantes e inquietantes, el desconsuelo y el miedo”, visto así algunos creerán que lo nuevo de The Pains Of Being Pure At Heart es emo… “Existe el cliché de que si las letras son oscuras el disco es mejor. No estoy de acuerdo, aunque es cierto que en este caso exploramos un amplio rango de sentimientos, pero ¡no somos Marilyn Manson!”, afirma entre risas. “La vida no son todo paseos en bicicleta y birras, aunque tampoco adolescentes suicidas. Hablamos de cosas que nos pasan, pero no es algo exclusivo que le suceda a los músicos de un grupo, son situaciones que le pasan a la mayoría de gente”, concluye. Una curiosa mezcla en la que se aprecian los matices a cada nueva escucha, secciones de viento, superposición de capas y texturas nuevas. Menos hits inmediatos y más caras B que se disfrutan de una manera distinta de la que permitía su debut. Muchos cambios para digerir, aunque la esencia permanece intacta. ¿Se siente el miedo? “Si la música es buena, ahí está. Lo único que puedes controlar es el esfuerzo que le dedicas. Para bien o para mal, ‘Days Of Abandon’ ya está hecho. Intento controlar mis neuras centrándome en los directos, haciéndolos lo mejor que puedo”. Kip acelera el ritmo ya de por sí frenético de la conversación, pasa por debajo de otro ruidoso puente y casi sin tomar aire prosigue: “por culpa del miedo casi reescribo el primer disco entero. ¡Y me alegro de no haberlo hecho! Esos momentos de duda siempre están ahí”.

The Pains Of Being Pure At Heart es una de esas bandas un tanto extrañas, casi de culto, adoradas sin una razón plausible, pero que sin embargo no llenan las salas que otros compañeros de generación sí. “Cuando eres un grupo pequeño, siempre estás al borde de la desaparición. No hay margen para cometer un error, ni grabar un mal disco. Si tienes un patinazo, se te perdona si eres The Killers, pero a nosotros no”. El risueño tono de Kip se ha esfumado, mientras camina apresurado. Hay mucho más en juego en este tercer disco de lo que podríamos pensar. O simplemente es un romántico empedernido con cierta tendencia a la grandilocuencia. “La música es lo que amo por encima de todo, y temo el día en que no sea capaz de seguir dedicándome a ella”, confiesa. Sea como sea, les tendremos muy pronto de gira en nuestro país, del que Berman se confiesa un enamorado. “Es alucinante que gente que vive en un contexto distinto al tuyo, se pueda sentir identificado con tus letras. Cuando veo a gente que canta las canciones en directo, sigo sin poderlo creer”. Kip se despide subiendo las escaleras de su piso. Ha sido un agradable paseo y no nos queremos ir. En el horizonte, una puesta de sol y las trompetas de “The Asp At My Chest” sonando.
 

The Pains Of Being Pure At Heart actuarán en Basauri (MAZ Basauri Festival, 31 de mayo), Barcelona (La [2], 3 junio), Valencia (La Rambleta, 4 junio), Madrid (Sound Isidro, But, 5 junio), Sevilla (Teatro Central, 6 junio), Badajoz (Contempopránea, 7 junio), Pontevedra (Festival Do Norte, Illa de Arousa, 3 a 5 julio) y Donostia (Kutxa Kultur Festibala, 5 y 6 de septiembre).