Marika Hackman ha combinado durante años sus dos pasiones, la música y el arte. Empezó tocando la batería, estudió en una escuela de arte y en Brighton se acabó de formar como persona. Tras dos álbumes previos y tres epés, lanza “I’m Not Your Man” (Caroline/Music As Usual, 17), un disco en el que exprime al máximo su talento y se rodea de nuevos compañeros de viaje. Podremos verla en directo este mismo mes, dentro de la programación del festival barcelonés BAM. Será el 22 de septiembre en la Plaça dels Angels.

¿Cómo fue el proceso de grabación de este disco? ¿Principales diferencias con otros lanzamientos anteriores?
Verdaderamente, ha sido muy distinto. Esta vez he controlado cada aspecto de las canciones, tratando de que no hubiera fallos. Contar con una nueva banda y grabarlo en directo también cambia mucho las cosas.

Si en discos anteriores tendías más hacia al folk, “I’m Not Your Man” se acerca más al pop. ¿Estás de acuerdo en eso?
Completamente. Es más pop, y por tanto más optimista. Tenía más confianza en mí misma, así que todo ha sido más divertido, lo cual ha hecho que el proceso fuera más sencillo y más ameno. La clave está en las canciones, son las que mandan. Obviamente es más sencillo sentarte tú sola con la guitarra y ponerte a cantar, pero para hacer pop necesitas rodearte de una banda y la composición es más complicada.

En este disco te acompañan como banda The Big Moon…
Son amigas mías, las había visto en directo y pensé que eran la opción ideal. Hacemos un buen equipo y nos hemos divertido mucho juntas. Tengo la sensación de que esto es algo mucho más intenso y vivo con ellas a mi lado.

Johnny Flynn fue prácticamente tu descubridor y has hecho dos giras con Laura Marling. ¿Cuál es tu relación con ellos ahora mismo?
Johnny y Laura son mis amigos, y ese es el mejor premio que pueda tener. Me han ayudado mucho y gracias a ellos tuve la oportunidad de meter un pie en la industria musical. Siempre han sido muy amables conmigo.

Me encanta la portada que te ha hecho Tristan Pigott, es fantástica. De hecho, en tu página web propones un juego con ella: descubrir treinta y un detalles. Es evidente que el arte continúa siendo muy importante para ti.
Efectivamente, está al mismo nivel que escuchar música, y trato de hacerlos compatibles. Le doy mucha importancia al diseño de mis discos, me preocupo por cada detalle y trabajo en cada una de las imágenes que usaré. Creo que, a veces, se llega a convertir en algo obsesivo.

En Estados Unidos publicas en un sello con muchísima trayectoria como es Sub Pop. ¿Qué significa para ti?
Significa mucho. Para mí es un sello icónico. Cuando echas la vista atrás y ves todo lo que han publicado, da vértido. Uno de los mayores tesoros que tengo en casa es el vinilo del primer disco de Fleet Foxes, lo adoro.