Hace ya una década que R.E.M. inició una espiral descendente en términos de calidad y popularidad. Resbalaron con “Up”, se derrumbaron con “Reveal” y acabaron desplomándose con “Around The Sun”. Contra toda expectativa, el trío se recupera con “Accelerate” (Warner), un disco para el que prescinden de artificios y donde vuelven a brillar guitarras y melodías.

MondoSonoro se ha acercado hasta Nueva York a deshacer los entresijos del álbum con cada uno de los tres miembros de la banda por separado. R .E.M. estarán actuando el próximo 5 de julio en el Bilbao BBK y el 6 en el Doctor Loft en Castelló d’Ampúries. No es fácil enfrentarse al nuevo disco de una banda como R.E.M. a estas alturas. O mejor dicho, lo que resulta complicado es que el disco con el que te enfrentas tenga la consistencia y energía de “Accelerate”. El combo de Athens empezaba a desprender, sobre todo tras el anterior “Around The Sun”, un cierto tufillo a decadencia que parecía muy difícil revertir. Puestos a ser consecuentes con el presente y con la publicación que nos ampara, hubiera sido mucho más sencillo tener entre las manos un nuevo “Around The Sun”.

“Durante las grabaciones de los últimos discos nos habíamos alejado mucho”

La tarea de gustarse a uno mismo perdiéndose entre tópicos ante un previsible disco fallido de una banda madura es mucho más gratificante que tratar de entender y explicar cómo es posible que unos dinosaurios como R.E.M. hayan recuperado la forma a estas alturas con un trabajo breve, contundente, magnético, como “Accelerate”. Pistas había. En las últimas tres obras en estudio del trío nos habíamos encontrado, entre un alto porcentaje de material irregular y desenfocado, con algunas de sus mejores composiciones. “Walk Unafraid” y “Lotus” en “Up”, el gran single “Imitation Of Life” o “She Just Wants To Be” en “Reveal”, y las iniciales “Electron Blue”, “The Outsiders” junto con “Leaving New York” del defenestrado “Around The Sun” brillaban con luz propia entre lo mejor de la producción histórica de R.E.M.

“La gestación del disco proviene de un desencanto enorme por el momento en que vivimos”

Esta vez, por fin, es el conjunto de “Accelerate” el que llama la atención, por su urgencia y su eficacia. Parece, lo primero, una reacción al sonido y producción del disco anterior. (Michael Stipe) “En los últimos años habíamos acabado perdiendo el foco. Esta vez quisimos comenzar desde un punto de partida muy diferente. Capturar qué somos y cómo estamos en este momento”. ¿Cómo banda o desde una postura más amplia? (Stipe) “Desde ambas. Llevamos casi diez años de siglo XXI, y yo sigo preguntándome sus valores. Las cosas pasan tan rápido que nadie es capaz de pararse a escuchar y analizar. Cuando era un chaval de diez o doce años tenía muy claro qué representaba el siglo XX: progreso, novedad, íbamos a cambiar el mundo, lo íbamos a convertir en un mejor lugar donde vivir. ¿Y ahora?”. Pero nada de eso acabó sucediendo… “Exacto. Y eso ha hecho que las esperanzas se hayan perdido. Cuando queremos recuperar la ilusión, miramos al pasado en vez de al futuro. Es algo que me deprime profundamente. ‘Accelerate’ es la descripción y reacción a ese sentimiento”.

Musicalmente, lo primero que notamos tras escuchar el disco es la sensación de brevedad (dura poco más de media hora), de querer más, algo que no sucedía con ellos desde hacía mucho tiempo. Temas como “Mansized Wreath” o “Mr. Richards” muestran una banda rejuvenecida y saludable. Ha pasado más de una década desde que no descubríamos en R.E.M. riffs tan definitorios como los de “Accelerate” o el primer single, “Supernatural Superserious”. (Peter Buck) “Empecé a componer al final de la gira pasada. Estaba hastiado de la situación y empezaron a surgir riffs como los que comentas, o el de ‘Song For The Submarine’. Fue una época en la que Michael estaba bloqueado con las letras, así que aproveché también para escribir todo un álbum acústico de folk, pero lo tengo guardado y todavía no se lo he enseñado a nadie. Quería que el nuevo disco fuera otra cosa. Por fortuna, todos lo queríamos. Esta vez al fin hemos ido los tres con los mismos objetivos al estudio”. ¿Los mismos objetivos? (Buck) “Avisé varias veces a Michael y Mike que no estaba dispuesto a volver a pasarme ocho meses en el estudio dándole vueltas y más vueltas a cada tema. Quería un disco directo, sin perfume a su alrededor, corto. Casi me vuelven loco en las sesiones de ‘Around The Sun’ y no estaba dispuesto a pasar por la experiencia de nuevo. En dos semanas quería finiquitar el trabajo, para dar esa sensación de fresco, de urgente”. Son afirmaciones que revelan el frágil momento de unidad por el que ha pasado la banda los últimos años. (Buck) “Somos grandes amigos, pero es cierto que durante las grabaciones de los últimos discos nos habíamos alejado mucho. Yo ya no estoy interesado en seguir grabando porqué sí, en seguir siendo famoso y ganar montañas de dinero. Me interesa la música que compongo. Y quiero sentirme orgulloso de ella; que sea fresca, diferente. Por fin en ‘Accelerate” lo he vuelto a lograr”. Mike Mills se confiesa como el más reticente del trío a tanto cambio. “Simplemente nos hemos centrado más en el disco. Yo sigo estando muy contento con ‘Around The Sun’. Hubo decisiones en medio de su gestación, como el disco de grandes éxitos, la gira… que nos hicieron perder el foco. Pero sigo creyendo que hay muy buenos temas allí”.

Será curioso averiguar dónde deja situada este catorceavo trabajo en estudio a una banda que ya ha vivido varias fases en su evolución. Nacieron en los primeros ochenta, consiguiendo con sus discos iniciales crearse el aura de banda alternativa más querida y admirada, primero en Estados Unidos, y más tarde en todo el mundo. En los noventa, cuando el rock alternativo se convirtió en masivo, R.E.M. pasaron a ser uno de los grupos más grandes de la década, pagando el precio de entrar en los 2000 convertidos en dinosaurios trasnochados y alicaídos. Será un reto complicado variar esa inercia con “Accelerate”. (Stipe, tras un largo silencio) “No lo sé, no puedo saberlo. No depende de nosotros. La gestación del disco proviene de un desencanto enorme por el momento en que vivimos, y creo que no somos los únicos en sentirlo así. Quién y de qué manera escuche el álbum y reaccione ante él es algo que no puedo manejar”. Mills lo entiende de una forma más musical. “Este disco refleja nuestro estado de forma en 2008. Cuando Bill Berry dejó la banda nos dio la oportunidad de explorar sonidos y caminos, haciendo de cada nuevo disco una aventura diferente. Hemos disfrutado mucho con ello. ‘Reveal’, por ejemplo, es uno de nuestros mejores discos, quizás el más infravalorado de nuestra carrera. Ahora ha llegado el turno de hacer esto, y en un futuro seguiremos experimentando nuevas formas, nuevos fondos”.

En sus últimas andanzas, el trío también ha recuperado su dimensión política, de la que ya hicieron gala en la época de “Document” o “Green”, coincidiendo con los últimos estertores de la época Reagan. “Final Straw” y “I Wanted To Be Wrong”, de “Around The Sun” y el apoyo público a John Kerry en las pasadas elecciones, iniciaron una segunda fase de reivindicación, que en “Accelerate” impregna la mayor parte del temario; todo ello curiosamente coincidiendo también con el último aliento de otro político de futuro recuerdo nefasto, George Bush, jr. (Stipe) “Al principio tratas que las locuras y sandeces de tu gobierno no te afecten, ni afecten a tu música, que es algo sagrado para nosotros. Pero llega un momento en que explotas y dices: ‘que os jodan, esto es horrible, no puedo soportarlo más’. Y de forma inevitable surge el rechazo en las letras y la rabia en el sonido”. En los últimos años, ya sea por el desaliento o por una mejor acogida,
R.E.M. ha ido acercándose a Europa, donde ya hace tiempo que venden más
discos y pueblan más sus shows que en su nativa Norteamérica. Parece ser
un nuevo caso derefugio forzoso para un artista que encuentra mejor
encaje a sus obras de madurez en el público más receptivo europeo que en
el más impresionable pero también más asilvestrado norteamericano.
(Stipe) “Sin duda, yo también lo siento así. No me importa,está bien.
Creo que los europeos sienten el arte de una manera más natural, más
profunda. Y nuestros últimos discos no han sido nada obvios, requieren
de un análisis y una paciencia que probablemente en mi país no están
dispuestos a conceder”
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