Procedentes de Birmingham, Editors se han convertido de un tiempo a esta parte en la opción más seria y adulta a Interpol, lo cual viene a significar que su sonido, el que encontrarás en “The Back Room” (Kitchenware/Pias, 05), también se inspira en el legado de Echo & The Bunnymen, The Chameleons o The Sound. En febrero de gira por España: el 7 en Barcelona (Razz 3) y el 8 en Madrid (Moby Dick).

En el superpoblado mundo musical hacerse un hueco en las listas y publicaciones es una tarea similar al envío de cientos de copias de tu currículum en busca de un primer trabajo. Quizás por eso un grupo que se llame “editores” cuenta con una maniobra para llegar hasta los cargos importantes de las revistas. Sin embargo, el camino de Editors desde su ciudad natal hasta las tiendas de discos se parece bastante al de cualquier banda de amigos con un puntito de casualidad. “Nos conocimos hace cinco años en la universidad y resultó que nos gustaba la misma música y tocábamos instrumentos diferentes”. De ahí pasaron a vivir juntos en Birmingham, la segunda ciudad más grande de Inglaterra, pero aún un punto de partida alejado del mundanal ruido, de la maquinaria promocional y del éxito londinense. “Aunque no nos gusta Birmingham, nos protegió de la industria hasta que estuvimos preparados para entregar un gran álbum. Los grupos que se trasladan a Londres para conseguir triunfar nos parecen muy inocentes”.

“Los grupos que se trasladan a Londres para conseguir triunfar nos parecen muy inocentes”

El particular camino hacia la posibilidad de grabar y publicar el primer disco de Editors ha contado, eso sí, con el empujoncito de unos padrinos, Elbow, quienes colaboran en una de sus nuevas canciones, “Let Your Good Heart Lead You Home”. “Guy de Elbow se interesó por nosotros tras escuchar nuestros primeros singles. Estuvimos con ellos en su estudio cuando habían terminado de grabar su nuevo disco y compusimos esa canción, de la que estamos francamente orgullosos”. Que haya quedado fuera de “The Back Room”, un disco que ha aprovechado el tirón de su principal single, “Munich”, no quiere decir nada, ya que se muestran interesados en publicar “canciones de buena calidad en las caras B”. Su debut les ha dejado satisfechos, como si se tratase del siguiente paso de un plan maestro para crecer como conjunto y para alcanzar mayores cotas de popularidad sin convertirse en una formación efímera. “Hemos hecho lo que teníamos que hacer, y eso es lo que más nos preocupa. Queríamos que el disco fuese excitante e intenso, pero no demasiado complicado y así ha sido. De todos modos, creo que nuestro sonido será cada vez más complejo”. La sencillez de la mayoría de sus composiciones y el toque saltarín de alguna de ellas, rasgan la moderna oscuridad del cuarteto inglés. Repetimos, Editors han luchado por no verse convertidos en un grupito de moda, en un hype, ni tener nada que ver con eso. “Creo que hicimos todo lo que está en nuestras manos para evitarlo, como sacar un single en un sello pequeño y en edición limitada, queremos que esto se convierta en nuestra carrera”. Estos ex alumnos universitarios han salido aplicados y trabajadores, pero con una tendencia excesiva a mirar de reojo a otros artistas. Algunos verán sus referentes exclusivamente en el pasado, pero la evidencia de que Editors son la respuesta británica a Interpol obliga a cada uno de nosotros a plantearse la cuestión de si gastar el dinero en “The Back Room” o, por contra, dedicarlo a alguno de los trabajos de los de Nueva York. “No veo porqué no pueden ahorrar y comprar ambos”. Eso sí, ninguno de sus miembros ha estudiado en nuestro país o conoce el castellano, aunque eso es algo que van a solucionar en breve con su inminente gira española.