De entrada, algo de “bajona”. Contemplar a Simon Fowler un pelín entrado en kilos extras, a Steve Cradock echando mano del ventolín nada más terminar la primera canción, o escuchar, como inicio de la noche, una versión de “Day Tripper”, no hacía presagiar nada bueno. La realidad, afortunadamente, nos llevó la contraria y fue otra. Enseguida, la demoledora “The Riverboat Song” daba pie a los fastos del veinte aniversario del alumbramiento de “Moseley Shoals”, segundo larga duración de los chicos de Birmingham y motivo de esta gira. En 1996, mientras los Gallagher ya casi no se pegaban con Damon Albarn y daban comienzo a las hostilidades familiares, Ocean Colour Scene ofrecían al mundo doce canciones que, a ratos, hacían olvidar a otras bandas compañeras del viaje de eso que, se quiera o no, quedó para la historia marcado como britpop.

En “The Day We Caught The Train” parkas y oooh lalas al aire. Y ellos, a lo suyo, con “The Circle”. Después del rompepistas, llega la calma. Se necesita resuello. “Lining Your Pockets” o “Fleeting Mind” están para eso. O para bailar a la luz de las velas. Las baladas también forman parte de Ocean Colour Scene, pero nuestro pequeño corazón púrpura, que todavía resiste con algo de elegancia, pide “One For The Road” y “You’ve Got It Bad”. Casi nada. La noche no acaba con el finiquito al “Moseley Shoals”. No se podían volver de rositas a las islas. También nos regalaban, en muestra del cariño que parecen profesar a nuestro país, “Profit In Peace” o las más antiguas pero siempre certeras “Get Blown Away” o “Travellers Tune”. De vez en cuando, todos queremos himnos.

PD: Para los avanzados. ¿Alguien recuerda dónde estaba Damon Minchella en la portada del “Moseley Shoals”? Toda una premonición.