El ritual para esta Demoscópica empezó como cualquier buen concierto que se precie, entre colegas y bocatas. Aunque la lluvia no acompañaba,  las expectativas eran buenas: tres grupos con identidad propia y energía desbordante se reunían en la sala Peter Rock del Carmen, a  punto de cumplir un año de vida.  El primero, un clásico en la escena punk valenciana: Jaume Bored Punk Machine, acompañado por Virginia a los coros y Alejandro (Power Balance) en teclados. El trío inauguraba la noche con menos público del esperado, sin embargo, su peculiar punk gamberro y perverso sirvió para remover la mente y los pies de los allí presentes.  Entre medias de rejilla,  tacones y alaridos, el curtido Jaume sacó a pasear una vitalidad capaz de resucitar hasta a los muertos, con los que por cierto en algún que otro tema reconocía llevarse bien. Media hora fue suficiente para que todos nos sintiéramos atrapados en una irresistible y peculiar atmósfera de la que no querer salir. Así, el joven espíritu de Jaume Bored servía de predecesor a dos bandas, esta vez, jóvenes tanto en formación como edad: Los Manises y La Plata.

Jaume Bored Punk Machine

Jaume Bored Punk Machine

Desde Elche, el dúo Los Manises subía al escenario en segundo lugar para dar rienda suelta a su rock experimental en 40 minutos. Diversión, ritmo y reminiscencias oscilantes entre el punk, el hardcore melódico y sonidos tropicales (o lo que ellos mismos denominan como congo-core)  fueron los protagonistas de una sala que aumentaba en número por momentos. Sonaron sus, ya clásicos, temas como “¼ y ½” e incluso hubo espacio para rememorar los 80’s con una particular y  excelente Everybody Wants To Rule the World de Tears For Fears. Mención especial para la improvisación de Carmona a la batería en uno de los temas finales de la formación: casi recién salido del hospital, el batería tuvo tiempo y fuerza para subirse hasta en dos ocasiones al escenario y acompañar tanto a Jaume Bored como a Los Manises, previamente a su actuación con La Plata.

Los Manises

La guinda del pastel la pusieron, casi a la 01:00 de la madrugada, los valencianos La Plata. El quinteto, con miembros de Teletexto, Acapvlco y Carmonas entre otros,  reunían a más de dos centenares de personas en la calle Quart.  Una nueva demostración de cómo una banda que arrancó con tan solo un video en youtube y ni siquiera bandcamp, ha conseguido  en apenas un año convertirse en un referente en la escena local y casi nacional (no es casualidad que Sonido Muchacho los haya fichado para editar su primer EP, que verá la luz este mes de marzo). Entre sonrisas y suaves melodías que navegaban entre el pop, el synth pop y ciertos toques de punk y garage, La Plata hizo bailar a un público entre el que por cierto, se podía ver  a mucha gente joven: y que ellos llenen las primeras filas es señal de que algo va bien.  Igual de bien que ver como todos los allí presentes coreaban todos y cada uno de los temas que La Plata llevaron a un directo que cerraron con su ya mítico Un Atasco.

La Plata

En definitiva, si algo nos quedó claro el viernes pasado con la irreverencia de Jaume Bored, el aire fresco de Los Manises y el buen hacer de La Plata  es que la escena no muere, sino que se renueva.