RAK Studios

Desde 1976 / Londres
www.rakstudios.co.uk

Londres fue durante mucho tiempo una de las capitales del mundo de la industria de la grabación musical. O la capital, con permiso de Nueva York. Y se empeña en seguir siéndolo, porque algunos de sus estudios legendarios siguen en pie activos, y, lo que es más importante, con buena salud. Uno de los más importantes es RAK.

El productor Mickie Most (The Animals, Jeff Beck) eligió un edificio que en el siglo XIX albergó una escuela victoriana, próximo al zoológico y Regent´s Park -y por lo tanto, a Abbey Road, en una de las zonas más exclusivas de la inquieta capital británica-, para construir su propio oasis de la música grabada. RAK sobrevivió a la muerte de Most en 2003, y ha seguido en activo. En todas estas décadas ha consolidado un bien ganado prestigio, que ha servido para que bandas como Savages o Pixies hayan grabado sus más recientes discos entre sus paredes repletas de Historia del rock. Nombres legendarios e imprescindibles de la escena británica les precedieron: The Police, The Smiths -buena parte del legendario The Queen Is Dead-, Pretenders, Siouxsie, The Cure, Pogues, Radiohead, Depeche Mode, Stone Roses, Electronic…la lista es verdaderamente interminable, y a ella se suman algunos ilustres americanos, como Michael Jackson.

Cuatro estudios independientes conforman, en realidad, RAK Studios, que cuenta en nómina con seis ingenieros. Los que allí trabajan se enorgullecen de contar con luz natural -algo no tan frecuente en lugares muchas veces demasiado semejantes a búnkeres, y muy valorado entre los músicos- y un equipo técnico de primera, con mesas vintage Neve -de 60 canales- y SSL. En la sala del Studio 1 caben hasta 35 músicos. Su alquiler asciende a 950 libras por días (de diez horas). El precio se reduce casi a la mitad en el caso del Estudio 2. El 3 tiene una colección de sintetizadores y equipo única, además de una recién instalada mesa Neve VRP Legend. El Studio 4 es el más recogido y asequible (uno puede alquilarlo por 350 libras por jornada). Son precios que nos hablan bien a las claras de cómo incluso estudios históricos de esta categoría han tenido que ajustarse a la realidad económica del momento.