Airbag, bendito complejo de Peter Pan.
AIRBAG
Fecha del evento:
viernes, 30 de septiembre de 2011
Redactor:
Miguel Díaz Herrero
Sala:
Heineken
Ciudad:
Madrid
Pais:
España
Promotor:
Sin Determinar
Fotografo:
Nacho Ballesteros
A veces hay cosas, conciertos, vivencias, que no pueden explicarse más que levemente, con bosquejos. Y es que es difícil contar con palabras el torbellino de emociones que fue el concierto de presentación de “Manual de montaña de rusa” en Madrid. Ni siquiera la (no tan secreta) aparición de los mismísimos ramones de Algete nos preparó suficientemente para la que se nos venía encima. Y eso que el ambiente que existió mientras sonaban “Silvia Sobrini”, “El imperio contraataca”, “Salvaje pasión” o “Diez años en Sing-Sing” fue ensordecedor y, desde luego, prueba de que estábamos asistiendo a algo para marcar en el calendario de la historia de nuestro pop. Un guiño éste el de los malagueños Airbag para presentar un disco que les coloca, cada vez más, en el terreno del pop y les aleja, ya definitivamente, del punk-rock de sus inicios. Un amor por el pop que, por otra parte, nunca ocultaron, y que sólo se hace más obvio en su excelente nuevo disco. Su actuación se abrió así, como su álbum, con “Tráiler”, y mientras tanto fueron desgranando los temas nuevos mezclados con canciones antiguas como “Elena” (que abrió la veda del pogo masivo en que se acabaron convirtiendo las primeras filas del público), “En los brazos de la agente internacional” o “Prefiero irme a la playa”. El vaivén de balones de playa y flotadores nos recordaban constantemente que estábamos en un concierto de Airbag. Pero sobre todo lo hacían el carrusel de melodías que salían de la guitarra de Adolfo y los fantásticos coros de Jose, que sólo pararon un momento para traernos en los bises una impecable versión de “La chica de Mel”, de Los Flechazos, “Tus rechazos golpean dos veces” y “Ahí viene la decepción”. O una de las mejores letras del pop en castellano de los últimos años. Al final, no había nadie que no luciera con orgullo su camiseta empapada en sudor u otros daños colaterales de hora y media de chispazos melódicos y guitarras aceleradas. De canciones sobre chicas y relaciones truncadas en las que siempre vemos el lado positivo del asunto. Bendito complejo de Peter Pan.
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