Ricky Lavado, batería de Egon Soda y Nudozurdo (entre muchas otras cosas), publica su primer libro bajo el título de “Endora” y de la mano de Bandaáparte Editores. Un canto a las grandezas y miserias de una vida corriente. En un libro que contiene, en palabras de la editorial, “la frescura de Nick Hornby, la extrañeza de Vila-Matas y la suciedad de Bukowski”.

Ricky Lavado (Barcelona, 1979) es batería de profesión y un tipo tranquilo. Tiene una trayectoria que bien podría ser la envidia de muchos en la música independiente, marcada en un inicio por sus andanzas con Standstill, a la que han seguido otras muchas bandas destacadas del panorama nacional. En su juventud de los noventa, la cultura hardcore de la ciudad de Barcelona dejó un gran poso en él, guiando sus pasos y despertando en él una inquietud y pasión por la música, el arte y la literatura. Algo que lo ha acompañado hasta ahora.

Los relatos de Ricky son una amalgama de música a golpe de bombo, de tardes entera rodando sobre un monopatín, de viajes por Europa y giras por Norteamérica, de calles de barrio y amistad de la buena, de la magia escondida en las cosas más simples Hay humor, desgarro y, como dice Lucía Lijtmaer en el epílogo, tiene un tono tierno, implacable y extremadamente físico.

“Endora” ya está a la venta en los puntos de venta habituales, aunque también puedes conseguirlo aquí.