El suceso ocurrió en el Enterprise Center de St. Louis durante su gira norteamericana, mientras el grupo interpretaba "Happy Song". En un momento del show, el teléfono golpeó a Sykes en la sien izquierda, obligándole a interrumpir brevemente su actuación en el escenario. Tras el incidente, el cantante preguntó visiblemente molesto: “¿Quién coño me ha tirado un teléfono a la cabeza?”, mientras comprobaba si había sufrido algún corte.
Más tarde, el propio Sykes confirmó en redes sociales que sufrió una "conmoción cerebral leve", aunque aseguró que su estado mejoraba con el paso de las horas: “El golpe me dolió bastante y acabé con una leve conmoción, pero la hinchazón ha bajado bastante”, explicó.
El incidente se produce en un momento especialmente activo para el grupo, que recientemente ha anunciado nuevas grabaciones relacionadas con su álbum debut "Count Your Blessings", así como futuros lanzamientos y proyectos audiovisuales.
El episodio ha reabierto el debate sobre la seguridad en los conciertos y el comportamiento del público, especialmente en giras de gran formato en las que los objetos arrojados al escenario pueden provocar lesiones reales a los artistas.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.