Los catalanes No Way Out han anunciado esta semana un regreso a los escenarios tan especial como sorprendente. Se cumplen diez años del lanzamiento de su tercer y más exitoso trabajo, “Bipolar”, y han decidido rendirle el homenaje que merece con una fecha en la Apolo 2 de Barcelona el próximo 18 de diciembre.

Y decía sorprendente porque los encargados de tocar todos los temas de “Bipolar”, de cabo a rabo, serán los mismos que defendieron esos temas entonces: Oxi, Noel, Txosse y Fèlix. “No nos tirábamos una foto juntos desde el 2007. Pasan los años pero la esencia se conserva. Flipando como suenan los temas. Miles de recuerdos en cada acorde”, explicaban esta semana en las redes sociales al salir del segundo ensayo.

Merece la pena recordar que el goteo de bajas en la formación fue un constante desde el mismo momento que se publicó el disco. Así, en el último trabajo de la banda hasta la fecha, “Tabula Rasa”, del 2011, solo seguían en la brecha Noel y Fèlix. Este último, para ser exactos, no grabó ni una nota en el homenajeado “Bipolar”, pero se encargó de la presentación del disco desde el minuto cero como uno más de la banda.

La formación más famosa parida en Cerdanyola del Vallès (Barcelona) también fue la banda de punk pop más importante del país tras la publicación de “Bipolar”, un ambicioso doble trabajo (en castellano y en inglés) producido por Joe Marlett (Foo Fighters, Blink 182) y auspiciado por una multi como Warner.

Venían del skate punk y del hardcore melódico más californiano, con discos cantados íntegramente en inglés como “Long Way To Nowhere” y “Waitin’ For Sunday”, pero se atrevieron con el castellano y con piezas mucho más accesibles. El resultado fueron piezas inolvidables, auténticos himnos juveniles, como “Mi camino, “A lo perdido”, “27 (sigo como siempre)” o “Desplegable”. Con este repertorio llegaron muy lejos (¡Japón incluido!), influenciaron a otras bandas que entonces daban sus primeros pasos (Puk2, Daylight, Marvin, Yaw…), y sobre todo, pusieron la banda sonora a una generación que todavía compraba discos. ¡Eran otros tiempos! Diez años. Casi nada.

Luis Benavides