Nicola Cruz sigue explorando sus raíces ecuatorianas y sigue desvelando cómo será su segundo álbum, “Siku“, que se estrenará en enero.

Nicola Cruz lanza “Arka”, el segundo adelanto de su inminente álbum “Siku”, que ya está creando bastante expectativa a nivel internacional tanto por su trayectoria anterior como por estos dos dingles. El reconocido artista francés, de familia sudamericana, trabaja y vive en Quito, Ecuador, y desde allí consigue sacar esta conexión musical entre pasado y presente. Nicola mezcla sus beats electrónicos con los sonidos más tribales y ancestrales de la América Latina. Su proceso creativo incluye las raíces vivas de la identidad sudamericana, poniendo énfasis en sus ritmos, instrumentos y energías.

En su primer trabajo, “Prender el Alma(ZZK Records, 2015), “una cuidada mezcla de vanguardia urbana y herencia selvática“, explora la conciencia y la espiritualidad. En el nuevo disco seguirá con esta exploración, pero utilizará otras historias y culturas como fuentes de inspiración. La colaboración con otros artistas parece que será crucial también, como en su reciente single “Arka”, que colabora con Esteban Valdivia. También adelanto en octubre el místico single “Siete”, que también formará parte del próximo proyecto.

El mismo Nicola explica cómo se compuso: “Arka fue compuesto conjuntamente con Esteban Valdivia, músico, compositor y vecino. Su gran labor manteniendo la música andina viva, con su propia interpretación ha sido de gran inspiración para mi este año; converge con mi ideas de música contemporánea en donde la experimentación, los choques armónicos, las disonancias son un factor clave.  Interpretar bajo estados alterados de conciencia (o buscarlos mediante la ejecución) sirve para crear un vínculo evidente entre lo terrenal y trascendental, entregando el cuerpo como medio y servicio de la música.  Arka alude al fuego, un ritual dual que representa una vez más la práctica de ‘el siku’, diálogo entre el ‘Ira’ y la ‘Arka’, 2 partes que conforman el mismo instrumento de viento.  Arka fue grabado en las cuevas del volcán Ilalo en Agosto.”