Inés Bayo, vocalista de la primera formación de Los Fresones Rebeldes, fallecía a finales de la semana pasada con tan solo 45 años de edad. Suya era la voz del primer hit del grupo, “Al Amanecer”.

Aunque tanto Inés como su hermana Cecilia abandonaron Los Fresones Rebeldes en 1998, tres años después de su formación, tuvo una importancia capital a la hora de definir el estilo de un grupo que, a su vez, dejaría una huella importantísima en la segunda ola del indie estatal y el pop en español de finales de los 90. Su característica voz ayudó a definir el pop naíf, colorista y luminoso de Los Fresones Rebeldes, mientras que de su mano como ilustradora saldrían las primeras portadas de la banda: con ellos grabaría varias maquetas, dos singles -el citado “Al Amanecer” en 1997 y “Tributo a Pepito Sex y Thy Surfin’ Eyes” en 1998- y el mítico álbum “Es que no hay manera” (Subterfuge, 97).

Inés volvería a Los Fresones para una gira de reunión que tuvo lugar entre 2014 y 2016, y a lo largo de los años formaría parte de Los Popov, con quienes siguió firmando canciones brillantes, Los Soberanos y Los Colibríes, este último el proyecto en el que militaba en la actualidad.