Este verano contribuye a hacer de los festivales una forma sostenible de ocio y lo más infinita posible.

Seguro que alguna vez has acabado de beber tu cerveza en un festival o de comer tu bocadillo y has tirado al suelo la lata o el papel de plata pensando que no importaba. Ahora bien, si dedicaras unos segundos a reflexionar sobre ese acto, enseguida te darías cuenta que eso nunca lo harías en la playa o en la montaña que visites normalmente, unos espacios donde buscarías el contenedor adecuado para deshacerte de cada tipo de residuo.

El reciclaje de envases de plástico y de otros materiales es clave para salvaguardar el presente y el futuro ecológico de la Tierra, y es un factor de sostenibilidad que hay que cuidar en todos los lugares donde se generen residuos que luego puedan ser reciclados. Es más, reciclar enriquece el espíritu: la sensación de felicidad de estar haciendo lo correcto, separar los residuos en diferentes bolsas y depositarlas en los contenedores, y poner así tu granito de arena para dejar un planeta mejor a nuestras hijas, sobrinas y nietas.

Este año, en un buen número de festivales de verano encontrarás la campaña promovida por Ecoembes “¡Diviértete y recicla!” (de momento ha pasado con éxito por Viñarock e Interestelar), una iniciativa que celebra de forma comprometida pero también festiva -se trata de salvar nuestro planeta y qué mejor manera de hacerlo que desde la positividad y las sonrisas- el hecho de cuidar los espacios, sean naturales o urbanos, donde se celebran esos eventos. Para reforzar este mensaje, se ha instalado un tótem de ocho metros en los festivales, que representa un ovni-contenedor que ha bajado a la Tierra para reciclar las botellas de plástico.

Nota mental para cuando vayas este año a tu festival favorito: latas, briks y botellas de plástico siempre al amarillo. Y no solo eso, anima también a tus amigos y conocidos a que lo hagan, siempre de una manera positiva y celebrando que están contribuyendo a uno de los actos más nobles que puede llevar a cabo la humanidad: mimar y proteger los ecosistemas naturales y los entornos urbanos que nos dan cobijo todos los días de nuestra vida.

Y por si aún necesitas un motivo para dar el paso y convertirte en un reciclador de pro, aquí va un pequeño y poderoso dato: por cada 6 latas o 6 botellas de plástico que se reciclan en el contenedor amarillo se contrarrestan 10 minutos de un tubo de escape.

Este verano… ¡diviértete y recicla! #ecofestivaleros