De estudiante de arte bohemio y vagabundo a cantautor folk underground de moda. En apenas unos meses, este doble de Vincent Gallo ha conseguido merecidamente las más elogiosas críticas de la revistas musicales especializadas de medio planeta con su segundo disco “Rejoicing In The Hands”.

Banhart se dio a conocer hace un par de años con un CD publicado por Young God, la compañía del ex-Swans Michael Gira, titulado “Oh Me Oh My…”. Un disco que recogía una serie de maquetas grabadas alrededor del mundo en un cuatro pistas que ya mostraba el increíble talento de este cantautor nacido en Tejas. Tras un Ep “The Black Babies”, su momento de gloria ha llegado con “Rejoicing In The Hands”, un trabajo que ya presenta una producción cuidada aunque respetuosa con el característico minimalismo expresivo de Banhart, capaz de emocionar al oyente con muy pocos elementos. “Bueno, ´Oh Me Oh My´ era un documento de mi estado mental en el momento en que lo grabé, como dirían CocoRosie ‘un documental’. Ahora, ´Rejoicing In The Hands´ ¡es una película! Las canciones han vivido conmigo mucho tiempo, han crecido y he colaborado con ellas, me dijeron dónde tenía que ir y tuvo tiempo para seguirlas”. Para la grabación ha contado con la ayuda del antes nombrado Gira. Su auténtico descubridor. “En lo referente a dar a conocer mi música a la prensa y al público más allá del círculo de mis amigos sí que es mi descubridor. Es un artista increíble y muy apasionado, en este disco se aseguró de darme todo lo que necesitaba (vino, té, púas) así que simplemente tuve tiempo para centrarme en lo musical”. Todos estos factores han conseguido que su segundo larga duración llegue a un público más amplio.

“¡Nunca he tomado lecciones! y todavía no sé tocar, voy mejorando pero aún no he aprendido”

Eso y unas canciones que sin salir del folk más tradicional, poseen una alma pop. Sobre todo dos. “Will Is My Friend”, con un piano que remite a The Band (“¡Me encanta The Band! pero bueno, más que una canción, es un regalo para mi amigo Will, al que todos conoceréis en breve (de verdad)”) y “Todos Los Dolores”, una preciosa tonada en español que deja sin aliento y un guiño a la tierra natal de su madre, Venezuela, país donde Banhart vivió su infancia tras el divorcio de sus padres. Nos contesta en spanglish. “¡Soy venelozano chamaco! ¡Cómo no sabías! Quiero hacer esta interview in español, pero no tengo tiempo porque estoy en tour, mi mente está vacía y tengo el vocabulario de un niño ¡de cuarto! ´Todo Los Dolores´ tiene que ver con mi familia en Caracas y con el graffitti”. Otro de los puntos fuertes de este personal artista, aparte de su personal voz, es su particular forma de tocar la guitarra, conocido como finger picking en tierras americanas y que recuerda mucho a lo que hacía Joni Mitchell en sus primeros discos. “¡Nunca he tomado lecciones! y todavía no sé tocar, voy mejorando pero aún no he aprendido”. Ahora bien, más que Joni Mitchell, Banhart muestra siempre que puede su admiración a una de las más malditas folk singers de los sesenta, Karen Dalton. “¡Claro que sí! Es la mejor cantante de todos los tiempos. ¡Reverencia! ”. Y parece llevar con mucho humor el hecho ser haber sido comparado con Nick Drake, Marc Bolan y Syd Barrett. Esta es su respuesta cuando se los nombro. “¡No, sacrilegio!”. Tras este punto bueno sería hablar de la juventud de Banhart, que apenas supera la veintena. Como otros artistas que, como él, están renovando el panorama del folk underground estadounidense. Las antes nombradas CocoRosie o dos de los mejores amigos de nuestro entrevistado: Andy Cabic -su acompañante en el su reciente actuación en el Primavera Sound-, conocido como Vetiver y Joanna Newsom. “¡SÍ! ¡Vetiver y Joanna están en la habitación ahora mismo conmigo! Todos nos queremos y nos respetamos de verdad unos a otros y si nunca más escribo o canto una canción no me importa una mierda, ¡si aún puedo seguir escuchando las suyas!”. Esta devoción por sus amigos y artistas afines, le ha hecho coordinar y elegir los participantes en un CD titulado “The Golden Apples Of The Sun”, que recoge lo mejor del folk independiente actual. “Estoy muy, pero muy excitado con ello. Es la nueva generación, gente cantando por su amor a las canciones. ¡Sí!”. Junto a esta apetitosa compilación, sólo cabe esperar la nueva entrega de Banhart, un nuevo álbum fruto de las sesiones de grabación de “Rejoicing In The Hands”, donde se grabaron más de treinta canciones –no tiene muchos problemas para componer, él mismo explica su método, “me siento en mi jardín y observo, muy simple”-, que será publicado el próximo otoño y que servirá para seguir aumentando la corta -de momento- y merecida leyenda de uno de los singer/songwriters con más proyección de la actualidad.