“Me gustaría ser Charlie Parker por un día”
Entrevistas / Thundercat

“Me gustaría ser Charlie Parker por un día”

Marcos Molinero — 12-06-2017
Fotógrafo — Archivo

Stephen Bruner es el hombre tras Thundercat. Hace unos pocos meses publicó “Drunk” (Brainfeeder, 17), un tercer larga duración que ahora presenta en el barcelonés Sónar (sábado 17, SonarDôme, en los conciertos comisariados por RBMA). Le llaman el dios del bajo, y razón tienen.

Stephen Bruner, más conocido como Thundercat, cuenta los días para su actuación en el Sónar barcelonés, ¿por la relevancia mundial del festival? Pues no, Thundercat está ansioso por visitar nuestro país pues aquí disfrutó de la mejor fiesta de su vida. “Acabé en calzoncillos por la calle y no sé ni cómo sucedió”. Nadie diría escuchando su música que es un party animal, aunque no hace falta más que echarle un repaso a su trayectoria para imaginar que lo fue –y bastante- en tiempos de Suicidal Tendencies e Infectious Grooves.

“Todos mis discos son conceptuales, pero sí que es cierto que quizás en este los temas van más encadenados unos con otros, complementándose”

Es un bajista fantástico, un músico maravilloso y tiene cuatro discos (tres álbumes y un Ep) que rozan la excelencia, en especial su ultimo largo, “Drunk” . Hay veces que cuesta romper el hielo, que es difícil sacar al entrevistado del rollo promocional y del pregunta-respuesta, sin alma. Quizás empecé demasiado fuerte, le pregunté sobre si era duro cantar en un escenario sobre la muerte en general y sobre la pérdida de su mejor amigo y músico de jazz, Austin Peralta, y respondió con cruda sinceridad. “Es duro plantarse en un escenario a veces. Lo que cuentas son historias, no puedes maquillarlo y en directo debes hacerlo funcionar. Es parte de la realidad, la muerte es parte de la vida”. Podría parecer que la complejidad de su propuesta no es fácilmente entendida por la crítica o el público en general, pero él como artista lo tiene claro. “Sí, me siento comprendido por ambos. Es difícil sentirse cómodo tanto si la crítica te ensalza como si es el público, pero yo me siento muy cómodo”. La música de Thundercat procede del jazz y del soul, aunque ha pasado por distintas etapas en su vida y viene de una familia de músicos profesionales. Quizás esas raíces hacen que su trabajo se entienda mejor en Europa que en Estados Unidos. “Creo que todo el mundo tiene problemas similares, inquietudes semejantes, aunque también creo que los jóvenes europeos siempre han estado más interesados en la música jazz y blues que aquí, que creen que la música pop mueve el mundo. Aunque si hablamos de músicos de rap y parte de su audiencia ellos sí aman el jazz. Gente como Kendrick Lamar o Lil’ B”. Mi pasión por el jazz llegó de mi amor a Public Enemy, que me llevó al cine de Spike Lee. Su película “Mo’ Better Blues” me adentró en ese universo. Tan pronto se lo comento, el tono monocorde y sin alma de las respuestas de Bruner se llenan de vida. “Tío, esa es una de mis películas favoritas”. Quién sabe, quizás gente como Kamasi Washington, Kendrick Lamar o el propio Thundercat, estén contribuyendo a descubrir la música jazz a toda una nueva generación. “El jazz siempre ha estado ahí. Cuando toda esta difícil socialmente el jazz es esa luz que te saca de la oscuridad. Además, no hay rapper o rock star que supere a los viejos jazzmen, que eran auténticas estrellas. De hecho, a mí me gustaría ser Charlie Parker por un día”.

Sus discos y especialmente “Drunk” cuenta con la excelente producción de Sounwave y de su máximo valedor, Flying Lotus, capo del sello Brainfeeder, con el que publica sus trabajos. “Son dos productores maravillosos que le dan un algo más a tu música casi sin tocarla, de manera natural, sin artificios. Los instrumentos, el bajo concretamente, son parte esencial del proceso de composición y sobre el que gira la producción. El bajo es el instrumento con el que escribo, una broma, una anécdota…”. Sobre el espíritu conceptual de “Drunk” lo tiene muy claro. “Todos mis discos son conceptuales, pero sí que es cierto que quizás en este los temas van más encadenados unos con otros, complementándose”. La música de Thundercat es positiva, pero muchos no ven el humor de sus textos. “¡No lo pillan, tío!”, grita mientras se ríe a carcajadas, aunque no tan fuerte como cuando le recuerdo algo que escribió sobre él una revista británica. Cambiamos por tanto de tema y queda en el tintero hablar sobre sus colaboraciones con gente como Kendrick Lamar, Wiz Khalifa, Pharrell Williams y tantos otros. De sobra conocido su amor por los animales le pido opinión sobre una teoría mía, y es que muchos músicos aman a sus animales con locura, sobre todo a los gatos. “No lo sé, aunque es cierto. Quizás por ese punto psicópata, quizás por su vida anárquica, pero amo a los gatos desde la infancia. Por eso mi nombre artístico viene de la serie de dibujos animados ‘Thundercats’. He amado a cada gato que he tenido hasta ahora y todos han sido muy bellos”.

 

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