Los niños se nos hacen mayores y se nos van de casa. Heavenly, la casa de King Gizzard & The Lizard Wizard, Temples, Toy o (¡glups!) Mark Lanegan, publica “Los niños sin miedo” y confirma la proyección internacional de una banda que definitivamente ha puesto toda la carne en el asador para seguir los pasos de sus amigas Hinds. Nos sentamos con el trío en las oficinas de Pias en Madrid en uno de sus escasos momentos de respiro, apenas unos días antes de precisamente abrir en Londres para King Gizzard & The Lizard Wizard.


Diego, Dani y Álex, ¿cierto?
(Diego) Sí.

Álex tú eres el que nos deja mensajes en las RRSS de MondoSonoro poniéndonos a parir, ¿no?
(Diego) ¡Toma! ¡De esto queríamos hablar! Esto tenía que salir… ¿Tú eres Luis J. Menéndez? ¡Encantado! (risas generales).

Ahora que estamos todos presentados, cualquier queja que tengáis sobre la revista puede ir saliendo a lo largo de la conversación. Aunque también me gustaría recordar que el primer medio que habló de The Parrots fue MondoSonoro.
(Diego) Sí, cierto, con “Aden Arabie”. Lo pusiste mazo de bien. Pero vaya, que está guay que esto si tenía que salir lo haga lo primero.

Cachondeo al margen, vamos a lo que nos ocupa que en este caso es vuestro primer largo, “Los niños sin miedo”. Hace un año os lamentabais en una entrevista de que todo va iba muy lento para vuestro gusto. No sé si entonces ya estabais tratando con vuestro sello actual, Heavenly… En cualquier caso, ¿ha cambiado en ese sentido vuestra percepción?
(Álex) Sí, ya estábamos tratando con ellos en aquel momento. Es cierto que somos impacientes, pero en cuanto firmamos con el sello todo empezó a ir mucho más rápido. Hay que estar pendiente de muchas cosas y… agobia. Pero bien, mucho mejor.
(Diego) Como grupo nosotros tenemos una manera de hacer las cosas que, cuando te enfrentas a algo más serio, choca con las fechas que maneja el sello. Por ejemplo, cuando nos sacasteis aquella primera maqueta en 2013 nosotros la habíamos grabado sólo un mes antes. Ahora los tiempos no tienen nada que ver, y hasta ocurre que nos tenemos que adaptar a la velocidad de cosas que suceden a nuestro alrededor, que es un desfase.

¿Y tenéis la sensación de que lo que estáis presentando en esta ronda de entrevista responde al momento que atravesáis como grupo? Que esto es un clásico de las bandas, haber dejado muy atrás el momento musical que toca promocionar…
(Álex) La verdad es que no, seguimos en ese punto. Aunque el disco lo grabamos en septiembre de 2015 yo tengo la sensación de que las canciones son de ayer.
(Diego) Sí, lo grabamos hace casi un año y acabamos de mezclar en marzo.
(Dani) Es que el disco apenas lo hemos tocado.
(Álex) Además que nosotros no escuchamos nuestra propia música, lo que ayuda bastante a que no nos cansemos de ella tan fácilmente.
(Dani) Para nosotros todo está siendo prácticamente nuevo. Llevamos un año haciendo un setlist y ahora vienen diez canciones nuevas, conciertos de una hora y cuarto… Es un reto.

¿Han cambiado las canciones en medio de todo ese proceso?
(Diego) Grabamos algunas cosas que no podemos repetir, así que inevitablemente las hemos tenido que adaptar, nos hemos comido el coco para llevarlas al directo.

El título del disco, “Los niños sin miedo”… ¿A qué se supone que deberíais de tenerle miedo?
(Álex) Esto es cosa de Diego. Está la explicación sencilla y la trascendental…

Contadme la trascendental, y si además puede ser también la que más se ajuste a la realidad mucho mejor…
(Álex) Es que la real lleva a la trascendental…
(Diego) Cuando empezamos a girar llevábamos con nosotros a un colega para conducir, porque es un poco agotador hacer 600 kms para ir a tocar, y empezó a darse cuenta de la vida que llevamos: veía que nos lo pasábamos realmente bien pero también la otra parte, la de dormir en el suelo, quedarte sin cenar porque nadie pone nada en el camerino… Y él, que es un tío que mayormente escucha trap, nos dijo, “joder chicos, sois los niños sin miedo”. Así que cuando llegó el momento de grabar un disco eso se nos había quedado un poco en la cabeza. Sobre todo nosotros lo entendemos como una referencia a los cambios en nuestras vidas y cómo afrontarlos. Al principio te dan miedo, pero tienes que enfrentarte a eso sí o sí con la mejor actitud.
(Álex) Miedo o ansiedad…
(Diego) O ansiedad, sí. Y al final dejar ciertas cosas atrás y recibir otras nuevas es lo que te hace mejorar y empeorar. Y que un colega nos pusiera un mote por dormir en el suelo y vivir como un pobre (bueno, lo que somos…) nos dio la idea de titular el disco así, un poco a modo de homenaje y también porque nos veíamos a nosotros mismos como aventureros. Estamos llegando a sitios donde había gente que nos decía que no íbamos a llegar, nos decían que nuestra música es una puta mierda. Les mandamos a tomar por el culo y ahora estamos haciendo cosas que ni nosotros esperábamos que pudiéramos hacer. Y más que nos quedan.

“Yo creo que más que fiesteros, somos una banda que nos movemos sin apenas presupuesto”

Me sorprende el discurso porque estáis haciendo una descripción muchísimo más sincera de lo que es el día a día de un grupo de vuestras características que la que hasta ahora se había ofrecido de The Parrots en videoclips, entrevistas y hasta titulando un disco “Weed For The Parrots” (“Marihuana para los Parrots”). Me refiero a esa imagen de grupo que va permanentemente de pedo y cuya vida es un globo infinito.
(Álex) Yo creo que más que ser un grupo fiestero, somos una banda que nos movemos sin apenas presupuesto. Los conciertos que hemos hecho en Europa han sido gracias a adelantos. Compramos los billetes y luego lo que toca es malvivir para poder dar los conciertos y que te paguen 100£. Incluso aquí, en España, porque llega el momento en que te tienes que entregar a esto porque no puedes trabajar de otra cosa si quieres seguir con el grupo. A nosotros aún no nos ha entrado la vena “camarero”, pero prácticamente ese sería el único curro que podríamos mantener. Así que malvivimos fuera y aquí… también.
(Diego) Aquí sobrevivimos como podemos.
(Dani) Cualquier persona que se quiera dedicar a la música tiene que saber que es sufrido.

Supongo que esta situación que describís tiene un límite. Y en ese sentido la publicación del disco con Heavenly supone para vosotros un punto de inflexión, el momento de comprobar si realmente la cosa va o no hacia adelante…
(Diego) Por ahora todo lo que hemos hecho nos genera ilusión y ganas de seguir adelante. Y creo que esa sensación se va a mantener. Nuestro planteamiento siempre ha sido poder hacer lo que nos da la gana. ¿Que no tenemos el dinero para hacernos los viajes que se hacen otros que trabajan en una oficina? Pues nos da igual. Mientras sigan llegando cosas que nos generen ilusión y ganas de ir a más, que nos hagan pensar que todo va a ir a mejor, seguiremos adelante. Pero lo que te contaba antes venía a cuento de que hasta nuestro colega pensaba que todo en el grupo era un constante pasárselo bien.

Bueno, es un poco la imagen que habéis fomentado.
(Diego) A ver, nos lo estamos pasando de puta madre, mejor que nadie…

Comentabais, creo que a la altura de “Weed For The Parrots”, que no os sentíais preparados todavía para afrontar la grabación de un largo. ¿Qué tipo de disco teníais en mente cuando os pusisteis manos a la obra con “Los niños sin miedo”?
(Álex) “Weed For The Parrots” no llegó a ser un disco porque sentíamos que aún no había suficientes focos puestos sobre el grupo. Estábamos cerca pero todavía faltaba algo. Pero pudo haberlo sido.
(Diego) Eran canciones sueltas que juntas tenían sentido, pero a la hora de afrontar el disco hay una idea detrás. No quiero decir que hubiera un planteamiento de ópera rock o algo por el estilo, pero sí que queríamos plasmar todo eso que nos había ocurrido en los últimos tiempos. Antes simplemente íbamos haciendo canciones y buscábamos la manera de poder sacarlas lo más rápido posible. Ahora buscábamos hacer un disco. Muchos grupos tienen diez o quince canciones, las graban y dan un concierto. No es nuestra manera de hacer las cosas porque los discos que nos gustan tienen algo detrás, una idea…

¿Y cuál era esa idea?
(Diego) Eso que te comentábamos antes del miedo a los cambios. Cuando empezábamos éramos unos chavales y ahora… pues no tanto. Ahora nos pagamos nuestra comida, ¿sabes lo que te digo?

¿Cuál es vuestra edad?
(Álex) Somos del 89, este año terminaremos todos con 27.
(Diego) Pues eso, que nos pagamos nuestra comida y a nuestras novias las invitamos al cine. Antes eso no pasaba, antes a mi novia la invitaba mi madre realmente… El caso es que llega un momento en el que hay cambios, tienes miedo a perder cosas y ves que puedes ganar otras nuevas. Y de eso habla el disco en general, porque las canciones a lo mejor se refieren a cosas muy puntuales como esa noche en la que te da un chungo y un colega te ayuda. Pero son historias que caben en un contexto más global. Ojalá todo esto nos diera como para escribir un libro o una canción de cincuenta minutos, pero es que las canciones nos salen de dos…

Me sorprende que hagáis tanto hincapié en el concepto del disco cuando a The Parrots esencialmente se os relaciona con un sonido…
(Diego) Es que ese nivel, el tema de cómo sonamos, lo tenemos muy asumido, nos gusta y punto. Es como si a ti te gustan las Nike o vestir todo de negro.

Bien, pero en el disco hay matices suficientes en ese sentido como para hablar de ello. De hecho, dentro de que tenéis un estilo muy concreto, se puede hablar de cierta apertura, de los Cramps a Dylan pasando por los Black Lips
(Dani) Sí, de hecho buscamos que cada canción sonara diferente, que el disco no fuera lineal.
(Diego) Para nosotros el sonido es como la ropa que llevas, es la imagen que te gusta tener de ti mismo, lo que nos gusta y ya está. Sin embargo lo que queremos transmitir con las canciones es mucho más personal. Es que si no fuera así sólo existiría un grupo de cada estilo de música, si total te van a contar lo mismo…

“Cuando empezábamos éramos unos chavales y ahora… pues no tanto. Ahora nos pagamos nuestra comida, ¿sabes lo que te digo?”

Y a ese nivel sonoro, ¿por qué siempre Paco Loco? Es curioso que nunca hayáis probado por ejemplo con Jorge Explosión en Circo Perrotti. De hecho Doctor Explosión puede que sea el grupo nacional que más cerca esté de The Parrots tanto por su actitud festiva sobre el escenario como por sus referentes musicales.
(Diego) Creo que Jorge y Paco se parecen mucho más en sus métodos de lo que la gente ve desde fuera. Aunque es cierto que la mayoría de grupos que graban con Paco suenan muy diferentes.
(Álex) Sí que es cierto que Jorge trabaja una línea que está más cerca de lo nuestro…
(Diego) También es que nunca nos ha gustado la etiqueta “revival”.
(Álex) La primera vez que fuimos a grabar con Paco era 2013. Íbamos a grabar un single y no teníamos nada claro cómo iba a ir la cosa. Pero la idea de irnos cinco días a vivir a un estudio de grabación en el Sur nos parecía muy atractiva, lo que tocaba vivir en ese momento. Nos habían hablado mucho de cómo era Paco, y desde el primer momento de empezar a tratarle congeniamos y supimos que habíamos acertado.
(Diego) El que allí se grabara el “Desaparezca aquí” de Nacho Vegas también… Es un disco que daría igual que fuera de Neil Young o quien sea, debía sonar así, de puta madre, mejor que ningún disco español. Yo creo que en España no se puede aportar más de lo que se puso en ese disco. Y lo había hecho él. Después de escuchar ese disco si te dicen si quieres ir a grabar con Paco Loco no puedes decir que no. Paco ha grabado cosas increíbles, independientemente de que sean más o menos nuestro estilo.

Me resulta curioso que rechacéis que se os identifique con un grupo revivalista, cuando decisiones como el arte del disco van totalmente en esa dirección. ¡Si parece el “Forty Four” de la Chocolate Watch Band! Y el diseño de las tipografías es calcado a las del “Nuggets”.
(Diego) Es verdad, sí que se parecen bastante.
(Álex) El otro día había un comentario en Youtube que me hizo mucha gracias. “Mi grupo favorito de 1804” (risas). También es que cualquier cosa que hagamos nos van a sacar las referencias… Ya nos hemos acostumbrado un poco a eso.

Vamos a ver, The Parrots sois un grupo de garage. Me parece que no hay mucho que discutir sobre eso…
(Diego) Claro, claro. Una de las referencias que le dimos al chico que nos hizo el diseño de portada era “Dragones y mazmorras”, la serie de dibujos animados. La idea era que representara a unos niños que se meten en una serie de aventuras psicotrópicas.
(Álex) Nuestro propio “Yellow Submarine”.
(Diego) Es que a nosotros nos flipa la música de esa época y nos influye un montón, pero no queremos hacer canciones que se limiten a reproducir eso. Para bien y para mal estamos en Madrid en 2016 y creemos que lo que hacemos responde a eso.

En cualquier caso a vosotros se os situado en una escena muy concreta junto a bandas como Los Wallas, las Hinds o Los Nastys, que también manejan referentes muy similares…
(Diego) Y es una escena de puta madre, unos cuantos colegas que cuando nadie les ha querido montar un concierto se han ayudado haciendo de promotores. Nos hace mucha gracias que se hable de “escena” porque lo único que vemos a nuestro alrededor es a colegas.

Básicamente eso es lo que es una escena ¿no? Un grupo de personas con vínculos sonoros pero, por encima de todo, afectivos.
(Diego) A veces lo lees y piensas que es todo una chuminada loca. Pero bueno, ¿colegas que se unen para hacer cosas? Pues menos mal que lo hemos hecho…

Tengo aquí una declaración reciente de Los Wallas: “Los grupos de Madrid ya nos estamos cogiendo tirria”.
(Diego) Estos son Los Wallas y eso lo dice, ¿cómo se llama? Juan Wallas ¿no? Lo que diga Juan que vaya a la misa de Juan. Nosotros seguimos teniendo los mismos amigos y yo tirria no le he cogido a nadie, sólo a pagar el piso. A Juan Wallas no.

También os quería preguntar por Hinds, un grupo con el que habéis estado vinculados casi desde el primer día. ¿Sentís que su su éxito internacional os ha abierto puertas? Y pregunto esto a sabiendas de que si la pregunta fuera a la inversa se tacharía de “machista”, teniendo en cuenta que vosotros existís como grupo desde antes que Hinds y que Diego ha ejercido de productor de casi todas sus grabaciones.
(Diego) Yo me voy a Londres les hablo de Manolo Kabezabolo y no lo conoce nadie. Ojalá también le conociesen, pero la realidad es que Hinds es el grupo que está abriendo esas puertas. Y claro que sí, ellas tienen la suerte y lo hacen tan bien que fuera se las reconoce. Eso de lo que hablabas antes de la escena, no es que se esté diciendo aquí, es que lo están haciendo en todas partes. Pues todo lo que nos pueda ayudar bienvenido sea.

A modo de cierre. ¿Creéis en una carrera de largo recorrido para The Parrots?
(Álex) Nos encantaría que fuera larga, pero la vida va de sobrevivir y si no podemos hacerlo con esto no nos quedará más remedio que pasar página en algún momento. Ahora estamos a esto… y a ver qué pasa. Pero, vamos, que si estamos hoy aquí es para que sea larga…

¿Pasa por la profesionalización del grupo?
(Álex) Como los Buzzcocks
(Diego) Yo no quiero trabajar ni un día de mi vida. Nunca.

¿Os parece que los Buzzcoks con sus sesenta años a cuestas curran o no curran?
(Álex) Yo creo que siguen siendo el grupo que eran antes, disfrutando de sus movidas… A ver, siempre hay que currar, y ellos ya lo hicieron en su momento. Lo que pasa es que han pillado una ola de volver a tocar y ganar algo de pasta. Está claro que lo que se ve de un grupo son sus giras, pero luego hay mucho curro invisible por detrás…. Y nosotros trabajamos. Nunca dejamos de trabajar.