Un bar de Puente de Vallecas a las 20:30 y una entrevista que nunca se llegó a hacer son los a priori del cuestionario que encontrarán más abajo. Sule está flaco, ríe de medio lado y trae entre las manos unos de los mejores discos de rap del año aún teniendo en cuenta que aún han de pasar unos cuantos meses para que acabe el mismo. Arte, tiempo y honestidad son los pilares de su nuevo trabajo Teoría del caos (Autoeditado, 2019) de los que nos habla a continuación…


Después de Neonoir has pasado mucho tiempo callado, estuvieron los Broken Stories en el 2017 y otra larga temporada de silencio. ¿Qué ha pasado para que vuelvas con un LP? ¿De dónde nace La teoría del caos?
El disco nace de una necesidad tanto vital como creativa. Y lo cierto es que viendo el mercado actual, bien podía haber seguido publicando singles, colabos, clips, etc., pero tomé la determinación de encarar un proyecto de larga duración porque consideré que era la mejor manera de recuperar mi sitio, de plantearme una gira potente en España y Latinoamérica… y en definitiva, de hacer algo importante.

¿Hasta qué punto tiene sentido publicar un disco de rap en medio de una industria y un género que se devoran a sí mismos? Es una pregunta que me hago a menudo y que me agobia bastante. Que la vida hábil de un single sea pueda ser la de un LP…
Según mi experiencia vital y musical, un álbum puede tener más vida siempre y cuando la acompañes y alargues publicando clips, guardándote cosas potentes y no dando todo en los adelantos, aunque a veces la ansiedad es jodida. Ahora, sí que es cierto que la vida útil de la música cada vez es más corta… Aunque te digo una cosa, la música realmente buena, esa que la gente asume en sí misma como algo propio… esa música no desaparece nunca. Domenica tiene comentarios todos los putos días, Neonoir igual… Cuando logras darle vida a un producto bueno, no muere nunca. 

“En la puta vida se me ocurre pensar lo que estoy haciendo va a ser arte o marketing o qué. Lo único en lo que pienso es en hacer la puta canción lo mejor que pueda”

El disco está teñido de referencias artísticas. ¿Qué concepción del arte es la que tienes en mente cuando escribes y hasta qué punto se relaciona el arte con publicar un LP? Por otro lado, sé que has estudiado marketing. ¿Hasta qué punto arte y marketing deben unirse? En un mundo como el que hablamos, ¿puede el arte no establecerse por falta de una estrategia de marketing?
Porque estamos pensando que para que algo sea arte tiene que tener cierta repercusión, es decir que alguien lo “contemple” de alguna manera. Yo qué sé tío, es muy difícil. En relación a la primera pregunta, creo que puedes crear una obra que está compuesta de obras más pequeñas, bien podría ser una película (secuencias) o incluso un cuadro (distintas líneas, colores…),.Entonces, llegar a que álbum sea arte tiene mucho que ver con que esas pequeñas piezas conformen un todo y que ese todo tenga un sentido o armonía global que logre expresar algo al espectador y que éste lo reconozca como algo valioso. Legalmente la definición de arte trata de la creación de una obra original que no se parece a otra cosa que existente. Por eso un tío que fusila una canción de otro no hace arte, sin embargo, el compositor de esa canción (aunque sea menos famoso) sí que ha hecho arte.

¿Dirías entonces que un buen remix es arte?
Bueno depende… sí. Joder, vaya cuestión. El meta-arte tío (risas). Y en relación a lo que me preguntabas del marketing, veo bien tener una estrategia de lanzamiento… pero más desde una perspectiva artística que mercantil. Sobre todo en el momento de crear… A mí, en la puta vida se me ocurre pensar lo que estoy haciendo va a ser arte o marketing o qué. Lo único en lo que pienso es en hacer la puta canción lo mejor que pueda y que sea lo más sincera, honesta y realista posible. Ya está. La cosa está en crear algo que sea realmente tú, que sea una extensión tuya, que aporte, sea novedoso y sobre todo que te guste.

¿No crees que eso lo hace cada vez menos gente? Al menos en el rap.
La gente lo que pasa es que se dedican a copiarse entre ellos, a copiar fórmulas que suenan bien, y esto es lo que hace que las cosas dejen de ser arte, o siquiera interesantes. Para mí, en España, el género urbano está perdiendo interés… casi nada me parece relevante… Solo triunfan las músicas sinceras… estoy hablando del mundo más underground. Unos tíos como Ayax y Prok, Fernando Costa, Natos y Waor… ¿Por qué triunfan? Porque son sinceros, porque son realistas… Luego está la otra cara dela moneda… que es la peña que busca hacerse rico a toda costa y que muy pocos consiguen. Lo ha conseguido el C. Tangana y ya está.

Te conozco de hace tiempo y siempre he sabido de tu interés por la pintura. Esta vez el disco está plagado de referencia pictóricas.
Me interesa a la par que me impresiona, de hecho, cada vez más, sobre todo pinturas antiguas. Empatizo mucho con la gente que las creaba… te estoy hablando de personas como Caravaggio, que se creaban sus pigmentos, sus pinturas y se sacaban géneros de la nada, tan solo a través del ojo de una persona.

Una escena entera de lo que sería la música…
Tal cual. Y por eso el tema de Stendhal… Ir a un museo, plantarte frente al Guernica y pasar horas pasmado me hace darme cuenta del poder del arte ante el paso del tiempo.

¿Crees que pasa igual en la música?
Sí, creo que hay cosas que no se van a dejar de escuchar nunca. Y volviendo a la pintura, antes no le daba demasiado valor y ahora he caído en la cuenta de que es de las expresiones artísticas con mayor sensibilidad que existen.

¿Dirías que más que la música?
Lo que pasa es la pintura a la gente no le interesa, quizá porque no ha llegado al punto de querer mirar más allá de dónde mira el resto. Hay gente que mira Tele Cinco y otros que están leyendo Don Delillo. Hay gente que le vale con estar y otros que quieren aprender y disfrutar de la vida y de otras perspectivas. Creo que cuanto más sepas, más vas a sufrir pero más grande vas a ser. Es algo que siempre va de la mano.

Has hablado del ojo del pintor, “plano fijo parezco Leone”. Sé que has estado enredado con los Vietnam, ¿cuándo vas a enredarte con el cine?
Igual dirijo dentro de poco, sí…

Igual estamos muy intensitos… Háblame de A$AP.
(Risas) Es la canción de vacile del disco, la más rap, el único egotrip Es un poco la movida de “feel like Asap”. Me siento identificado en ciertos puntos con él. No quiero fliparme ni nada así, lo digo porque veo su interés en el arte, su preocupación visual… Aunque el pibe que más me gusta y del que he pasado las referencias para la mezclas es de Travis Scott. Es impresionante como usa el autotune y como meten las voces en Astroworld.

¿Quién lo mezcló?
Un loco de pamplona que se llama Sauna. Consiguió justo el sonido que queríamos.

Antes hemos estado hablando de honestidad. Me parece que has contado con uno de los tíos más honestos de la escena para producir el disco, ¿no?
Dano ha sido como Quincy Jones. Aunque ha habido más productores, ha sido el productor artístico del disco entero. Incluso me ha ayudado a encarar y regrabar voces, le ha metido mazo de vocals, en definitiva… ha sido una figura fundamental para el disco. Yo llegué con un caos…

“Antes no le daba demasiado valor a la pintura y ahora he caído en la cuenta de que es de las expresiones artísticas con mayor sensibilidad que existen”

Y habéis creado la teoría en torno eso.
Es verdad… al principio las canciones, a pesar de tener el mismo feeling, sonaban mucho más dispares que ahora que reina una armonía entre ellas. En definitiva, para mí ha sido fundamental.

Para ti y para todos los raperos que tengan entre veintidós y treinta y dos años.
Y un honor. Trabajar con él ha sido trabajar con un tío que estaba en la recta final de su disco (la salida del mío y del suyo casi coincidían) y que tenga la humildad de venirse conmigo día tras día… Revisaba las cosas de su disco a la vez que el mío. Además, me ha hecho ver las cosas de otra manera y aprender mucho.
En este disco lo que he intentado ha sido rodearme de los que yo sentía que iban a ser lo mejor para esto y, ahora, después de haber sacado el disco me doy la razón en eso. Elegir a Dano, por ejemplo, me supuso alargar los tiempos y quizá no entrar en tantos festivales como podía haber entrado. Pero en este caso, decidí que me la sudase, sacar el disco dos meses más tarde, pero sacarlo así. Si saco algo es para sacarlo bien.

¿No crees que últimamente a Dano se le está dando e reconocimiento que merece?
Son referencia para todos, he aprendido muchísimo de ellos y son familia. Para Suite Soprano eran una referencia. Antes de la entrevista hablábamos de Black Ops, cuando eso salió pensamos: “Vamos a ver, vamos a empezar a hacer vídeos guapos, a mostrar lo que hacemos bien”, fue una muestra de que las cosas se podían hacer bien. Creo que fueron los primeros en profesionalizar la movida, en tener una estructura familiar en la que entre todos iban remando, consiguiendo metas y creando una mini-industria.

Una mini-industria ante algunos monopolios del género que hicieron del principio de los 2000 una tierra bastante infértil si no jugabas a su juego.
Creo que un barco con tanta gente es difícil que flote, ¿cómo te vas a ir a Galicia a dar un bolo siendo diez? Buah, es que Kuma es un letrista de la ostia, Elio… que siempre se sale, por cierto, sacaremos algo en brevas. Recuerdo estar escuchando jóvenes bajo presión en Aranjuez pensando “Dios, esto es la polla”.

Ya… La verdad es que me da bastante rabia que las circunstancias temporales-tecnológicas no les acompañasen. Quiero decir, la gente que estaba antes de ellos sabían que su lugar era el mercado físico, los de después como vosotros, los AGZ, etc., encontrasteis rápido vuestro lugar en el digital. Sin embargo, justo la generación de antes pillo el salto del mercado físico al digital y les hizo bastante daño.
Bueno, espérate, que la vida es muy larga. Mira el caso Don Patricio.

Eso es magia.
Pero es que el chaval se lo merece. Curra como el que más, es súper humilde y tiene un rollo que flipas. Le ha pasado y ya está. Y encima sin hacer una estrategia comercial ni de marketing ni pollas.
Sacó un tema con su colega y ya. No hay más. Es muy fuerte tío.

Hablemos de La pena. Te destripaste un poco ahí, eh.
No quiero hablar mucho de ese tema, está todo ahí, ¿no? Son un poco los sentimientos más dramáticos que se me han venido a la cabeza en los últimos dos años. Realmente hay cosas inconexas, pero porque estoy hablando de vivencias y de los sentimientos más profundos…

Bueno en general ese es tu modus operandi, ¿no? No haces canciones con estructuras, no haces salsa antigua con un principio y un final, no hay una narrativa súper coherente… Lo que mola es que te la pones y se abren distintos caminos que elegir. Por ejemplo, en Ave Fénix me parece una canción tan personal como universal.
Esa canción habla del momento del momento previo a la salida del disco, de las ganas de hacer las cosas como se tienen que hacer, de recuperar el lugar en que tenía que estar.

Algo semejante ocurrió con los Broken Stories, ¿no?
A lo mejor, esa música no era la del momento. Era un islote perdido en el océano, otra cosa. Además, no guardaban la coherencia que guardan las de Teoría del caos. ¿Te molan como Teoría del caos?

Sí.
Sí, si al final cuando uno es bueno es bueno, pero no era una cosa con un concepto global, era más bien un “tirar palante”. Además, ese sonido tan electrónico no me terminaba de convencer… Y aunque me gustó, me di cuenta de que mi sitio no era ese si no hacer un puto disco de rap que realmente transmita. Solo así me siento realmente cómodo.

En un momento convulso de colabos, ¿Por qué has decido ser tan austero al respecto?
Porque ya tengo tres, tío. Y las mejores.
Pero no es una cuestión maniquea de colabos sí o colabos no. De hecho, una vez respire el disco, tengo preparadas unas cuantas.

mi sitio no era ese si no hacer un puto disco de rap que realmente transmita”

¿Cuáles?
Pues la de AfroJuice, que la han anunciado hoy y es to fresca. No soy rico, pero flaco y guapo, (risas). También en el disco de Juancho, en el disco de Rubén y algunos planes más…

¿Cuáles?
Eso ya no se puede saber.

Voy a ponerme un poco moñas para terminar la entrevista y citar hay una frase que dice “A las puertas del cielo con las llaves rotas, a mí que la victoria me sabe a derrota”.
A mí la que más me gusta es “entre flores marchitas, vosotros os juntáis en la cena de los idiotas”.

Volvemos al cine, a la pintura…
A mí me gusta que la gente cuando escucha las canciones le crezcan nuevas inquietudes y se pregunten y busquen cosas.

Sabes que cuando escuchas una canción tuya es imposible perseguir un hilo discursivo…
No tengo ningún tema temático. Mi manera de hacer canciones no es ordenada. Pongo la instrumental y empiezo a soltar cosas y enlazar ideas. Hay alguna como por ejemplo “Bésame” que sí tiene más de eso, pero por lo general no.

A lo que me refería es a la capacidad de generar estructuras a base de imágenes, un poco la idea de enunciado universal, pero desde lo particular, desde la inducción de pequeñas cosas particulares.
Se trata de escribir frases que puedan ser descontextualizadas y cualquiera las pueda hacer suyas.
Pero sobre todo, que en cada momento que me enfrento al folio en blanco solo haya honestidad, que no haya una puta mentira.

¿No te ha traído problemas eso?
Sí tío, a veces sí. Pero todos nos conocemos y todos sabemos lo que sentimos y lo que pensamos, al menos, la gente realmente importa. Ellos saben lo que hay realmente, así que no hay problema en ser sincero.