A la hora de hablar de Retirada!; podríamos decir que primero fueron The White Stripes, luego The Black Keys, No Age o Japandroids, y más tarde bandas catalanas como Cala Vento, L’Hereu Escampa o los propios Retirada! Estos últimos publican “Son” (El Segell, 19), un destacado ejercicio de Indie rock ultra sensible y emotivo.

¡Grabasteis “Son” hace un año!
(Cuervo) Ya teníamos muchas ganas de publicar el disco. Lo grabamos en febrero del año pasado y, entre una cosa y otra, hemos tenido que esperar un año.

¿Ya tenéis varias referencias publicadas, pero de algún modo sentís que con ‘Son” estáis empezando algo, más grande si cabe, de nuevo?
(Cuervo) Es cierto que “Victoria / Derrota” (2016) era la suma de dos epés, pero para nosotros ya supuso el inicio de algo serio. De hecho, fue a raíz de ese disco que la gente de El Segell del Primavera se interesó por nosotros y nos fichó. Más que un inicio, Son es una consagración.
(Albert) Con “Victoria / Derrota” dimos con la tecla, descubrimos qué era lo que realmente queríamos hacer. Son ha sido consolidar la idea de lo que encontramos con “Victoria / Derrota”.

“En un grupo de cuatro o cinco miembros siempre hay catalizadores y si estos fallan todo se va a la mierda. Con dos, los roles son completamente diferentes”

Si se entra en vuestro Bandcamp y se escucha de principio a fin y cronológicamente toda vuestra discografía se nota claramente una evolución.
(Cuervo) Totalmente. En nuestro primer disco, “Inevitable” (2014), que en realidad es una maqueta, hay un sonido mucho más hardcoreta. Es un popurrí de influencias mal ensambladas. De hecho, en aquella época aún nos combinábamos guitarra y batería. Hasta que decidimos que mejor que cada uno se centrara en un instrumento y poco a poco fuimos descubriendo qué queríamos hacer realmente. Más aún cuando descubrimos el loop, que siendo solo dos, nos dio mucha vida: empezamos a meter capas y parece que haya mucha más gente de la que realmente hay (ríe). Hasta llegar a donde hemos llegado teniendo ya muy claro a qué jugamos. Sabemos qué queremos y vamos a por ello.

Aunque musicalmente no tengan nada que ver con vosotros, desde la aparición de The White Stripes, ha sido una verdadera explosión de dúos de guitarra y batería.
(Cuervo) Jack White la toca (ríe). Ella no tanto, aunque cumplía muy bien su función. Y luego más afines a nosotros Japandroids, No Age o aquí L’Hereu Escampa o Cala Vento. Creo que es una combinatoria de varios factores. Por un lado cada vez hay más medios para ser solo dos pero sonar ultra potentes. Y luego hay un factor de conveniencia: siendo dos es mucho más fácil estar en un grupo que siendo cuatro. Las relaciones son mucho más sencillas: o te llevas bien y no hay ningún problema o directamente lo dejas.
(Albert) Contra más cabezas pensando, peor. Hay egos… En un grupo de cuatro o cinco siempre hay catalizadores y si estos fallan todo se va a la mierda. Con dos, los roles son completamente diferentes.

¿Cómo es vuestra dinámica como grupo?
(Cuervo) Ha ido cambiando con el tiempo. Puede que actualmente sea yo quien lleve el peso creativo pero siempre trabajamos las ideas en el local de ensayo entre los dos. Y casi siempre lo que acaba siendo la canción tiene muy poco a ver con lo que había sido originalmente. Además, somos un grupo muy productivo, hacemos muchas canciones.
(Albert) Ya nos pasó con “Victoria / Derrota” y nos ha vuelto a pasar con “Son”. Para este disco hicimos más de cuarenta canciones.

¡¿Cuarenta?! Eso es muchísimo.
(Albert) Y nos tuvimos que quedar con once. Es una pena porque por ahí se ha quedado algún tema muy bueno. Y, parece una chorrada, pero es muy difícil desprenderse de canciones que crees que son buenas por factores como que no encajan con el global del disco.
(Cuervo) Esto nos ha pasado en “Son” con una canción buenísima, pero que tenía un rollo muy post-rock. Desentonaba en el conjunto, no cuadraba con el resto. Pero bueno, ya la recuperaremos para el siguiente (ríe).

En “Victoria / Derrota”, más siendo originalmente dos epés, el concepto estaba muy claro. ¿Cuál es el común denominador en los temas de “Son”?
(Cuervo) Si en “Victoria / Derrota” hablábamos de las relaciones de amistad, en “Son” la principal influencia a la hora de hacer las letras ha sido la familia. Hemos sido padres y quería hablar de la familia desde niño, es decir, hablar de mis padres, hasta ahora, que estoy en el otro lado y el padre soy yo. Quería hablar de situaciones vitales relacionadas con la familia, como el día en el que decides marchar de casa, ir al colegio con los hermanos… Situaciones cotidianas que todos hemos vivido.

¿Por eso el “Son” del título?
(Cuervo) “Son” es un plural del verbo ser, ellos, la familia, pero en catalán también significa sueño. Y ya se sabe que las madres y los padres dormimos poco. ¡Y encima en inglés es hijo! Era una triple victoria (ríe).

Tal vez porque cantáis en los dos idiomas, todos los títulos de vuestros disco son palabras bilingües que existen tanto en catalán como en castellano.
(Cuervo) Es algo totalmente premeditado y buscado. Los discos, efectivamente, son bilingües, con temas en catalán y castellano y los títulos siempre hemos intentado que también lo sean. Es un intento por ser completamente coherentes con la personalidad del grupo.

¿La evolución de vuestro sonido, algo más pausados ahora, va relacionada con vuestra evolución personal?
(Cuervo) Imagino que sí, que todo se acaba afectando, y la edad también influye. Al principio veníamos de experiencias fallidas con otra gente y por eso queríamos romper con todo. Con el tiempo nos hemos ido calmando y hemos ido regresando a los orígenes, ese post-rock más calmado.

¿Hay relación entre vosotros más allá del grupo? ¿Os recomendáis discos, películas, libros y todo eso?
(Cuervo) Con las criaturas cuesta más quedar, pero lo de recomendarnos discos y cosas así, a diario. Entre nosotros más que un grupo hay una relación. Cuando no teníamos hijas éramos mucho más de quedar par ir de concierto. Ahora la logística es más complicada pero seguimos siendo mejores amigos y Retirada! es la mejor expresión de esta relación. Sería impensable que entrara un tercer miembro.
(Albert) A veces nos han preguntado por qué no incorporamos a alguien más, a un bajista. Sí, lo hemos pensado, pero siempre hemos llegado a la conclusión de que no funcionaría.

¿Cuántas veces ensayáis a la semana?
(Cuervo) Como mínimo un par. Intentamos ser un poco rigurosos con esto porque si no, luego no das en el concierto. Y si se nos viene un bolo importante, como mínimo tres. Lo que hacemos, aunque no lo parezca, es muy complicado, especialmente por el tema del loop. Y si la lías, la lías muchísimo. Y técnicamente también se nota. Si por algún motivo nos pasamos dos o tres semanas o un mes sin ensayar, luego colgarse la guitarra cuesta.

Citáis a Envy y Mogwai como influencias pero creo que en “Son” estáis mucho más cerca de nombres como Pedro The Lion o Death Cab For Cutie o cosas más emo como American Football o Mineral.
(Cuervo) Death Cab For Cutie es una banda que siempre hemos escuchado muchísimo. “Transatlanticism” (03) es un disco que quemé en su momento. Y lo mismo con Pedro the Lion y con las bandas de emo. The Hotelier es un grupo por el que me quedé bastante pillado. También escuchamos cosas más cañeras de screamo que no tienen por qué tener influencia directa en lo que hacemos. Hace poco recuperé “Chapter Four” (2016) de Touche Amoré y flipé.

Es un disco con un concepto también muy relacionado con la familia.
(Cuervo) Sí, pero en este caso es mucho más duro porque es la historia del cante con su madre, que se acaba de morir.
(Albert) Lo guapo es que creo que, muchas veces inconscientemente, hemos mamado de los mismos grupos y eso ha ayudado a desarrollar nuestro propio sonido.

Si cotillease en vuestra colección de discos ¿nos sorprenderíamos con algo?
(Albert) Alguno de Backstreet Boys a lo mejor encontrarías (ríe). No creo que nos hayan influenciado de ninguna manera, pero de jovencillo los mamé a saco.
(Cuervo) Yo en su momento había escuchado mucho hardcore melódico y punk pop como Green Day, Blink 182 o Sum 41. Y a mí estos grupos sí que me han influenciado en la manera de tocar.

Pero no son placeres pecaminosos…
(Cuervo) Entonces confieso que durante una época también le había dado mucho a Gigi D’Agostino (ríe).

Como en “Victoria / Derrota”, con “Son” habéis vuelto a grabar con Santi García en Ultramarinos.
(Cuervo) Quedamos súper contentos y por eso decidimos repetir. Es como muy previsible que bandas como nosotros grabemos con Santi, pero es que a nivel técnico, en cuanto a sonido, no hay nadie mejor que él. Y hemos vuelto a quedar muy contentos.

“Son” es vuestro primer disco con El Segell del Primavera.
(Cuervo) Es un gran cambio. Flipamos, cuando nos vino la gente del Primavera y nos dijo que estaban interesados en ficharnos. Para nosotros supone un altavoz muy grande que seguramente nos permitirá llegar a mucha más gente de la que nos conocía hasta ahora.

“Flipamos cuando nos vino la gente del Primavera y nos dijo que estaban interesados en ficharnos”

¿Qué perspectivas tenéis? ¿A dónde os gustaría llegar con “Son”?
(Cuervo) La perspectiva es tocar tanto como podamos. Nos gustaría tocar en grandes festivales sin abandonar las pequeñas salas, que es de donde venimos. Somos una banda salida del underground.

¿Sentís afinidad con otras bandas?
(Cuervo) Hemos salido de la escena del Poble Nou que se mueve alrededor de Ultra-Local. Además, tenemos muy buen rollo con Súper Gegant y también sentimos mucha afinidad con Germà Aire. Y lo mismo con Cala Vento y L’Hereu Escampa.
(Albert) A base de tocar acabas coincidiendo con mucha gente y eso ayuda a generar relaciones entre bandas y a que se cree eso que se llama escena.

¿Qué es lo mejor que os ha pasado con el grupo hasta ahora?
(Cuervo) Nos ha pasado de todo. Una vez fuimos a tocar a Pamplona y vinieron cuatro persona vernos. Y no es una manera de hablar, es literal, vinieron cuatro. Pero nos lo pasamos muy bien. Y muy al principio, dimos muchos conciertos en Barcelona para ocho, nueve o diez personas. Pero es por donde tienes que empezar. Cuando empiezas crees que ya desde el primer concierto va a venir mucha gente a verte. Esos primeros conciertos son baños de realidad necesarios.

¿También debéis de haber vivido momentos de todo lo contrario?
(Cuervo) Tras la publicación de “Victoria / Derrota” empezamos a notar que la cosa estaba cambiando, que venía a vernos más gente. Gente que ahora ya conocemos, porque al final acabas teniendo relación con la gente que viene a verte, pero que entonces no. Establecer esta relación con la que gente que te sigue es muy bonito.

Ha pasado un año largo desde la grabación de “Son”, tres desde la publicación de “Victoria / Derrota”. Con lo prolíficos que sois ya debéis tener más de un tema nuevo.
(Cuervo) Sí, tenemos unos cuantos. Nuevos, seis o siete. Tampoco nos hemos metido de plena a escribir temas nuevos porque queríamos trabajar el directo, donde somos más emocionales y expansivos.