Hace cinco años, “Symbol Of Life” parecía lo mejor que Paradise Lost podían ofrecer a estas alturas. Error. “In Requiem” (Century Media), el nuevo disco de los pioneros del gothic metal, recupera el pulso de los mejores momentos de la banda, los de “Icon” y “Draconian Times”. Fans de HIM, Within Temptation y Lacuna Coil, arrodíllense ante los padres del género. Los británicos estarán tocando en el festival Senglar Rock.

Cuesta hablar de los británicos en términos de doom o gothic metal; máxime cuando en sus cuatro anteriores discos han flirteado con otros estilos musicales como el techno pop (“Host”) o el rock industrial (“Symbol Of Life”). Ambos han sido, sin embargo, los trabajos más notables de los británicos desde el imponente “One Second”, publicado hace ya una década; un paso de gigante que sumó Depeche Mode a la ecuación Metallica más Systers Of Mercy y que aún podía mirar de tú a tú a sus grandes clásicos de los noventa. A pesar de ello, se fueron diluyendo casi por completo las guitarras metálicas, los solos y punteados de Greg Mackintosh y las voces rasgadas de su cantante Nick Holmes. Perdida la esperanza de muchos de sus primeros fans, llega por fin la anhelada sorpresa.

“Ya hay muchas bandas centradas en hacer música cuanto más heavy mejor”

Y es que, aun sin renunciar por completo a sus devaneos alternativos y electrónicos de los últimos años, “In Requiem”, su nuevo disco, contiene algunas de las canciones más heavies y oscuras que los de Halifax han firmado desde los tiempos de “Icon”. “Los dos últimos discos estaban muy orientados hacia la voz y las melodías”, explica vía telefónica el cantante y letrista Nick Holmes. “Con este álbum queríamos que las canciones estuvieran más centradas en los riffs de guitarra y que la batería sonara en directo, sin utilizar samples ni otros elementos que no fueran estrictamente necesarios. En efecto, es más crudo que los anteriores discos, suena más directo y orgánico”. Me pregunto si, tras las numerosas metamorfosis musicales sufridas por la banda, discutieron mucho sobre este retorno parcial a las raíces. “Discutir forma parte del proceso de escribir música, no siempre es fácil, pero lo que importa es el resultado final”. Entonces, tenían claro desde el principio que éste iba a ser un disco más duro, más intenso… “Sí, sin duda. Es algo que abandonamos por pocos años. En los últimos diez o doce años hemos querido centrarnos mucho en escribir de canciones, nos hemos adentrado en ese aspecto, así que queríamos retomar un componente metálico sin abandonar nuestra manera actual de componer. Ya hay muchas bandas centradas en hacer música cuanto más heavy mejor, y eso muchas veces va en detrimento de las canciones”. De lo que no cabe duda es de que el disco contiene todos los ingredientes para reconciliar al grupo con el sector más desencantado de su audiencia. “Bueno, muchos de nuestros fans nos han seguido desde 1995, cuando sacamos ‘Draconian Times’. Hemos hecho muchas cosas desde entonces y han demostrado compartir nuestro mismo gusto por la música. Con ‘Host’ ganamos incluso muchos nuevos fans de distintos estilos. Espero que aprecien igualmente este álbum. Aunque lo mejor que puedes hacer es componer música para ti mismo, que te haga feliz, y si los demás también la disfrutan, estupendo. Es muy difícil satisfacer a todo el mundo”. Otro aspecto destacado de “In Requiem” son las letras, en las que Holmes ahonda en sus constantes preferidas, a saber: la muerte, el miedo y la crítica a la religión. “Casi todos los conflictos que hay en el planeta son resultado de la religión organizada. Yo defiendo la práctica individual. Es una opción personal que puede darte entereza y ayudarte mucho en la vida, aunque yo tampoco crea en ello. No consigo racionalizar que vayamos a otro sitio después de morir. Creo que es como la electricidad, cuando se va, se va. Me gustaría ser capaz de creer en algo que hiciera mi vida más confortable, que me hiciera temer menos a la muerte. Pienso bastante en ello, quizás más de lo normal”. Una manera de sobrevivir a la muerte, dicen, es dejando un buen legado. En ese sentido, es obvio que Paradise Lost han influido mucho en bandas como HIM, Within Temptation o Nightwish, con quienes se embarcarán en una gira norteamericana después del verano. ¿Los ven como sus retoños? (ríe sonoramente). “No realmente… creo que cuando formas una banda te miras en los grupos que te marcaron cuando eras un teenager. En nuestro caso eran claramente Celtic Frost. A los grupos que has mencionado supongo que les ha pasado algo similar con nosotros. Es un ciclo que se repite una y otra vez”. Su influencia como banda ha quedado inmortalizada en el documental “Over The Madness”, de Diran Noubar, presentado el mes pasado en Cannes, y en un nuevo DVD en directo, “From Gothic to Paradise Lost”, que verá la luz a finales de año.