Dentro inabarcable universo que es la música brasileña, el hip hop ha sabido ganarse un lugar. A traves de un puñado de músicos que bebiendo de la tradición y la diversidad sonora, propia de su país, han encontrado en ese género una forma de relatar y contar acerca de sus inquietudes generacionales. Rael, puede considerarse una de las principales figuras del hip hop brasieño reciente. Creció en las afueras de Sao Paulo, y en su propuesta incorpora influencias del reggae, soul y el MPB. Ha sabido llegar a un público masivo y su música es también un fenómeno digital con más de 70 millones de reproducciones en Youtube. El camino de la internacionalización lo ha llevado por escenarios de todo el mundo llegando a las Naves de Matadero de Madrid el pasado noviembre para presentar Coisas do meu imaginário (Laboratório Fantasma, 2016).


¿Por qué decidiste dedicarte a la música rap?
Crecí a las afueras de São Paulo, así que el rap fue siempre ha estado en mi vida cotidiana. Empecé a interesarme realmente en la música en el instituto cuando mis amigos y yo solíamos tocar las canciones de los artistas de los que éramos fans, como Racionais MCs, el grupo de rap brasileño más importante del momento. Eran los noventa y eran muy populares en las favelas. Desde entonces, aunque he añadido muchas influencias de otros géneros a mi trabajo, el rap siempre ha sido mi camino natural.

La herencia musical de Brasil es enorme ¿Qué tipo de artistas o movimientos de tu país han influido tu sonido hip hop?
Creo que mi familia y mis influencias musicales están directamente relacionadas. Desde que era pequeño mi madre solía cantar en el coro de la iglesia y era fan de artistas como Agepê. Aprendí a tocar la guitarra con mi hermano que es un gran fan de la música reggae y me enseñó a tocar canciones de Bob Marley. Mi padre, nacido en el noreste de Brasil, tocaba el acordeón y la mandolina. Recuerdo que siempre estaba escuchando Jackson do Pandeiro, Dominguinhos y alguna canción de Vinicius de Moraes. Creo que soy el resultado de todas esas influencias.

¿Cómo describirías la escena del hip hop en Brasil hoy?
La escena del hip hop en Brasil ha crecido mucho en los últimos años, especialmente la música rap, que es obviamente muy buena. Pero trae con ella gente que solo quiere ‘surfear la ola’ pero que no sabe nada de la historia del movimiento hip hop y que no está interesado en ella y no la respeta. Creo que estamos en ese momento, tratando de entender cómo coexistirá todo. Hay canciones de rap que hablan sobre el amor, otras tienen mensajes políticos, otras son sobre drogas. Hay otras que simplemente no tienen sentido.

Comenzaste en una agrupación llamada Pentágono…
Pentágono es parte de la historia del rap en Brasil. El grupo trajo un nuevo estilo que no no se había visto mucho, rompiendo barreras y prejuicios. Hablábamos de lo cotidiano, pero también del amor, con coros más melódicos. Estar en un grupo es siempre un ejercicio de colectividad, un ejercicio para el ego. Tienes que escuchar la opinión de los otros llegando hasta a fortalecerte con el apoyo del otro. Fue una gran experiencia.

¿Cuál fue el concepto detrás de MP3 – Música Popular do 3° Mundo?
MP3 fue mi primer álbum en solitario. Producido por mí, sin apenas dinero o estructura para ello, dependiendo totalmente de la ayuda de algunos amigos. Alguien me dejó su estudio por unas horas, otro me prestó instrumentos y equipamiento, y el álbum apareció. Así que fue un gran reto, pero me enseñó mucho tanto desde el punto de vista de la producción de la parte musical como de la burocracia que rodea a un disco. De alguna manera, ese álbum también me enseñó a mi mismo un poco de lo que Rael podía ser sin Pentágono. Fue la primera vez que grabé todas las canciones sin un grupo en el estudio. Solo, ante un programa de ordenador. Así que fue muy difícil, pero muy gratificante.

“Crecí a las afueras de São Paulo, así que el rap fue siempre ha estado en mi vida cotidiana”

¿Qué pasos has dado para internacionalizar tu carrera?
Desde hace mucho tiempo quería tocar en Europa. He actuado en Estados Unidos y Canadá y había ido algunas veces a Europa pero de vacaciones. Recientemente toqué en Portugal, por primera vez, con el proyecto Língua Franca del que soy parte. El pasado junio, actué también en Oporto con mi proyecto en solitario y agotamos las entradas, así que fue genial. Este será mi primer tour internacional en Europa, así que es realmente mi gran paso. Estoy muy ilusionado por ver que va a pasar.

Has tenido la oportunidad de llevar tu música a lugares emblemáticos como Joe’s Pub de Nueva York, o tocar en festivales tan importantes como Montreal Jazz Festival, Coachella o Rock in Rio. ¿Qué han significado estas experiencias para ti?
Todas han sido importantes, cada una a su manera. En el Festival de Jazz de Montreal toqué por primera vez fuera de Brasil con mi grupo. Fui a Coachella a actuar en el concierto de Emicida, que fue increíble porque es un festival enorme y vi a muchos de mis ídolos justo a mi lado. El Joe’s Pub fue mi primera vez en Nueva York, es un lugar muy emblemático, el cantante brasileño Seu Jorge también estaba allí, y llegamos a cantar juntos. Rock en Rio, el año pasado en Brasil, simbolizó para un momento muy especial en mi carrera en Brasil. No tengo palabras para expresar lo especial que fue cantar junto a la cantante brasileña Elza Soares.

¿Como te sentiste tras las nominaciones a los Grammy Latino el año pasado?
Me sentí muy feliz. Chapa É Quente canción que hice con Emicida, estuvo nominada a la ‘Mejor canción urbana’. Y con Coisas do Meu Imaginário al ‘Mejor Álbum de Música Urbana’ fui el único representante brasileño. Me hubiera encantado ganar, pero estar nominado también fue genial. Creo que es importante, no exactamente por ganar o no, pero es una buena forma de que gente de otros países te conozca a ti y a tu trabajo.

En Coisas do meu imaginário, una leyenda de la música brasileña como Chico César colabora en una canción. Con qué otras figuras de tu país te gustaría tocar?
Hay muchos artistas, pero especialmente Seu Jorge, Djavan y Gilberto Gil.