Han vuelto y con su retorno aportan algo de energía, locura y diversión a este mundo en el que vivimos y en el que nunca sobrarán bandas con el nervio de Perro. Ahora presentan nuevo trabajo, “Trópico Lumpen” (Miel de Moscas, 18), una prueba más de que no dan un paso en falso.

“Dentro de los diferentes estatus de la música en España, todo el mundo es mucho más moderno y guay que nosotros.

Tanto tiempo sin ver a Perro sobre un escenario parecía extraño. Raro, para un grupo que siempre está con las maletas a medio hacer y que se han forjado su reputación, en gran parte, tocando en directo; lo que les ha valido para ser una de las bandas con más tirón en los festivales españoles. Pero el silencio estaba justificado. Andaban volcados en cuerpo y alma en “Trópico lumpen”, su tercer disco, un trabajo en el que suben la apuesta aún más. Hay punk, hay krautrock, hay tropicalismo, pero también experimentación, neopsicodelia o synth pop. No busquen melodías ligeras ni estribillos facilones, esto es otra cosa. Se machacan los acordes, se estirán las progresiones… ¿Estamos hablando del disco adulto de un grupo cuyos miembros bordean treintena? Eso no termina de sonar bien. Y más si se trata de Adrián, Guillermo, Fran y Aarón. ¿Qué les pasa entonces? Dejemos que lo expliquen (o no) ellos mismos. “Estamos contentos de no saber qué nos pasa, nos conformamos con mantener la premisa de que nuestra música se parezca lo menos posible a nada. Nosotros vemos este disco como una evolución natural. Eso nos ha llevado a hacer canciones más crudas y agresivas. Tal vez parte de nuestro público nos tenía metidos en otro saco. Hay gente que sigue esperando que toquemos Popera o alguna de nuestras primeras canciones. Pero parece que, de momento, no van por ahí los tiros”. Está claro que no. Se resisten a repetirse. Aunque haya ciertos patrones rítmicos o ciertas texturas sonoras que permanezcan inalterables, el salto de calidad es evidente. Volvieron a grabar con Hans Krüger en Montreal Studios, pero la novedad está en la mano mágica de Joe Carra (Crystal Studios, Australia), no solamente en la masterización, si no también en la mezcla. Se trata de la misma persona que ha producido a gente como King Gizzard & Lizard Wizard, Courtney Barnett o The Drones y que llegó a formar parte del combo Eddy Current Suppression Ring. Eso se tiene que notar por algún lado. “Nos gustan la mayoría de bandas que Sir Joe Carra ha masterizado y nos sentimos identificados con ese sonido. Salió la oportunidad de hacerlo con él y no dudamos”. Esto les sitúa en otra liga. Ya no son lumpen, por mucho que el título de este álbum diga lo contrario. Ni a nivel nacional ni, mucho menos, a nivel regional. Ahí, en concreto, la nave apunta a una sola dirección. Y a la velocidad de la luz. “Dentro de los diferentes estatus de la música en España, todo el mundo es mucho más moderno y guay que nosotros, aunque todos seamos los mejores. Y en la música murciana parece que siempre hay que buscar una tendencia. Si hablamos de bandas locales preferimos seguir la estela de Schwarz antes que la de Second, por ejemplo”.

No se dan cuenta, pero está ocurriendo algo muy curioso: como quien no quiere la cosa, Perro se han convertido en la bandera de toda una generación de nuevos grupos (Cala Vento, La Plata, FAVX, Bala, Carolina Durante…) que cada vez están más presentes en salas, en medios de comunicación, etcétera. No son necesariamente afines en cuanto estilo, cada uno es de su padre y de su madre, pero sí en cuanto a actitud. La espontaneidad, el atrevimiento, la falta de prejuicios o el descaro, actúan de nexo común. ¿Podría hablarse de escena? Igual es demasiado. Pero algo parecido, sí, aunque se vea borroso aún. “No pretendemos pertenecer a ningún tipo de panorama o generación musical, aunque tenemos buenos amigos en los grupos citados”.

Si ahondamos un poco en estas diez nuevas canciones, vemos también nuevas preocupaciones: recuerdos de adolescencia en Sin ser yo nada de eso, nuevas responsabilidades en “Pickle Rick”o la llegada de la madurez en “Campamento Golifa” y “Cronobeicons” (esta última con homenaje al gran Chiquito de la Calzada incluido, por cierto). En cambio, entre las más festivas se encuentran “Supercampeones” y la instrumental “Disco Mascota” (digievolución de “Marlotina”). “Celebrado Primo” apunta a single y la mayor sorpresa la hallamos en la excepcional “Ese tu frescor”; la primera canción “lenta” en la historia del cuarteto. “Durante el proceso de creación de las canciones, Larry (nuestro mesillas) nos dijo que nunca había escuchado una lenta de Perro. Ese tu frescor es el resultado de ese ‘¡no hay huevos!’. Nunca sabremos qué rumbo tomará el grupo en el futuro, pero sí es cierto que nos gusta probar cosas nuevas”. Este tema cierra el álbum, dejando una ventana abierta de par en par a nuevas sonoridades. No, no son Can o Faust. Ni siquiera Toy o Temples. De momento. No les gusta que se hagan quinielas sobre hacia dónde girará su música. Son Perro, aquí y ahora. Nada más. Tampoco les gusta ser clasificados, pero si no les queda otra opción prefieren poner ellos el nombre. “A nosotros nos flipa el norm core what else, el sierra core y esas cosas. No nos gustan las etiquetas. Hacemos las cosas de la forma más natural posible, utilizamos el ruido como medio e intentamos que no suene a mierda. Más allá… ¡a volar!”.