Es una de las voces más respetadas del rock independiente norteamericano y con ”Learn To Sing Like A Star” (4AD/Popstock) entrega uno de sus trabajos más inspirados. Este mes estará tocando en nuestro país: 18 en Madrid (Moby Dick) y 19 en Barcelona (La [2]).

El hecho de ser madre tuvo un efecto inmediato en su música. Bajó voluntariamente la pistonada. Su último testimonio musical serio, “The Grotto”, era un disco relajado, de marcado carácter acústico y con una mezcolanza fruto del retoño que había gestado. ”Learn To Sing Like A Star” es el renacer de una artista que ha recuperado la fe y la confianza. Ha trabajado como una jabata para grabar un disco nervioso, estimulante y eficaz que la devuelve a la primera plana de la actualidad. Con 50 Foot Wave, su divertimento punk, ha remozado su tratado musical y esa furia ha sido un acicate para la señora Hersh.”Ha sido increíble y todavía lo es porque muy pronto vamos a entrar en el estudio de nuevo. Me llevo a los componentes de la banda a mi gira, y eso me da mucha energía”.

“Me emociono mucho cuando tengo la posibilidad de tocar infinidad de instrumentos”

A pesar de las fuerzas renovadas, el parto de “Learn To Sing Like A Star” no ha sido un camino de rosas.”He estado un año largo trabajando duro. Quería una atmósfera tranquila, una producción sencilla. Pero al principio había error tras error y debimos esperar. Dejé un periodo de reposo. Las sesiones respondieron más tarde, con la entrada de un batería, David Narcizo, que al final fue básico”. En su aventura en solitario, se ha acostumbrado a no trabajar codo con codo con nadie: para ella es mejor estar sola que mal acompañada. “Con la excepción de ‘The Grotto’, en el que me acompañó mucha gente, músicos como Howe Gelb o Andrew Bird, siempre he trabajado sola. Me emociono mucho cuando tengo la posibilidad de tocar infinidad de instrumentos. A veces sueño que tengo a mi alcance una sala llena de instrumentos y que empiezo a tocar como una posesa”. Su periplo como integrante de una banda como 50 Foot Wave le ha hecho madurar, y ha retornado inconscientemente al espíritu de Throwing Muses.”Estos tres últimos años con 50 Foot Wave no los había vivido así antes nunca. Refleja mi nueva visión de las cosas. Para mi es como una celebración del sonido”. Ella aboga por la libre comercialización de la música, y el Ep “Free Music” de 50 Foot Wave lo puso a disposición de quien quisiera tenerlo a través de Internet. ”Queríamos saber que pasaría si lo hiciésemos, y cayeron más de un millón de copias de un disco que era invisible, porque eso no se reflejaba como ventas reales. Para mi fue un honor sentirme respaldada y saber que la gente todavía quería escuchar mi música”. El título del disco es el resultado de la broma de uno de sus jocosos mezcladores.”Mi ingeniero, mientras mezclaba voces, me decía que no quedaban bien, que sonaba un poco estúpido, que debía aprender a cantar como la gente de American Idol, y para motivarme, me decía: ’debes aprender a cantar como una estrella’ . ¿A qué suena bien esta historia?”. En su página web Kristin Hersh se ha liado la manta a la cabeza, y se sincera en un diario personal en el que cuenta lo mucho que le gusta la comida china, como adora la ceremonia del té, o como visiona “South Park” y “Jackass” en las habitaciones de hotel. ”Fue una recomendación de mi marido. Yo soy muy tímida y llevaba años sugiriéndome que hiciese algo así. Creo que es divertido, aunque me de mucha vergüenza explicarlo”. El disco ha tenido una buena acogida, un hecho que ha cogido por sorpresa a la principal interesada. ”Me he quedado perpleja con la respuesta general. No me lo esperaba. Cuando el promotor me informó de las fechas que tenía y de toda la prensa y radios que tenía que atender, fue para mi como un pequeño milagro. Es un gran honor. Creía que los focos ya no estarían nunca más sobre mi. Se que el negocio de la música está muy feo, que ya no hay las mismas oportunidades que antes, pero creo que la escena indie si que intenta hacer cosas por remediar la crisis. Ojalá el underground nos de nuevas alegrías”. Y la gran pregunta es, ¿Qué ha pasado con Throwing Muses?. ”Cuando acabe de trabajar en todo lo referido a este disco y al de 50 Foot Wave, planearemos grabar un disco nuevo“ .