Cambio de sello inesperado. La búsqueda de un nuevo mezclador en el último momento. Aunque los avatares del destino se confabulen para torpedearles, Hamlet saben mantenerse bien a flote con la edición del que es el décimo disco de su carrera, un ejercicio arrasador y pletórico de contundencia llamado “Amnesia”.

Contra viento y marea los metaleros castizos no olvidan de dónde vienen ni a dónde van. Y por contra de lo que se pueda dilucidar del título de su nuevo engendro no les patinan las neuronas. “Gozamos de buena memoria, pero hay bastante gente que no. A niveles tanto humanos, como políticos, como personales, las decepciones o muchas de ellas, llegan por pérdidas de memoria de forma consciente cuando a alguien le interesa para beneficiarse de otros. Este es el concepto que hemos querido dar con este título”, comenta su guitarrista Luis Tarraga. El verse abocados a abandonar su sello, para empezar como quién dice de cero, no ha sido una decisión que esperasen tener que tomar. (Luis) “El cambio ha sido obligado porque Roadrunner pasó a formar parte de Warner y nos vimos fuera con el anterior equipo que llevaba el sello en España. Al vernos en esa repentina situación seguimos con nuestro planning inicial, que era el de entrar en el estudio, ya que teníamos las canciones casi listas. Nos pusimos la pilas para hacerlas mejor, como si fuera un reto por estar sin sello o por si lo teníamos que sacar nosotros, o regalarlo. Al escuchar el disco, la gente de Kaiowas quiso editarlo. Además eran los mismos que llevaban Roadrunner en España, y era casi como no cambiar, solo que había menos presupuesto. Lo hemos suplido con trabajo y ayuda de gente que ha querido que el grupo diera lo mejor: desde el productor, al diseñador, al fotógrafo, al director de videos… Nuestro empeño con Kaiowas es seguir creciendo como hicimos en la época de Roadrunner a nivel internacional”. Hamlet no son animales de costumbres fijas. Y como suelen hacer en cada nueva entrega han vuelto a cambiar sus esquemas compositivos. (Luis) “Las diferencias entre ‘La puta y el diablo’ y ‘Amnesia’ son varias. Este es un disco más directo en su mayoría, con más contrastes de fuerza y melodía, pero con más intensidad. Con mejores y más variados rangos vocales porque las canciones los pedían. En el anterior todo estaba más centrado en la instrumentación y en los desarrollos largos, pero dejamos muy poco espacio a la voz y quizás pecamos de hacerla muy lineal. ‘Amnesia’ no lo es en ese aspecto. Además creemos que el sonido es mucho más especial y mejor en su conjunto”. El quinteto ha recurrido puntualmente a arreglos orquestales, algo que supone un contrapunto a su ferocidad sónica. “No somos mucho de colaboraciones en los discos, pero en este caso hemos contado con la colaboración de Javier Díez que ha hecho un trabajo increíble con los arreglos de orquesta en ‘La fuerza del momento’ y en ‘Desesperación’ con orquestación y piano”, explica el otro guitarrista de la banda, Alberto Marín. El lapso transcurrido entre la preparación de los temas y la edición del disco les ha llevado prácticamente un año entero. (Alberto) “Empezamos al terminar al gira del anterior disco ‘La puta y el diablo’, sobre septiembre del año pasado. Luis comenzó a sacar ideas y riffs de guitarra, y a partir de ahí nos juntamos en el local de ensayo, y empezamos a darle forma a las canciones. A finales de año nos fuimos a los estudios de Sennheiser en Magnetrón, y grabamos una pre-produccion del nuevo disco. Sobre esta maqueta trabajamos mucho las voces para después, a principios de este año 2011, entrar en los Estudios Sadman de Madrid y grabar el disco con Carlos Santos, que ha sido un auténtico acierto”. Como ya les ocurriera en alguna ocasión anterior, esta vez no pudieron contar con el responsable de dar lustre a Napalm Death o Machine Head. (Alberto) “Nuestra primera opción para mezclar este disco fue Colin Richardson, pero no pudo ser porque estaba trabajando con Trivium y tenía para largo. Entonces pensamos en que otro gran productor de metal internacional podría hacerlo, y surgió el nombre de Fredrik Nordstrom. Ya habíamos escuchado sus trabajos con In Flames, Opeth, Arch Enemy, Bring Me The Horizon o su banda Dream Evil, y nos encantaba. Además Carlos Santos ya había trabajado con él, y también nos unía una persona en común, nuestro añorado amigo Big Simon, con el que Fredrik trabajó en varias ocasiones, y al que tenia gran estima y admiración”.