QUIZÁ ALGUIEN AL HABLARLE DE TODAS ESTAS MEZCLAS DE ESTILOS SE LE ERICEN LOS PELOS, PERO PARA TODO AQUEL QUE NO SE PONGA BARRERAS PSICOLÓGICAS PARA DISFRUTAR DE LA BUENA MÚSICA, “VENGUE” (EDEL, 01); SERÁ UN DESCUBRIMIENTO TONIFICANTE.

Han sido cinco los años que han tardado en encontrar esta formula mágica y han tenido que intervenir más de una decena de alquimistas; para su elaboración, pero al final ha merecido la pena. Ramón a la guitarra flamenca y voces, y Juanlú al bajo fueron los que encendieron la chispa y Dani “Monoloco” a las voces (vocalista también de Macaco), Muñeco a las percusiones y múltiples instrumentos, Dj Panko a los scratches, guitarra y percusión, Paloma a las voces y baile, Marina a las voces, Xavi Turrul al cajón, tabla y percusiones, Antonio a la guitarra flamenca y Beto a las percusiones, se encargaron de avivar el fuego y si hacemos caso a la bonita foto de portada del disco, todos juntos forman la “familia gitana” de Ojos De Brujo. “Si que somos como una familia y es que incluso antes de nuestra relación musical, teníamos una relación de amistad. Dani y yo éramos amigos desde que teníamos dieciséis años, a Ramón lo conozco hace más de quince años, a Paloma desde hace diez”. Es Juanlú quien nos lo cuenta, que junto a Ramón se encargan de las labores de promoción. “¿Sabes cómo es la bandera gitana?”, nos pregunta este último. “Tiene dos franjas horizontales, la de abajo es verde y simboliza la tierra, la de arriba es azul y es el cielo y en medio una rueda de carro que simboliza nuestra patria nómada”.

“Creo que con nuestra música podemos tocar la fibra a mucha gente y animar para que se hagan cosas diferentes”

Aunque ya hace tiempo que muchos de los gitanos se asentaron en lugares fijos, ese sentimiento nómada Ramón lo ha vivido sobre todo con la música. “Yo empecé haciendo rumbas, pero de repente me dio la vena hip hopera, dejé la guitarra y me puse a bailar break-dance, formamos un grupo de breakers y participamos en campeonatos en Cataluña y en España. Luego lo dejé, me compré una guitarra eléctrica y me puse a hacer rock urbano y hasta heavy, me encantaba Metallica. Después volví de nuevo al flamenco. De alguna manera algo de todo eso está en Ojos De Brujo”. Pero no es el único que lleva esa mezcla de estilos en su equipaje, Marina también tuvo su época hardcore-punk, Juanlú estuvo tocando con El Fantástico Hombre Bala y posteriormente con bandas funky-brasileiras, Beto es colombiano y está también con Macaco, Muñeco es cubano y toca con Brazuca Matraca y estuvo con Amparanoia, etcétera. Con tales ingredientes, la macedonia está servida y os aseguro que sabe muy bien. Musicalmente y dicho de una manera básica, su música se nutre de guitarras, bajo, voces y mucha percusión. Estos instrumentos les han bastado para unir ese cruce de raíces propias, influencias y gustos. (Juanlú) “Aunque desde fuera podemos parecer diferentes, tenemos muchas cosas en común. Por ejemplo, el compás es algo vital en cada uno de nosotros. Muchas veces cuando ensayamos alguien se pone hacer un ritmo y enseguida todos lo seguimos con lo primero que tenemos a mano, como si todos fuéramos percusionistas, eso es algo que nos une”. (Ramón) “De hecho, en mi forma de tocar la guitarra puedes encontrar más que melodías sugerentes o solos virtuosos, mucho ritmo. Lo cierto es que tenemos la suerte de tener unos percusionistas excepcionales. Muñeco que además de tocar congas, bata y otras cosas por el estilo, toca piano, bajo, guitarra, tres… Xavi Turrul toca todo tipo de instrumentos indios, tabla, gatam… El substrato de la percusión es muy importante en el grupo, pero también hay muchas más cosas metidas y que hay que descubrir”. Y ¿cómo lo han hecho? ¿Cómo han sido capaces de unir mundos aparentemente tan diferentes como el flamenco y el ragga? (Juanlú) “Lo que más hemos buscado ha sido ver dónde cuadraban los ritmos que nos gustaban y de una forma natural. A mí, por ejemplo, me encanta el funk y el reggae, y a Ramón el flamenco y el hip hop. Experimentando musicalmente hemos visto que las bulerías y el funky armonizaban perfectamente o que los tanguillos y el reggae también lo hacían y todo ello sin forzarlo”. Gracias a ese minucioso trabajo, Ojos De Brujo aportan una propuesta que suena totalmente nueva, propia y con fundamento. (Juanlú) “Nos hemos dado cuenta de que hay un campo abierto enorme para la investigación sobre músicas que, como el flamenco, han estado dormidas y, aunque sea un tópico, es de lo más autentico que tenemos aquí”. Lo que sí es cierto es que se han metido en una dinámica que no puede parar. “Es que no hay fronteras y como tampoco tenemos metas, podemos expandirnos hacia cualquier lado. Creo que con nuestra música podemos tocar la fibra a mucha gente y animar para que se hagan cosas diferentes. Fíjate, por ejemplo, en La Mala, nos encanta. Ella también está ahí abriendo puertas”. Justamente una de las primeras cosas que han hecho Ojos De Brujo después de la grabación de su disco ha sido colaborar en un tema del próximo trabajo de El Payo Malo. Por otra parte una de las bazas importantes son sus directos, verdaderas fiestas gitanas. (Ramón) “¡Hombre! No es lo mismo que una fiesta gitana, pero el sentimiento puede ser el mismo. Recuerdo una boda gitana en la que éramos dos guitarras y, por lo menos, dos mil palmeros. ¡Fue tremendo!. En estas celebraciones cada uno saca su arte, ese rollo que tiene el flamenco que uno toca algo y luego otro lo continúa, pues algo así pasa también. Si los gitanos son todos flamencos en Ojos De Brujo cada uno tiene su propio bagaje, ragga, hip hop, latin o lo que sea, pero la espontaneidad es la misma”. Esa espontaneidad es la que te vas a encontrar en las presentaciones de su disco y ves con cuidado porque seguro que te entra el “Vengue”.