Después de haber contemplado con sus propios ojos las misteriosas luces de Marfa, las vidas de Jona Bechtolt y Claire L.Evans no han vuelto a ser las mismas de antes. Con nuevo álbum, “See Mistery Lights”, bajo el brazo del sello DFA, la vena esotérica del dúo de Portland florece para embaucarnos por terrenos paranormales.

“See Mistery Lights” únicamente supone una evolución de lo que Jona
Bechtolt desarrolló en sus pasos previos y que empezó a tomar la forma actual
en “I Believe In You, Your Magic Is Real”
(2007),  Pero eso sí, su
último largo hasta la fecha explora terrenos pantanosos bajo una coartada
esotérica de lo más bizarra. Tal como el propio Bechtolt nos cuenta, la tejana
Marfa (donde llevaron a cabo la grabación del disco) es la culpable de la
vertiente mesiánica que el grupo, a conciencia, ha impregnado a su repertorio. “La
primera vez que contemplamos esas luces tanto Claire como yo acabamos
extasiados. Aún formando parte de una generación tecnológica donde la
información lo prima todo, fenómenos como los que se producen en Marfa nos han
cambiado por completo nuestra forma de ver el mundo ya que la ciencia no tiene
respuestas para todo”
. Pero a
todo esto, ¿en qué consisten realmente estas luminosidades marianas? “Este
fenómeno existe desde que el hombre tiene uso de razón. Los nativos americanos
se referían a ellas como ‘espíritus’. Son como una especie de estrellas que, a
pesar de caer del cielo, se mantienen latentes en el horizonte, moviéndose y
emergiéndose de diversas formas”
. Entonces,
¿supongo que, desde entonces, estaréis interesados en otro tipo de fenómenos
paganos? “Desde nuestra primera experiencia con las luces de Marfa nos
interesan diversos rituales y sentimientos religiosos. Nos hemos adentrado a lo
desconocido, lo hemos buscado, y lo hemos encontrado. El deseo de conocer a
Dios es únicamente una versión más prematura de la necesidad que el ser humano
tiene de averiguar si realmente existe vida extraterrestre más allá de nuestro
planeta”
. Volviendo al terreno
mundano, donde lo tangible -gracias a Dios- reina a sus anchas por el bien de
nuestra salud, es momento de preguntarle a Jona por su nueva viajera
interestelar, Claire L. Evans, después de la espantada de Khaela Mairich, musa
del R&B lo-fi
de K
Records. “Con Khaela todo era mucho más complicado. No había ningún tipo de
armonía en nuestra relación profesional. Con Claire las cosas son totalmente
diferentes. Después de la experiencia que vivimos en el desierto de Marfa,
tanto a nivel creativo como ideológico, nuestro trabajo sigue el mismo rumbo”
.

El éxito que supuso hace unos meses “Summer
Song”, con un implícito homenaje a LCD Soundsystem incorporado, provocó que el
mismísimo Rey Midas del punk-funk, James Murphy, adoptara a estas raras avis
del panorama musical dentro de DFA. “Estábamos realmente nerviosos por el
hecho de entrar en la discográfica, pero realmente nuestra relación con DFA es
la misma que la que teníamos con nuestros sellos anteriores, Marriage Records y
States Right Records. Todo se basa en la confianza. Aunque, de todos modos, DFA
no deja de ser una pequeña discográfica llevada por un minúsculo a la vez que
encantador grupo de personas desde Nueva York”
. Con los toques de groove neoyorquino que transpira el álbum, en la
flamante “Right The Bell” sin ir más lejos, ¿el propio Murphy ha metido mano en
el resultado final del álbum de algún modo? “Él es simplemente un genio,
además de un tipo con muchísima clase desde que le conocimos en 2007 cuando
teloneamos algunos de los shows de su banda, pero de ningún modo se ha
involucrado en el álbum aunque a priori pueda parecerlo”
. Mostrándose más enigmático, si cabe, con las
influencias extraparanormales que “See Mistery Lights”
pueden transpirar, Jona recalca el mixtape que
meses después de dar por concluida las maratonianas sesiones de grabación del
álbum confeccionaron como piedra angular de su prometedor a la vez que
enigmático presente y en el que descubren los referentes que han influido de
forma más o menos directa en el disco (desde el rapero T-Pain a Dinosaur L,
pasando por Talking Heads, Tears For Fears o Snoop Dog). “Todo cobra sentido
con el tiempo. Cualquier clase de música o arte proviene de una combinación de
inspiración directa (o divina) y del bagaje cultural que habita en nuestro
subconsciente sin que seamos conscientes”
, comenta Bechtolt, que lo tiene más claro a la hora de responder
quiénes serían sus artistas fetiches a la hora de llevar a cabo una futurible
colaboración cósmica. “Realmente estaríamos interesados en trabajar con personas
no vinculadas con el ámbito musical como Yayoi Kusama o David Miscavige”
. Rarunos, pero encantadoramente adictivos. Los
agnósticos siguen siendo invitados a este festín de pop sideral, aunque a
primera vista pueda no parecerlo.