Hablamos largo y tendido con Lorena Álvarez sobre su estupendo nuevo álbum tras una larga temporada de silencio discográfico, “Colección de canciones sencillas” (El Segell, 19), sobre el difícil proceso creativo de escribir canciones y sobre lo que significa ser una cantautora autosuficiente en el siglo XXI.

Lorena, si no contamos tu primera cinta casete con Sones, este es el primer disco que firmas en solitario como Lorena Álvarez a secas. ¿Es una casualidad o es una declaración de principios en plan “aquí está la nueva Lorena Álvarez”?
Bueno, es que es un disco que he hecho en total soledad, encerrada en mi casa y componiéndolo, interpretándolo y grabándolo yo misma con un equipo bastante precario. Los trabajos anteriores estaban grabados en un estudio y en compañía de mis compañeros, valga la redundancia, y aunque las canciones estaban también compuestas y producidas por mí, conté un poco más con mi gente cercana a la hora de poner en marcha los discos. En este caso ha sido un trabajo que he tenido que emprender, desarrollar y finalizar sola, de ahí que haya puesto sólo mi nombre en el título.

“Si tuviera que ponerle una etiqueta a lo que hago, le pondría ‘música de crecimiento personal'”

La primera sensación que tuve al escuchar “Colección de canciones sencillas” es que, a pesar de tener muy presente el folk y los sonidos tradicionales, se trata de tu disco más pop en espíritu: canciones como “Debajo de este olivo”, “Aborrezco lo que adoro”, “Cae la noche”… A veces me venían a la cabeza las primeras Vainica Doble, que también jugueteaban con el pop y el folk de raíces. ¿Estás de acuerdo? Es más, creo que ese toque pop te acerca más a la escena indie, ¿te sientes a gusto en ese mundo del pop independiente?
Pues en primer lugar, cuando estoy componiendo y produciendo música, nunca estoy pensando en un estilo concreto, ni intento agrupar las canciones bajo un nombre, un estilo o una etiqueta. Tampoco me planteo que las canciones suenen a algo que ya conozco, aunque claro, tengo mis influencias pero mi manera de trabajar se basa mucho en la intuición y en intentar tirar de los hilos que me llegan en forma de impulsos, escuchar lo que siento que me van pidiendo las canciones, intentar darle valor a esos impulsos y plasmarlos en las canciones. Así que a pesar de que no entiendo por qué hay que ponerle una etiqueta a la música, que es un lenguaje con una aspiración de libertad, si tuviera que ponerle una etiqueta a lo que hago, le pondría “música de crecimiento personal” ☺

Por otra parte, a pesar de que sé que muchas veces se me relaciona con la música indie, no, no me siento para nada cómoda con esa etiqueta, porque es una música que nunca he escuchado, que no me ha influenciado y que a día de hoy no consumo. Por ejemplo nunca he ido a un festival indie como público, sólo si me han contratado para tocar. Si el indie fuese un estilo musical que estuviera construido desde una independencia creativa y artística y plasmara de una manera original las diferentes maneras de ver la vida de cada artista, pues igual sí que me sentiría cómoda, pero no creo que el indie sea eso ahora mismo, más bien todo lo contrario, y es que las ideas que desarrolla el indie tanto a nivel musical, como en las letras, como de manera de vivir, no van absolutamente nada conmigo. Lo que yo opino que soy, si es que a alguien le importa, es una cantautora, porque compongo y toco como buenamente puedo mis canciones.

En “Envidia”, una de las mejores canciones del disco y una de las más pop, hay un momento que dices: “usar con más decisión mi intuición”. ¿Te lo dices a ti misma? Te lo pregunto porque siempre he tenido la impresión que has hecho eso como artista en toda de tu carrera, usar la intuición vamos…
Si, como he contestado en la pregunta anterior, ese es siempre mi punto de partida, tanto a la hora de hacer música, como a la hora de vivir la vida. Seguir el camino de la intuición significa librar una lucha diaria y por eso no está mal recordárselo a una misma siempre que se pueda. Y porque estamos tan atrofiados en cuanto al uso de la intuición se refiere, que por muchos esfuerzos que se hagan, no suelen ser suficientes, siempre se puede usar la intuición con más decisión.

La letra de “Si tú eres mi hombre” es muy explícita, a ratos parece una canción de PJ Harvey con elementos de folklore asturiano. Me da apuro preguntarte esto pero lo haré: ¿es una canción que parte de una historia personal o se trata más de un alegato contra el machismo en clave universal?
Yo siempre he creído, y desde ese lugar hago mis canciones, que la experiencia personal es la base desde la que entender el mundo, explicarlo y contar cómo te gustaría que fuese, y mi intención es seleccionar de entre mis experiencias personales las que creo que podrían ser comunes al resto de las personas. Hay temas que todos vivimos y sufrimos: el amor, el desamor, la amistad, la familia, la muerte, el miedo, la alegría… y esos temas son sobre los que escribo, siempre desde mi experiencia, porque pienso que la experiencia da la sabiduría y en las canciones está la oportunidad de compartir esa sabiduría que has adquirido con los demás. Como leí por ahí, siempre tenemos la posibilidad de volver a describir el mundo desde nuestra visión, porque el mundo nunca es el mismo, aunque sólo sea porque antes no estábamos nosotros en él.

Así que sí, “Si tú eres mi hombre”, es una canción que parte de una historia personal y se trata de un alegato contra el machismo en clave universal. Quiero decir que a nadie le importa lo que me ha pasado a mí, sólo a mí, lo que sí que puedo compartir con los demás es lo que voy aprendiendo.

En el pequeño texto que acompaña al disco cuentas que lo pasaste realmente mal en el proceso de composición de las canciones. Vamos, que no te fue fácil enfrentarte al proceso creativo. Me gusta la idea de desglamurizar ese proceso al confesar que te costó. ¿Pensaste en dejarlo en algún momento? ¿Qué se te hizo más cuesta arriba a la hora de acabar y escribir las canciones?
Precisamente por eso que tú dices he querido hablar de ese tema, no por quejarme ni nada, porque es el camino que he elegido y me siento feliz, pero me da la sensación de que la manera en la que se explica la música que se hace ahora, como dices, es como un proceso muy glamuroso, en el que todo es muy fácil y divertido y tienes todas las facilidades y comodidades para llevarlo a cabo. Bueno, no sé si en otros casos será así, pero mi experiencia durante el proceso de creación es muy distinta, en primer lugar porque me parece que la confección de una obra de arte, ya sea musical, literaria, pictórica o lo que sea, es un proceso de búsqueda, y durante los momentos de búsqueda, estas perdida, ¡de ahí que quieras encontrar algo! Y cuando una está perdida tiene muchos momentos de dudas, de miedos, de luchas internas y de desesperación, que claro que te hacen muchas veces querer dejarlo todo.

Si eres artista, creo que una de las primeras cosas que tienes que aceptar es que vas a estar perdida muchísimas veces, y otra es que tienes que pringarte, un artista tiene que trabajar con las cosas más asquerosas, o que dan más miedo o con los secretos que todos guardamos dentro pero que no sabemos sacar. Esos procesos son dolorosos porque una vez que te metes hay que vencer muchas resistencias, por eso no me parecen procesos glamurosos, y quien los vende así es o porque está mintiendo o porque realmente no se ha metido a fondo en ese proceso, no está buscando nada, sabe cual va a ser el resultado antes de empezar o pasa por este proceso de una manera superficial, pero si te metes a tope y de una manera comprometida, no es agradable. También supongo que a la industria, para vender a un artista, no le interesa que cuente sus miserias, más bien que dé un aspecto de ligereza, de alegría y de glamour. En fin, esta es mi opinión, aunque quizás esté totalmente equivocada, no lo sé.

Los primeros miedos que tuve hace años eran que cada canción que me salía quizás fuese la última, pensaba que igual ya se me secaba la fuente, que ya nunca iba a poder volver a sentirme inspirada y conectada con el lugar mágico del que me venían las canciones y creía que cada canción había sido un golpe de suerte. Por fortuna he madurado un poco en ese aspecto y ese miedo ya no lo tengo, ahora tengo otros como por ejemplo, ¿habré encontrado las mejores palabras para contar lo que quería contar? ¿Habré puesto de verdad todo lo mejor de mí en esta canción? ¿Estoy siendo sincera y honesta? ¿Habré sido capaz de transformar un dolor en un rayo de luz?

Uno de los nombres que me ha venido más a la cabeza mientras escuchaba el disco es el de Jonathan Richman. Desde ese título, “Colección de canciones sencillas”, muy richmaniano, a ese folk impresionista o la sinceridad presente en todas las canciones. De hecho, tus directos siempre me han recordado mucho a los de Richman, que también sabe crear una conexión divertida e íntima con su público cuando se sube a un escenario ¿Te sientes a gusto con esa comparación y/o eres fan de Richman?
Pues aunque no he escuchado mucho a Jonathan Richman, me parece un tipo muy simpático y las canciones que he escuchado me han gustado, así que gracias por compararme con él. Yo en el escenario sí que intento siempre conectarme con la gente que ha venido, eso es para mí la música en directo, ofrecer un regalo a las personas que han tenido a bien acercarse a verte.

“Mi trabajo está basado en la vida y la oscuridad y la amargura están tan presentes como la alegría y el jolgorio, sólo espero que el disco no dé una sensación de tristeza, porque esa no es mi intención para nada”

Recuerdo verte en tus primeros conciertos en el Heliogàbal de Barcelona, y una de las cosas que me gustaban más era la inocencia que desprendías en directo, algo que también ha estado siempre en tus canciones. Te quería preguntar si tras estos años en la música, cruzándote con sellos, mánagers y demás, has perdido algo de la inocencia en el camino o sigues siendo aquella Lorena Álvarez que decía delante del micro que estaba buscando novio. Lo digo porque en las letras de este nuevo disco se atisba algo amargura y oscuridad…
Bueno, en los conciertos ya no digo que busco novio, ¡porque ya lo he encontrado! (risas)

Por otra parte, tienes razón en que desgraciadamente, la industria musical te hace endurecerte. Así que te diré que he aprendido bastante (aunque aún me queda mucho) para poder llevar mis negocios adelante intentando que se aprovechen lo mínimo de mí, pero siempre intento separar totalmente la parte musical, artística, de escritura, de todo lo demás, porque esa es la única manera de asegurarte de que lo que estás haciendo es un trabajo de calidad, conectado con un espíritu que mueva cosas más importantes que el mensaje de una empresa que quiere sacarte los dineros, de eso ya hay mucho en este mundo. El momento de creación tiene que ser un espacio libre de todo eso.

Sobre la amargura y la oscuridad, como he dicho antes, mi trabajo está basado en la vida y la oscuridad y la amargura están tan presentes como la alegría y el jolgorio, sólo espero que el disco no dé una sensación de tristeza, porque esa no es mi intención para nada, mi intención es que la gente que lo escuche me acompañe en un proceso de descubrimientos y aprendizaje y que la sensación que se queda sea la misma que yo tengo, una sensación luminosa.

A todos los artistas españoles que entrevisto me gusta preguntarles si se ganan la vida con la música. ¿Es para ti un trabajo full time o tienes que hacer otras cosas para llegar a final de mes?
Lo que yo hago para llegar a fin de mes y poder seguir dedicándome a la música, que es para mí mi trabajo a tiempo completo, es reducir mis gastos al mínimo y aprender a vivir con una inestabilidad económica que hace que nunca pueda ni pensar en acceder a cosas que quizás otra gente de mi edad tiene como: ahorros, una casa en propiedad, un coche, la opción de irse de vacaciones a sitios chulos, o comprarse cosas que te gustaría tener. Aunque según estoy diciendo esto, estoy pensando… pero ¿qué estoy diciendo? ¿A cuántas personas de mi edad conozco yo que vivan así? ¡A casi ninguna!

Así que sí, vivo de la música, como cualquier persona de mi edad, al menos las que yo conozco, viven de sus trabajos: de una manera lo más sencilla posible, sufriendo para llegar a fin de mes, rezando para no tener ningún imprevisto que no puedas asumir y con una visión de futuro en la que no parece que la situación vaya a mejorar nunca, pero al menos con la pequeña satisfacción de luchar por seguir haciendo lo que me siento en la obligación de hacer.

Agenda
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
martes 08/10/19MadridTeatro Nuevo Lara / Madrid20:00Desde 15€
jueves 17/10/19BarcelonaApolo Sala [2]21:0015€
De 20/09 hasta 23/09/19BarcelonaFestival: BAM (BARCELONA ACCIÓ MUSICAL)
Saturday 19/10/19Móstoles (Madrid)Festival: AUTOPLACER
De 24/10 hasta 26/10/19ValenciaFestival: TRUENORAYO FEST