“A menudo, seguir adelante es una auténtica batalla”
Entrevistas / Lonelady

“A menudo, seguir adelante es una auténtica batalla”

Bruno Carca — 13-01-2022
Fotógrafo — Archivo

Julie Campbell es LoneLady, uno de los nombres más suculentos de la actual escudería del mítico sello Warp, acaba de publicar Former Things (Warp/Music As Usual, 21), un disco en el que da un paso adelante en su universo musical.

La productora, compositora y vocalista de Manchester se descubrió allá por el 2007 y a raíz del sencillo “Army/ Intuition”, como una apasionada del afterpunk y la new wave. Aquello hizo sonar la campana entre los mandamases de Too Pure, la ficharon publicando el siete pulgadas “Early The Haste Comes”. Ahí no queda la cosa, pocos años después, fue la todopoderosa escudería Warp la que apostó por talento.

Su flamante álbumFormer Things es el tercero que publica con ellos, un disco bastante sugerente donde –aunque se palpe su apego por los sonidos y beats analógicos– poco tiene que ver con aquellos inicios. Es más bien un contundente reflejo emocional de su niñez entre cintas de casete de R&B, pop y funk electrónico, pero narrado de una manera más contundente. Un lanzamiento sorprendente del que ya se está maquinando su presentación en directo por Europa. La secuestramos por un rato de su particular timidez, para mantener una honesta conversación con ella de manera calmada.

¿Cuál es tu primer recuerdo musical? ¿Y cómo describirías tu evolución artística desde entonces?
Pues fue cantando en un grupo que montamos en la escuela cuando era tan solo una chiquilla. Siempre disfruté mucho cantando. Recuerdo que teníamos un teclado Yamaha de los baratos con el que tocaba. Es más, este mismo teclado aparece en todos mis álbumes. No fue hasta los quince años que conseguí mi primera guitarra y fue entonces cuando comencé a aprender a tocar siguiendo las instrucciones de un libro. Lo cierto es que mi primer interés por las artes no fue precisamente por la música, mi primera pasión fue el dibujo. Fui a la escuela de artes. Luego de esto, un momento bastante clave para mí fue cuando poco después de graduarme me compré una grabadora de casetes Tascam ¡un cuatro pistas! A partir de ese momento me puse a componer y a meterme de lleno a grabar mis propias canciones.

'“Former Things” fue como regresar musicalmente a mi infancia ya que todos esos sonidos electro crujientes y contundentes estuvieron entre los primeros temas que recuerdo'

¿Empezaste entonces a hacer música en una grabadora de casetes de 4 pistas? ¿Cómo describirías esa experiencia? ¿Qué otras técnicas de toda la vida sigues empleando?
Fue un momento clave, ya que me mostró el camino de cómo podía superponer la instrumentación y crear una "pintura completa" desde cero. Tal vez me había acostumbrado a crear cosas en solitario debido a dibujar tanto cuando niña. Trabajar a solas, tocar todos los instrumentos, producir y grabar todo yo misma siempre ha sido una forma muy natural de hacer las cosas para mí. Para “Former Things” elegí específicamente hardware electrónico a la hora de escribir todo el material nuevo. Es decir, un equipo de verdad contando con un secuenciador Doepfer, sintetizadores analógicos y varias cajas de ritmos. Se convirtió, de este modo, en una auténtica experiencia. Es mucho más dinámico desde luego estar de pie, moviéndote de un sitio a otro retorciendo botones, mandos, conectando cables, interactuando con clavijas, etcétera. Existe dentro de mí un amor instintivo por todo este tipo de cacharros que reproducen sonidos corpulentos y crepitantes. Realmente no creo nada en usar software, bueno, uso Pro Tools a la hora de editar, pero eso es todo.

A todo esto, ¿llegaste a completar la carrera de Bellas Artes, verdad?
Una de las primeras cosas que me vienen a la memoria es decirle a un pariente: "Cuando sea mayor, quiero ser artista", por lo que ese amor por el arte fue algo que siempre estuvo ahí latente. Como ya te decía, me encantaba dibujar y si, más tarde completé y me licencié en Bellas Artes, para ser exactos en la Manchester Metropolitan School Of Art. Me gustaron desde siempre artistas como Egon Schiele, Van Gogh y Francis Bacon. Lo cierto es que me apasiona el arte en todo su conjunto, sin embargo, en los últimos años he estado particularmente interesada en el videoarte. Aún encuentro a día de hoy muchísima inspiración tan solo visitando galerías de arte. Escribí y grabé la mayor parte del nuevo álbum en Londres y mientras estuve allí visité constantemente galerías, todas las que pude y más. Creo que llegan a inspirarme muchísimo más que por ejemplo escuchar la música de otros.

¿En qué medida componer canciones, actuar en conciertos, conocer a otros artistas de varios rincones mundo... también te ha ayudado a nivel personal?
Me encanta viajar. Eso para empezar. El poder salir de gira me ha llevado a algunas ciudades y partes del mundo que nunca hubiera visitado de otra manera. Te conviertes en parte de una comunidad artística global más amplia y eso creo que ayuda a expandir tus horizontes a nivel personal. Es bueno sentirse como, no sé, una ciudadana del mundo. En lo que respecta a componer música, de alguna manera siento que empiezo de nuevo cada vez que escribo una canción. Lo tomo como una buena señal. Si alguna vez me sintiera demasiado acomodada conmigo misma, creo que la calidad de mi música se resentiría bastante.

Llevas en activo como unos catorce años, ¿algún arrepentimiento relevante o ya sabes, alguna cosa tipo "no lo volveré a hacer"?
Ha sido muy difícil no tener nunca mi propio estudio, y con esto quiero decir a uno permanente. A lo largo de los años he luchado constantemente para encontrar un espacio asequible para trabajar y este proceso a menudo me ha ralentizado. Mi propio apartamento es demasiado pequeño, es muy difícil trabajar en él, aunque lo he hecho por necesidad a lo largo de todos estos años. Sin duda hubiese sido estupendo haber contado con un buen espacio donde tener un estudio fijo. También he cambiado de agentes como unas tres veces. Y no de manera intencionada. Esto también ha sido un lastre. Nada ideal tampoco, por lo que no quiero para nada que siempre sea así. Pero sabes qué, sea como sea solo tienes que seguir adelante y no pensar demasiado en el pasado. Después de todo ya no se puede cambiar.

Tu sonido, y esto al menos al principio, estuvo siempre fuertemente influenciado por tu ciudad natal, Manchester. ¿Podrías decirnos lo natural -o no- que ha sido para ti pasar del post-punk industrial a sonidos más electro-funk y bailables?
“Nerve Up” estaba influenciado por la producción de Martin Hannett, y para “Hinterland” directamente me sumergí en mi ciudad natal… por aquello de ahondar en lo lírico. Creo que se trata de utilizar en cada momento las herramientas que tienes más a mano. Nací y crecí aquí, en Manchester, así que eso va a generar siempre su impacto. Pero no pienso que tenga que tomar decisiones para sonar y parecer una auténtica “mancuniana”. Los sonidos que me atraen y elijo componer son una parte interna, totalmente natural de mí. De algún modo, “Former Things”, fue como regresar musicalmente a mi infancia ya que todos esos sonidos electro crujientes y contundentes estuvieron entre los primeros temas que recuerdo haber escuchado cuando era niña en Top Of the Pops y en varias bandas sonoras de películas. La instrumentación electrónica y las cajas de ritmos siempre me han acompañado junto con la guitarra, para “Former Things” sentí como una evolución natural explorar todo ese mundo más a fondo.

¿En qué eres diferente ahora? ¿Qué habilidades has aprendido que te ayudaron más?
Durante los 18 meses aproximadamente que pasé trabajando en “Former Things” me configuré el estudio de un manera totalmente nueva y con el secuenciador Doepfer en el meollo de todo. Aprendí cómo lograr que varias máquinas interactuasen entre sí, a componer usando principalmente un secuenciador y, en general, y siempre durante todo este período de tiempo, a desarrollar un montón de procesos nuevos de escritura, tanto técnicos como creativos. El "viaje" que se marca un artista a lo largo de su vida consiste en aprender constantemente habilidades nuevas, técnicas y en definitiva a refrescar su propio proceso creativo.

Firmar con Warp Records, y la acogida que tuvo tu álbum de debut "Nerve Up" en 2010, entiendo que fueron un punto de inflexión crucial en tu carrera, ¿verdad? ¿Cómo viviste todo aquello?
Mis padres no estaban familiarizados con nada que tuviese que ver con las artes o la propia industria musical. De ninguna manera. Y, aunque fue y es maravilloso terminar firmando un contrato con el sello, al principio mucho de eso fue desconcertante para todos nosotros, y en especial para mí. Yo era, de hecho todavía lo soy, una persona bastante tímida y en aquel entonces apenas había visto nada del mundo ‘exterior’, ni siquiera solía salir a comer por ahí. Todo eso cambió y fue bastante difícil para mí lograr adaptarme. Al menos en un primer momento. Me siento como una artista bastante típica en el sentido romántico porque nunca fui muy conocedora del negocio de la música, y de hecho todavía no lo soy. Solo quería vivir en un mundo artístico de ensueño.

¿Te sientes en particular más satisfecha, orgullosa, o como lo prefieras llamar por alguno de tus tres álbumes publicados hasta ahora?
Cada álbum conlleva detrás un esfuerzo bárbaro. Un trabajo a conciencia que debe hacerse con amor, que también con sudor, sangre y lágrimas. Estoy igualmente orgullosa de los tres álbumes lanzados hasta la fecha, cada uno es como un proyecto de arte en sí mismo. Un documento fidedigno de todo lo que yo estaba pensando y sintiendo. Cada disco me pone en su lugar, en donde yo estaba en cada momento a nivel técnico, musical e incluso psicológico.

"El R&B se ha infiltrado sin lugar a dudas en este nuevo disco. En la manera de cantar y también en algunos de los sonidos que propongo"

Tuve la oportunidad de reseñar tu último disco "Former Things". Me atreví a decir que me algunas de las canciones me sugerían bastante al soulbeat / R&B sintético de mediados de los 80-90. Es más, a artistas como Shannon, Pebbles o Sheila E. No solo musicalmente, sino también en carisma, frescura y actitud. ¿Qué le dirías a eso?
¡Me parece genial! Creo que el R&B se ha infiltrado sin lugar a dudas en este nuevo disco. En la manera de cantar y también en algunos de los sonidos que propongo. Algo tendrá que ver, digo yo, algunos de esos casetes de la infancia que rulaban por mi habitación y de hecho amontonaba. Hablo de cintas de Janet Jackson o Neneh Cherry, las amaba en aquel entonces… Y aún las sigo amando. Siempre me gustaron los sonidos provenientes del hip hop, el R&B, el electro y el funk. Esa actitud tan descarada, como bien dices "fresca" y esas texturas ingeniosas alimentaron y me animaron mucho a la hora de construir “Former Things”.

Me suena así, pero nada mejor que saberlo directamente de ti: ¿usaste solo cajas de ritmos y sintetizadores de esas décadas (especialmente tecnología de los 80)? ¿Qué joyas son imprescindibles en tu actual estudio?
Como centro de la nueva configuración en mi estudio ha estado ese secuenciador analógico: Doepfer Midi. Se trata de un cacharro nuevo pero a su vez es una plataforma construida con un estilo totalmente analógico. Los dos sintetizadores que más utilicé fueron un Arp Odyssey MK II que es de 1976, así como un Korg MS-10, este de 1978. El primero es de mi propiedad, el segundo me lo prestaron. Compuse casi todo el disco con estos dos sintetizadores, con ellos he generado una especie de conversación contrapuntística a lo largo del álbum. El Korg tiene un sonido muy potente y mordaz. El Arp sin embargo aporta tonos más claros, suaves y dinámicos.
Para esta ocasión usé también una amplia variedad de cajas de ritmos: desde los sonidos de batería de mi viejo y barato teclado Yamaha que luego entremezclé con, por ejemplo, una MFB Tanzbar, una nueva caja de ritmos también analógica y con secuenciador de pasos que está llena de soniquetes ásperos. Muy techno. He usado también mogollón de elementos de una Linn LM-1, y alguna que otra más. Cuando me metí a mezclar el álbum junto a Bill Skibble, añadimos también sonidos de la clásica Roland 909. En un primer instante yo ya tenía grabados todos los ritmos que iban en el disco, pero cuando llego el momento de la mezcla final, añadimos una capa más, normalmente para bombos, para dar a los beats más densidad e impacto.

Sería fantástico que nos compartieses cualquier cosa sobre The Rifle Range en Londres, donde precisamente se encuentra ahora tu estudio. Parece un lugar único para la creación... Por cierto, ¿eso de qué los convertiste "en parte discoteca, en parte instalación de arte"?
La directora del estudio Marie Mcpartlin me invitó para hacer una residencia en estos Somerset House Studios de Londres. Tenía ganas, era una buena oportunidad para alguien de la escena de Manchester, así que la aproveché. La residencia duró desde finales de 2016 y hasta que acabó el 2018. Durante todo este tiempo me monté el nuevo estudio, había estado investigando con qué equipos contar ya que de antemano sabía que mi nuevo álbum se centraría en el hardware electrónico. El LP de Cybotron “Clear” (1983), el de Cabaret Voltaire “Drinking Gasoline” (1985), Arthur Baker o la propia Neneh Cherry fueron grandes influencias que estuvieron siempre en mi mente a la hora de elaborar “Former Things”. Me aventuré en un nuevo territorio tanto técnico como creativo.
Al principio, cuando Marie me mostró el nuevo espacio del edificio para estudios, no fui capaz de encontrar un lugar donde encajase mi propio estudio. Hasta que casualmente deambulamos por una sala de hormigón extraña, larga y estrecha llamada "Rifle Range" la cual estaba en un estado de ruinoso y ni siquiera estaba destinada a ser utilizada. Tan pronto como la vi lo supe: esta es, este es el lugar donde me voy a sentir bien. Fue genial contar con todo aquel espacio para esparcirme y poder subir el volumen sin problema alguno. Mis estudios siempre se parecen a los de arte. Me gusta proyectar imágenes en las paredes, esa fue sin duda una manera genial de estimular este espacio y hacer que me sintiera como si estuviera dentro de una instalación de arte o qué sé yo, eso mismo, en un club nocturno... lograr todo aquello era parte del proceso.

"No me siento obligada a escribir sobre asuntos de mujeres. Me gusta sentirme libre a la hora de crear"

No paro de pensar en ti, aislada en esa larga sala de hormigón… también recordando y reconstruyendo a tu manera ese determinante ‘yo adolescente’.
Realmente disfruté sumergiéndome en todos los sonidos electro que me tenían loca desde que era una niña. También pienso que este es un disco pop, ya que es mi instinto natural procurar empacar mis canciones con tantos estribillos y partes pegadizas como pueda. Mientras desarrollaba el sonido del álbum, agregué más adornos pop que lo alejaron de un primer momento más influenciado por el techno… lo llevaron a un universo sonoro con identidad propia. En el momento de comenzar a escribir este disco, me encontré fuertemente impresionada por la visión-memoria de mi ‘yo adolescente’, sentada en la cama de mi dormitorio y a oscuras. Una habitación iluminada solo por el parpadeo de algún video VHS que estaba viendo, soñando despierta con entusiasmo sobre todo lo que vendría… esta sensación se quedó conmigo y modeló el apartado lírico del álbum. He estado reflexionando sobre la edad de oro perdida de la niñez y la juventud; hay mucho duelo pero también celebración por todo esto en el álbum. A veces simplemente tienes que decir las cosas tal como son y creo que la urgencia emocional refleja lo contundente que suena la música.

Me fascinan las artistas que hacen lo suyo sin importar las normas y el sexismo. Y no quiero percibir que eso sea un "privilegio", sino una virtud como persona de talento con la capacidad de decretar sus propias decisiones. ¿Cuáles son sus sentimientos sobre la situación actual de los cambios sociales, los movimientos por los derechos de las mujeres, etc.?
Mis creaciones no están ligadas para nada a la política. No me siento obligada a escribir sobre asuntos de mujeres. Me gusta sentirme libre a la hora de crear, soy de explorar el espectro de cualquier cosa que directamente me apetezca. Por otro lado, es innegable que vivimos en una sociedad sexista, a menudo profundamente misógina. Eso se refleja en la industria de la música cuando miras la relación de mujeres productoras, ingenieras de estudio, cabezas de cartel en festivales, etc. Escribir, interpretar, hacer arreglos y producir mi propia música siempre ha surgido de un modo natural y que esto se haga luego visible es sin duda positivo. Esto es poderoso ya que una no puede ser lo que no puede ver, o es en todo caso más difícil. Espero que muchas más niñas y mujeres tengan acceso a equipos y estudios, se conviertan en ingenieras, productoras, etc. y no se sientan excluidas o alienadas por el propio entorno. En cuanto a la política, el progreso nunca es una línea recta, hay siempre retrocesos y caídas. No puedo fingir ser optimista en este momento, ya que sigo viendo demasiada misoginia a diario, en el mundo y a mí alrededor.
Ser artista y perseverar a lo largo de los años, especialmente frente a las continuas dificultades financieras, no es un camino fácil de tomar; a menudo, seguir adelante, es una auténtica batalla.

Nos encantará saber más sobre otros de tus intereses; cualquier modalidad artístico-cultural como Cine, Poesía Romántica, etc.
Siempre fui una entusiasta de la poesía, de hecho no me canso tampoco de escribirla. Justo un tiempo después de mi Licenciatura en Bellas Artes tuve un espacio de artes visuales, uno donde estaba creando pinturas, donde comencé a publicar en buenas revistas dedicadas a la poesía. Fue también cuando comencé a componer y grabar en mi 4 pistas. Fue un momento muy creativo. Poco a poco me fui dando cuenta de que tendría que elegir un solo camino, la música hizo el resto.
Me apasionaba, y aún me apasiona, la poesía de TS Eliot y los Románticos: Keats, Shelley, Byron. También Sylvia Plath, Anne Sexton, Emily Dickinson, Rilke, y muchísimas más. Ya más recientemente me involucré mucho con conceptos como la psicogeografía o la hauntología de Iain Sinclair, Laura Ford y Mark Fisher. Tengo una colección de películas de Ingmar Bergman que me encanta. Me atrae el arte existencial y Bergman tiene una estética muy sombría pero a la vez tremendamente hermosa. Las imágenes de “El séptimo sello” son sorprendentes y tuvieron un gran impacto en mí... entre mis favoritos también de Bergman “A través del espejo” y “La hora del lobo”. Me atrae el arte que explora la psique.

He visto que ya estás preparando gira europea para 2022 donde ya están confirmadas ciudades como París, Colonia o Gante… ¿nada cerrado aún por España? ¿Cuáles serían tus lugares ideales para presentar en directo "Former Things"? Y no me refiero solo a ciudades españolas, sino a salas o eventos...
Espero que la gira salpique desde luego a España, actué bastantes veces por ahí con motivo de mi anterior disco “Hinterland”. La experiencia fue formidable. Algún enclave ideal para mí, pues como habrás ya percibido me atraen los edificios con rollo industrial (risas) es agradable poder tocar en un lugar o espacio que tenga ese tipo de atmósfera, eso se suma luego a la experiencia global. Aunque creo que mi música es bastante flexible, eso sí, siempre y cuando el sonido sea bueno y la gente venga tenga ganas de pasarlo en grande, ¡todo estará bien entonces!

Para cerrar, ¿un lema que te repites a diario y te gustaría compartir con todos nuestros lectores?
Últimamente he estado escuchando un podcast sobre budismo. Es interesante, aunque no creo que el budismo sea exactamente para mí... sin embargo, hay algo que os quiero decir, aunque solo sea por un tiempo, aparcad a un lado tantos sacrificios ¡y vivid!

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