En Celica XX, la mezcla de influencias es amplia y converge en un punto común, el shoegaze y la psicodelia. Dos estilos que tiene acérrimos seguidores, pero que en general no se entienden y ni siquiera llegan a estar en el radar de la mayoría del público menos abierto al riesgo y la experimentación. Buscando una definición para todos los públicos, sólo es pop con las melodías cubiertas por toneladas de ruido blanco.

Con su segundo trabajo, “Ultraviolencia”, los madrileños dejan pasar la luz y ponen más control (lo que se traduce en más fuerza), en sus pedales. Temas más cortos, más potentes y con letras más trabajadas, se traducen en un disco que pule los lógicos errores de una banda que hace sólo tres años estaban empezando y en el que se percibe una evolución muy positiva fruto de los muchos directos con los que han dado forma a un nueva versión de si mismos. Han destinado mayor presupuesto a la grabación y han crecido de la mano de Juanpe Miranda en Input Studios.


Se nota una mejora importante en el sonido. Después del primer disco, ¿cómo enfocásteis este tema antes de entrar en el estudio y con quién habéis grabado?
(Hoffa) La primera grabación nos la tomamos como una toma de contacto que nos diera pie a poder tocar en directo, y, gracias a ello, hemos podido estar tocando casi 3 años en festivales por toda la península. Para esta ocasión queríamos un discazo, y es lo que tenemos.
(María) El binomio Input studios y Laro Basterrechea ha sido fundamental. Ambos fueron capaces de consolidar la idea de sonido que teníamos en la cabeza, que iba desde melodías pop-noise a psicodélicas.(Guille) El estudio, al igual que nosotros, estaba en pañales en la grabación de “Niños Luchando”, y ambos hemos crecido y hemos mejorado. Hay mucho mejor equipamiento y eso se ha notado.

También se nota una evolución en las canciones. ¿Qué conclusiones sacásteis al terminar el primer disco?
(Hoffa) Editamos una versión más directa y corta de “Veneno por Navidad”, que fue publicada en un 45 rpm por La Fonoteca, y nos convencimos de que merecía la pena hacer también trallazos más noise, con temas de menos de 4 minutos, siempre y cuando los combináramos con nuestros temas más shoegaze y psicodélicos donde nos pudiéramos alargar en la canción.
(Miguel) Siempre ha habido una vena pop en Celica XX, lo que pasa es que en el primer disco estaba escondida bajo capas de densidad. Al final el shoegaze no deja de ser un gusto por las melodías que queda escondido bajo capas de ruido. Tanto el ruido como la melodía han estado presentes desde el comienzo, pero esta vez las nubes se han despejado un poco y han llegado estructuras de canción más concretas.

¿Puede ser que haya canciones más pop en este segundo trabajo y que el ruido sea mayor, pero más controlado?
(Guille) El punto pop en nuestras canciones siempre ha estado ahí. Es una música que en la sección guitarrera de la banda ha tenido siempre mucho peso en cuanto a influencias. Es decir, hemos escuchado mucho pop en general. Incluso Miguel ha sido parte de un grupo pop durante años (Capitán Sunrise) así que siempre ha estado ahí. Aunque en concreto creo que la sombra de A Place to Bury Strangers es muy alargada en “Ultraviolencia”.
(Hoffa) Está claro que Guille, que es el autor de nuestras letras, tenía mucho que contar en esta ocasión. Y ha dado en el clavo totalmente. Estar cabreado con el mundo le ha inspirado.
(Jose) Queríamos una mezcla perfecta entre Pereza y A Place to Bury Strangers, somos gente diversa.

“Está claro que Guille tenía mucho que contar en esta ocasión. Estar cabreado con el mundo le ha inspirado”

Desde la grabación del anterior disco, ¿ha habido algún cambio en la formación?
(Guille) Uno de los problemas principales que tuvimos al principio fue la inestabilidad en nuestra formación. Nos costó mucho encontrar un batería de garantía, afín a nuestro estilo, con disponibilidad y motivación suficiente. Los baterías están extinguiéndose.
(Hoffa) Se nos unió Miguel y tenemos batería fijo por fin. Y hemos dejado atrás a nuestro chico pandereta, que ha montado uno de las bandas mas psicodélicas de Madrid (Neu Matter).
(María) Merece la pena insistir en lo bueno que ha llegado y lo bueno que se ha ido.

El volumen es parte fundamental de vuestro sonido. ¿Es un instrumento más en el grupo? (Guille) Sin duda. La idea de nuestro directo es apabullar lo más posible. Intentamos hacer algo bonito, pero con mucho músculo por momentos. Y el volumen y la potencia sonora es fundamental.
(Hoffa) Cuando nos subimos por primera vez a un escenario, teníamos claro que queríamos poder ofrecer experiencias al público que otras bandas nos habían regalado a nosotros. Y muchas de ellas estaban relacionadas con el volumen, y con los muros de sonido.
(Jose) Hemos pensado meter a alguien que toque un motor de avión con un fuzz, pero aun no hemos encontrado a nadie que lo haga sonar como debe.
(María) Respecto a lo que dice Jose, hay un arpegiador en uno de mis sintes, lo utilizo en “Tumba abierta”, que me recuerda al sonido de un helicóptero. Creo que el volumen (cuanto más, mejor) es un distintivo. Es un elemento de catarsis.

Las canciones de “Ultraviolencia” son más cortas. ¿Los nuevos temas necesitaban de menor recorrido para ser más contundentes?
(Guille)
El nombre “Ultraviolencia” se eligió por algo. Las canciones son mucho más rabiosas, más frenéticas y más críticas. Son un grito de impotencia, de denuncia y de protesta. Son un golpe en la mesa, conciso y contundente.
(Hoffa) Hay temas como “El paseo de los tristes”, o “Autodestructivas” que continúan siendo temas bastante largos.

¿Qué os ha sorprendido de tocar en festivales y en el extranjero?
(María) Que el noise y el sonido psicodélico son un lenguaje para comunicarte con público de todos los lugares del mundo, que une de una forma casi cósmica.
(Guille) Antes que músicos, somos fans. Es algo que Hoffa siempre dice y creo que es un análisis muy acertado. Así que estar compartiendo espacio con Damon Albarn, con Noel Gallagher, con Prodigy, grupos que escuchamos desde que tenemos 11 años es casi como un sueño. No dejamos de ser chicos de barrio con guitarras, tenemos que trabajar para poder tocar y comer, para nosotros es un premio increíble tocar en sitios como el FIB o el Reverence.
(Jose) ¿Toqué en el FIB? Sigo intentando que alguien me recuerde que pasó, recuerdo que me abrace al negro de Prodigy y que ligué con el de Crocodiles.

Creo que en vuestro estilo, el idioma no es una barrera para que lo puedan disfrutar en otras partes. ¿Estáis de acuerdo?
(Guille) Totalmente. Y es cierto que es una barrera en España, irónicamente. Pero no me parece honesto cantar en un idioma que no es el mío. No podría escribir letras sinceras si no es en mi idioma. No sé si es un handicap, pero moriremos con esta idea.
(Hoffa) Siempre hemos dado mucha importancia al sonido, y a la improvisación en directo, por lo que los guiris disfrutan del directo sin tener que estar pendientes de seguir la letra. Durante los festivales suelen venir ingleses, americanos y alemanes a decirnos que no sabían que se hiciera este tipo de música en España. Es una pena que nos vendamos tan mal, porque en España tenemos grupazos.
(María) Creo que el idioma es una cuestión de necesidad política y cultural. En nuestro caso sirve para transmitir una segunda lectura que se “esconde” tras melodías y volúmenes. Además creo que nuestro público extranjero comprende y aprecia esta elección.
(Miguel) Sí, estoy de acuerdo. Sin ir más lejos, la semana pasada estuvimos viendo a Boogarins, un grupo brasileño de psicodelia, su idioma nativo no ha impedido que giren y triunfen. A una escala mucho más brutal sucede lo mismo con Sigur Rós.

Sois una banda que se transforma sobre el escenario y que toca siempre que tiene ocasión ¿Por qué el directo es importante para hacer evolucionar las canciones?
(Hoffa) Como te comentaba, en directo solemos lanzarnos a la improvisación, esto nos permite llegar a lugares diferentes en cada ocasión.
(Miguel) Algunas de las canciones de “Ultraviolencia” las empezamos a tocar en directo cuando estaban a medio terminar y esos vuelos experimentales nos ayudaron a encontrar la manera de redondearlas.

¿Cómo fue el fichar por Analog Love?
(Jose) Nos conocimos en El Paredes, Portugal, las drogas y el bosque tuvieron mucho que ver.
(Guille) Estabamos entre dos mundos muy diferentes. Pensamos que Analog eran los que mejor nos representaban. Al igual que nosotros son fans de la música, de la psicodelia y lo dan todo por esto. Para ellos no es un negocio, al igual que para nosotros, así que ambos estamos muy felices. Representan el modelo de música en el que más cómodos nos sentimos.

“Lo que ha cambiado es nuestra forma de ver la vida y cómo nos afecta el mundo en el que nos movemos actualmente”

¿Cómo ha evolucionado el grupo desde que empezasteis?
(Jose) Ahora tengo novia y casa, todo va a mejor.
(María) Hemos ido cambiando de formación, conociéndonos más, cohesionándonos mejor. Todo muy sexy.
(Guille) Somos más mayores, creo que se va profesionalizando y haciendo más serio todo esto. Creo que al final lo hemos integrado como parte fundamental en nuestras vidas y no concebimos vivir sin tocar juntos.

¿El proceso de composición y crecimiento de las canciones en el local fue de alguna manera diferente al anterior disco?
(Jose) Ahora ensayamos en un local y no en un after que era lo que teníamos antes, y claro eso obliga a centrarse un poco.
(Guille) Creo que en realidad no ha cambiado mucho. Lo que ha cambiado es nuestra forma de ver la vida y cómo nos afecta el mundo en el que nos movemos actualmente.

¿Qué colaboraciones habeis tenido en el disco?
(Hoffa) En primer lugar, la producción con Laro de Holly Science. Y por otro lado nos han acompañado las voces de Diego, Disco Las Palmeras! y nuestra “Lucy In The Sky with Diamonds”, Luci de My Expansive Awareness.

¿A qué grupos os sentís afines, os gusten más o menos?
(Jose) Ghost Transmission y My Expansive Awareness son nuestros hermanos; en general con cada grupo con el que tocamos, soy un pesado muy amigable al que nadie se resiste. Disco las palmeras!, Maniobra De Q… se hace muy buen noise en España.
(Guille) En el tema de influencias, como dije antes, la sombra de A Place to Bury Strangers es alargada en este álbum, pero también la de Blue Angel Lounge, Black Angels o incluso Los Planetas.

A pesar de que hago críticas de discos creo que es muy injusto que nadie juzgue (aunque me parece bien dar una opinión en base a un supuesto criterio), la cantidad de trabajo que requiere sacar un grupo adelante y grabar un disco. ¿Qué opináis?
(Guille) Iré más allá y diré que me he encontrado a gente que abiertamente insulta a los músicos por el hecho de serlo y que se ríe de ellos. Al final somos gente que nos gusta hacer música e intentamos hacerlo del mejor modo que sabemos y de la forma que nos gusta. ¿Queremos reconocimiento? Personalmente no. Quiero contar cosas, quiero desahogarme y quiero sacar toda la mierda que llevo dentro. Hacemos lo que nos gusta. Si hay alguien que le guste lo que hacemos, para mí es un orgullo.
(Jose) Estoy en las mismas que tú, también reseño discos. De hecho, reseñé el primero de Celica XX antes de entrar en el grupo y, como le puse menos de un notable, aún me quieren pegar por ello. No obstante, creo que se puede militar en ambos bandos. Creo que tocar en un grupo y a la vez dedicarse al periodismo musical debería ser una ayuda a la hora de expresar por qué un disco te gusta o no te gusta, a razonar mejor el por qué de tu evaluación positiva o negativa. De todos modos, una crítica no deja de ser la opinión de una persona. Una crítica no es una sentencia judicial.