El mejor indie pop inglés de los ochenta, canciones alegres que suenan tristes, letras para niños y no tan niños, nostalgia del verano y joie de vivre. Todo eso y más contiene “Diu que no sap què vol” (‘dice que no sabe lo que quiere’), el excelente debut de Fred i Son, demoscópicos de esta publicación el pasado año.

“El nombre existió antes que el grupo, Eli y yo somos pareja y ‘fred i son’ (frío y sueño en catalán) era como llamábamos al edredón. Cuando llegaba el invierno siempre era, venga, vamos a poner el ‘fred i son’; de hecho en 2006 o 2007 le regalé un iPod a Eli y detrás hice que grabaran ‘Fred i Son’, pero aún no había grupo ni nada, simplemente nos gustaba mucho como sonaba el nombre”. Con esta presentación podemos saber rápidamente un par de cosas de Fred i Son: primero que se trata de un proyecto eminentemente casero, y segundo que hay amor –por la música o de pareja- de por medio, dos elementos que combinados, suelen producir buenos resultados. De hecho, les gusta compararse con Yo La Tengo, por el hecho de que como los de Hoboken son una banda formada por una pareja (Xavi Rosés y Elisenda Daura) y el amigo (Xesc Cabot). “Fred i Son como trío hace un año que existimos, pero realmente empezamos Eli y yo hace tres o cuatro años, en plan casero, cuando Núria Muntaner nos pidió unas canciones para el Minimúsica, que es un ciclo de conciertos para niños. Luego el año pasado Xesc me pasó una letra, yo le puse música y como nos gustó mucho le dijimos que se uniera al grupo con el bajo. Luego en noviembre grabamos el disco con Cristian Pallejà (Nisei, Sedaiós) de productor, que luego también se unió al grupo…”. Un disco que al parecer hacía tiempo que anhelaban tener en las manos. (Xavi) “Teníamos ganas de editar de una vez el disco porque había canciones que ya tenían un tiempo e íbamos haciendo nuevas”. (Eli) “Lo que nos motivó a grabar fue sobre todo el paso por el concurso Sona9, porque llegamos a la final pero nos quedamos cuartos o quintos, y los que se llevaban pasta eran los tres primeros”. (Xesc) “Nos fue bien porque nos salieron muchos bolos pero no vimos un duro”. (Eli) “Así que decidimos poner la pasta nosotros… luego salió Sones al rescate y nos ofreció pagar la edición”. Entretanto, los fans tuvimos tiempo de aprendernos de memoria sus canciones gracias a “En pijama” (2009), la maqueta –segunda mejor maqueta catalana de 2009 según MondoSonoro- que al principio difundieron entre amigos, luego colgaron en su blog y que acabó agotándose en formato físico. Una maqueta que a pesar de estar grabada con pocos medios (Garageband), recuerdo haber disfrutado en su momento como disfruta uno cuando sabe que ha encontrado un tesoro. Allí se encontraban ya joyas como “Mar d’absència”, “L’arc de Sant Martí” o ese hit que ha dado nombre al álbum, temas que enseguida hacían que te acordaras de los discos de Le Mans. (Xavi) “Bueno, a los que somos de la generación del indie de mediados de los noventa nos marcó mucho todo el Donosti Sound, La Buena Vida…”. (Eli) “Y también en las letras nos gusta mucho hablar de qué he hecho hoy, qué he comido…”. (Xavi) “La forma de cantar también es una de las cosas que más nos define, la manera de Le Mans o de Family era como quería cantar yo, muy natural, sin afectación”. Algo que provoca que sus temas, a pesar de tener letras vitalistas, adquieran un tono afligido y nostálgico. (Xavi) “Eso viene dado mucho por mi voz. Por mucho que quiera cantar súper feliz, canto de una forma que no lo parece; tampoco es buscado, es como me sale. Es raro porque he encontrado una manera de cantar en la que me encuentro cómodo y eso marca mucho el tono de la canción”. Además del grupo donostiarra, Xavi reconoce que sus referentes son más bandas anglosajonas de los ochenta. “Prefab Sprout, Aztec Camera, Orange Juice o The Go-Betweens son mis grupos de cabecera, aunque luego quizás me han influenciado más cosas menos conocidas como The Field Mice y los grupos de Sarah Records. Eli y yo más o menos coincidimos en gustos aunque ella es más de cosas como The Pastels, Yo La Tengo…”. En cuanto a las letras, se nota en el disco una gran diferencia entre las letras de Eli -sencillas, de temática más cotidiana e infantil- y las de Xesc, más maduras. (Eli) “Xesc es más críptico, más poético, y yo no uso tantas metáforas ni tantas imágenes; también porque mis canciones eran más deberes para el Minimúsica, que tenía un tema y tenía que hacer una canción sobre eso”.(Xesc) “En el disco aprovechamos muchas de las canciones del Minimúsica porque aunque son para niños también son aptas para todos los públicos, además las hacemos con cariño, nunca por compromiso y nos sabía mal no grabarlas en condiciones, al fin y al cabo la música es la misma”.