Vestidos de amarillo en medio de un párking y sobre un sample de Mount Kimbie, el dúo de Sabadell Le Rue Boys hicieron ruido por primera vez en Youtube con “Mami espera”, una canción cargada de sensibilidades disonantes con la escena de la música urbana del momento y que ya anticipaba el sendero que están recorriendo. El grupo publica ahora “KLK”, su disco debut. Se trata de un trabajo de seis canciones llenas de melodías suaves, a medio camino entre el rap y el R&B contemporáneo, con grandes dosis de nostalgia ochentera. Más allá de las etiquetas, el clickbait y la música fast food, la dupla de productor y MC trabajan codo a codo y paso a paso para crear un sonido propio y reconocible.

¿Quién sois Le Rue Boys?
(Chiva) Yo soy Chiva, el cantante, y canto (risas).
Yibril: Yo soy Yibril… Ponelamúsicatío! y soy el productor.
(Chiva) Somos Le Rue Boys, somos de Sabadell, y llevamos un año con este grupo como tal. Sacamos nuestra primera canción, “Mami espera”, y de ahí empezamos a subir poquito a poco.
(Yibril) Siempre hemos estado él y yo, pero ha habido otra gente… Amigos del barrio. Al final se ha ido apartando la gente que no quería enfocarlo profesionalmente.
(Chiva) Empezamos él y yo, luego fuimos ocho, y ahora volvemos a estar los dos.

¿Mantenéis la formación clásica de productor y MC, no?
(Chiva) Sí, en realidad sí. Ya no hay tantos grupos así ahora mismo. Ahora mismo, que me vengan a la mente, actuales… no hay. Todo son artistas que trabajan con distintos productores.
(Yibril) O colectivos. No grupos como tal… dos productores y dos cantantes o un productor y dos cantantes. Ya no suele haber muchos… Damed Squad y ya.

¿Creéis que es importante para tener una identidad propia?
(Yibril) Sí, claro. Es que el sonido es súper importante en realidad. El cantante es importante, todo es importante, pero desde mi perspectiva de productor, si tú tienes un productor propio, puedes elaborar con él ideas. Es mejor que tener a un tío que te manda una base y ya está.
(Chiva) Es un producto más sólido, pensamos. Si el productor va por su lado y el cantante también, nunca acaban de tener un sonido definido. El productor quizá sí, porque estará trabajando en lo suyo, pero para el cantante, que trabaja con distinta gente, será más difícil. Eres tú, pero no tendrás un sonido definido. Nosotros estamos trabajando en ello… buscando un sonido que sea nuestro.

Ahora es muy habitual ver artistas que funcionan a base de singles…
(Chiva) Eso también va muy ligado al ego de los artistas. Sobre todo en los géneros urbanos. Hay mucho… Yo soy cantante y soy yo, y dejan en segundo plano hasta al productor. Cada vez se está marcando más. Los productores ya están diciendo: “basta, estamos aquí”. Realmente son los que empiezan el proyecto, sin la instrumental el cantante no puede hacer nada.
(Yibril) Por eso estamos todos tan pesados con los tags en las canciones también, es normal. Antes no se usaban, pero ahora los ponemos para que se sepa quién ha hecho qué. En derechos de autor es la mitad, la mitad de los derechos los tiene el productor, da igual cuantos canten. Por lo tanto, si en derechos es así, en reconocimiento debería ser algo similar… ¿no?

¿Y cuál sería el sonido Le Rue Boys?
(Chiva) Es complicado, es muy complicado. Si te fijas, en este álbum hay de todo. Es como una carta de presentación. Somos Le Rue Boys y esto es lo que hacemos. Por eso el disco se llama “KLK”, ¿qué es lo qué es esto? Júzgalo tú mismo. Nosotros hacemos música. No nos queremos encerrar en un estilo concreto. Cuando te consideras de un estilo ya te tachan y te reducen. Estos hacen trap… estos hacen… Nosotros hacemos música y ya está.
(Yibril) También es cierto que hacemos música urbana y nos relacionamos con gente que la hace. Nos movemos en ese entorno. Pero dentro de eso, sí que no nos encasillamos… Nuestra canción más conocida es con Afrojuice, que es afrotrap, y la gente que escucha el disco se queda flipando porque se piensa que solamente hacemos eso.

¿Para bien o para mal?
(Yibril) Ambas cosas, pero yo creo que para bien. La gente cada vez está más abierta. La gente que no escucha música urbana también lo ha escuchado y le ha gustado. El EP tira más al pop, en el sentido de popular… más amplio.
(Chiva) Piensa que han pasado cinco días desde que sacamos el disco. Todavía no lo sabemos con exactitud… Hay canciones que pueden hacer un boom en un par de semanas porque la gente la comparte o etiquetan en Instagram… Vete tú a saber.

Sabadell siempre ha sido un sitio bastante relacionado con el hip hop. ¿Cómo creéis que os ha influenciado? ¿Cómo llegáis vosotros a la música?
(Chiva) Él y yo nos conocimos en el instituto. Con eso comprendes muchas cosas de nuestra mezcla. Yo vine de Venezuela a los trece años. Viví un año en Santa Coloma, y al año fui a Sabadell. Cuando llevaba poco tiempo ahí, le conocí a él, tendríamos unos quince años.
(Yibril) Yo nací en Alicante, me mudé a Barcelona y me he criado entre Madrid y Barcelona. Vine con quince años también aquí, vivía en Madrid antes. Donde vivimos, como en todos los barrios de abuelos andaluces, para mí, siempre han sido un poco cerrados de mente, y lo siguen siendo. Llegamos él y yo, cada uno por su lado, y… ¿este de doónde ha salido? Ahí todo el mundo es… no quiero decir paletos, pero estoy diciendo paletos (risas). Cuando ven a alguien un poco diferente, es como que… te tachan. Él venía de un sitio totalmente distinto y yo también. Aunque estemos en un mismo país tú vienes de otra comunidad y vienes a un barrio super cerrado y flipan.
(Chiva) Además esa época era muy cerrada. Rap, graffiti… no era como ahora, que dices música urbana y se te abre un abanico inmenso de moda, de estilos, de música, de arte, de todo. Hoy puedes cantar lo que sea, vestirte como quieras, y todo está bien visto y aceptado. Hace unos pocos años, lo que salía de lo normal, ya era tachado. Si los pantalones arremangados, las gorras, las Nike Cortez… Nos miraban raro.
(Yibril) En esa época éramos raperos. Ya sabes, 2005, erre a pé, yeah. Los Tres Monos, Falsalarma… (risas).

¿La época de antes del Myspace?
(Yibril) No, ya había pasado. Era la época en la que en Madrid se hacía rap de los noventa. Ya no era rap español a tope, ya se había hecho un paso.

¿Cuándo Ziontifik, Corredores de Bloque…?
(Yibril) Exactamente. Hacían movidas de los noventa hasta que se modernizaron, pero era ese rollo. Nosotros siempre hemos ido a nuestra bola y siempre hemos hecho cosas que no tienen nada que ver, supongo que por eso en su momento tampoco triunfó. Algunos temas de los que sacamos hace muchos años los hemos vuelto a sacar ahora y han tenido repercusión ahora. Y hace cinco años que estaban hechos.
(Chiva) Éramos raperos, pero no lo éramos… ya había algo diferente ahí desde el principio. Siempre hemos tenido bastante gusto. No era lo típico de seguir la moda… No. Teníamos un criterio. Nos gusta este estilo, pero vamos a hacerlo nuestro.

“Siempre hemos tenido bastante gusto. No era lo típico de seguir la moda… No. Teníamos un criterio. Nos gusta este estilo, pero vamos a hacerlo nuestro”

Precisamente la primera vez que os escuché fue con “Mami espera”, donde sampleabais a Mount Kimbie…
(Yibril) Él tiene conocimiento de música latina, de reggaetón, de rock, de todo. Y yo conocimientos por mi familia de música de los ochenta, música negra…
(Chiva) Y la mezcla es lo que mola. Si ambos tuviéramos los mismos referentes, igual tendríamos un sonido más definido, pero menos rico. Lo que nos gusta es que él tiene su rollo y yo el mío, y esa fusión es la que nos hace especiales.

¿Cómo habéis preparado este álbum?
(Yibril) Hemos tardado un huevo en hacerlo. Además de hacer música, somos gente humilde y hemos tenido que trabajar, cada uno con sus historias. Hemos tenido que luchar contra el sistema para poder grabar y para una cosa y otra. Muchas horas sin dormir para hacer música. Lo hemos grabado todo en Local Sound Studios, nuestro estudio. No es nuestro nuestro, es de nuestro mánager. Pero el proceso de creación está hecho entre su casa y la mía, y a veces en casa de Enry K.

En lo extra musical habéis contado con mucha gente en el proyecto.
(Chiva) Ya que tuvimos muy buena aceptación con “Mami espera”, y con todos los temas que hemos ido sacado, pensamos… ¿por qué no hacemos un álbum? Hoy en día es una locura plantearse hacer un EP, un álbum, o lo que sea, porque vivimos en una época que todo es muy rápido. La gente quiere singles y ni se acaban las canciones, si te miras las estadísticas… Es todo muy rápido. Vamos a apostar por esto, dijimos. Vamos a sacar un material de calidad que sea cien por cien nuestro. Ya que estamos, vamos a contar con el máximo gente de nuestro entorno que nos flipa. Fuimos comentando “tenemos este proyecto, ¿os interesa?”. A partir de ahí fueron escuchando el álbum, se engorilaron y dijimos “vamos palante”.

¿Hay algún concepto detrás o habéis ido juntando tracks?
(Chiva) Tiene un poco de ambas cosas. Hay muchas canciones que están fuera porque buscábamos esa coherencia, tanto en sonido como en voz. Al final optamos por hacer una carta de presentación. Estos son los distintos cánones que hacemos. Para que no nos encierren. Nosotros hacemos todo esto.
(Yibril) Hemos intentado que haya coherencia musical aunque se toquen estilos diferentes. He usado plugins parecidos, notas parecidas, tempos parecidos… Son estilos distintos, pero que más o menos tienen una lógica.

¿Cómo productor, en qué pensabas a la hora de crear este disco?
(Yibril) En nada. No pienso en nada cuando produzco. Creo que no hay que pensar para hacer música. Estás creando algo que va a escuchar la gente y claro que tienes que pensar, pero realmente funcionas por sensaciones. En “Dance”, que es la más ochentera, sí pensé que iba a hacer algo de ese estilo, me inspiré en Bruno Mars y salió algo más o menos Bruno Mars…

Entonces, ¿tiene un estado de ánimo este disco?
(Chiva) Somos muy nostálgicos. Conociéndonos, tenemos un estado de ánimo muy nostálgico. Pensamos mucho en el pasado. Tanto las letras como las melodías transmiten eso. Amores pasados, tiempos pasados…

 

“Tenemos un estado de ánimo muy nostálgico. Pensamos mucho en el pasado. Tanto las letras como las melodías transmiten eso… Amores pasados, tiempos pasados”

 

Las referencias musicales también parece que sean nostálgicas, antiguas.
(Yibril) Para mí, la mejor música que existe es la de los ochenta. Para mí el mejor tema de la historia es “September” de Earth, Wind & Fire. Los raperos siempre han escuchado mucha música de los ochenta porque la sampleaban, pero yo no la sampleo. Yo lo que hago es tocarla. A parte también lo mezclo porque me gusta mucho el rollo indie pop, en general. No sé cómo decírtelo. Es una mezcla, porque la música de los ochenta es muy seca, yo le meto más electrónica. No es tan atmosférico como la música indie, ni tan seca como la música de los ochenta. También me gusta la música tropical.

¿Y a nivel de lírica y vocales?
(Chiva) Yo me crié con el rock. Mi canción favorita es “Friday I’m In Love” de The Cure. Da igual el tiempo que pase, es una canción que me transmite un montón. Grupos como The Smiths… También he escuchado mucho reggae, y luego cuando crecí un poco con el reggaetón parriba y pabajo. Tenía ocho años y le perreaba a la pared, te lo juro (risas). En Latinoamérica se vende mucha música romántica, de esta pastelosa… También se me ha quedado un poco esa forma de cantar.

Entonces, vuestras influencias principales son las que teníais desde el principio…
(Yibril) A ver, seguimos la new wave mucho también. Una diferencia con la Damed Squad es que ellos escuchan mucho más a la new wave y suenan a ello. Nosotros no, realmente porque nos inspiramos más en lo antiguo.
(Chiva) No es cuestión de que nos inspiremos o no, sino de que eso ya lo tenemos de por sí. Es inconsciente.
(Yibril) Los chavales que salen de ahí tienen otro estilo porque no saben de la música de antes. En general no saben. Eso se nota.

Tanto Bad Gyal, como Yung Beef o C. Tangana, por decir tres nombres grandes que están en la ola, son gente que tiene muchos referentes y conocen bien lo que hacen…
(Yibril) En cambio hay mucha gente para la que sus referentes son ellos. Y creo que no es lógico. Es un fallo. Está bien que les tengan como referencias, pero hay que escarbar. La gente es muy básica.
(Chiva) Además hoy, que hay muchas facilidades. Si tú me preguntas que música escucho, te enseño mi Spotify y hay una de música de artistas que ni conozco, de tanta música que escucho. Y ahora la gente solamente escucha lo típico que suele ver o lo que anuncian en publicidad de Spotify, o cualquier historia parecida.

¿Es un arma de doble filo, no? Solo ponemos los ojos en lo grande.
(Yibril) Eso es porque a la gente no le gusta la música. La consume anímicamente. Eso también está bien, la música también está hecha para eso. No tienes por qué saber de música, a veces la escuchas y ya está, la disfrutas sin más.

¿Esto que comentáis se nota en el panorama actual?
(Yibril) Sí, se nota que son unos incultos musicalmente hablando. Tú escuchas nuestra música y ves algo más. Dices “hostia, ¿esta gente por qué lo hace así?”. Pero escuchas a otros artistas y no puedes escarbar mucho más allá.
(Chiva) Por eso pienso también que somos una apuesta arriesgada. Si en el panorama los jóvenes escuchan siempre lo mismo, cuando les sacas de su zona de confort puede funcionar o no.

¿Cómo veis vosotros el momento actual? ¿Qué pasará?
(Yibril) Realmente el momento es la polla. Hay un montón de gente.
(Chiva) Estos días lo hablábamos con los amigos. Estamos pasando por una época histórica. Va a haber un antes y un después de esto. Y esto se estudiará en un futuro y se dirá: “vale, pasó esto en cuanto a moda, en cuanto arte, en cuanto a música”. Yo estoy muy feliz de estar viviéndola.

¿Hasta dónde queréis llegar vosotros? ¿Os habéis fijado alguna meta?
(Yibril) Una meta concreta no. Queremos sonar internacionalmente, como casi todo el mundo.
(Chiva) El hacer música diferente tiene sus pros y sus contras. Una de las cosas buenas es que podemos ser camaleones. Si el trap acabara y fuéramos traperos, nos iríamos a la puta con el resto. Pero al no estar en esa onda, somos como una serpiente.
(Yibril) La meta es vivir de esto. No hacernos ricos, que no lo buscamos, sino vivir de esto. Esa es la meta, vivir de lo que te gusta.

Ahora hablabais de la moda, el arte, la música… Tú, Chiva, estudias cine también. Parece que lo musical ahora es algo mucho más global…
(Yibril) A él le gusta mucho el cine, yo hacía vídeos también… Él ha estudiado foto, empezamos la marca Rue… Hay un gusto por todo y se nota. Por otro lado, si tú escuchas cierta música, vas a pensar de cierta manera, vas a vestir de cierta manera… La música es el centro de todo, y alrededor está la moda… el lifestyle, aunque suene típico. Quizá porque somos músicos. Hay gente a la que le importa una mierda la música, y es súper respetable, a mí me importan una mierda otras cosas… Como el trabajo, me importa una mierda (enseña un tatuaje en la pierna de “Fuck A Job”,) pero voy a trabajar todas las tardes (risas).

Parece que en eso del lifestyle, cada vez hay menos fronteras…
(Yibril) Sí, eso sí, pero hay mucha gente que escucha cierta música porque cree que está viviendo en una película, y están flipando. Además que en el trap hay un mensaje de mierda que luego los chavales intentan imitar. ¿Por qué lo haces? Vives con tus viejos, vas al instituto, tienes una vida normal… no te metas en movidas que no tocan. Esa es la parte mala de la música, que no la has preguntado pero te la digo igual. Pero que sí, que todo el mundo escucha todo porque el rap es pop, y el rock es pop y el pop es pop y todo es pop. Es así. Y ya está.

Hoy he visto stories vuestros en un estudio. ¿Qué estáis preparando?
(Yibril) ¡Ese es nuestro estudio! Él estaba grabando un tema para una gente de México que se llaman Trip Trip, que son apadrinados de Ghetto Kids, también de México. Y el Ishii de la Damed Squad estaba grabando una canción que he producido yo y que es un temazo.

¿Qué relación tenéis con la Damed Squad?
(Chiva) Los odiamos tío, son una mierda (risas).
(Yibril) Estamos formando un colectivo sin quererlo. Con ellos, con gente de la moda como LeGuard… No tenemos nada que ver unos con otros, pero nos llevamos muy bien. Nos conocemos desde hace un año y casi nos hemos visto más con ellos que con amigos de toda la vida, y no hemos hecho música casi. Hemos hecho dos canciones. Eso significa que somos colegas por encima de la música.
(Chiva) Somos familia, hacemos más el gilipollas que música. Es lo que nos une (risas).

¿Cuáles son vuestros próximos pasos?
(Yibril) Ahora no vamos a parar, es evidente. La gente ha estado esperando a que saliera el EP, pero ahora vamos del tirón. También está el vídeo de dibujos animados con Cecilio G
(Chiva) Y sobre todo queremos agradecer a la gente que ha estado con nosotros desde el principio. Estamos súper agradecidos. Sin ellos no habríamos hecho la mitad de cosas que hemos hecho.
(Yibril) Y también que le follen a la gente que no ha creído en nosotros y que no lo hace, o que cuando ha visto que salía algo bueno se han interesado… Eso no mola.