La voz de la experiencia
Entrevistas / Sfdk

La voz de la experiencia

Alberto Comeche — 24-05-2007
Fotógrafo — Archivo

Cada disco es un ejercicio de superación para ellos y con “Los Veteranos” están dispuestos a todo. Custodiados por un sonido más actual y con un contenido que toca diversos palos, el dúo nos oferta su álbum más arriesgado hasta la fecha. Presentado en sociedad el pasado 21 de marzo, “Los Veteranos” (SFDK Records/Boa) querrá mostrar a todo el mundo, que SFDK está a la cabeza del hip hop español.

Dice el diccionario de la Real Academia Española, que un veterano es aquel que “ha desempeñado durante mucho tiempo cualquier profesión u oficio o está experimentado en un ejercicio, situación o actividad”. Pero al parecer no todo el mundo ha interpretado de la misma forma el nombre con el que los sevillanos han querido bautizar su quinto trabajo. “Le llamamos ‘Los Veteranos’, porque empezamos a hacer música sobre 1993. Un año después se estrenó el mercado discográfico de rap en español con el disco de CPV y antes de este disco todo estaba a nivel underground. Hemos visto crecer la música, desde que no había nada, hasta lo que es hoy en día y por supuesto que hemos sido uno de los grupos que han estado ahí para que así sea. Está claro que hay gente que lleva más tiempo que nosotros, pero que seamos veteranos no quita que haya gente más veterana, no quiere decir que yo sea el más veterano de todos. Cada uno debe saber el lugar que ocupa, no creo que nadie tenga que molestarse”.

“Mi movida no ha cambiado nada. Han cambiado algunos conceptos y me he abierto un poco más”

Licencias o no aparte, lo cierto es que Oscar y Zatu llevan media vida haciendo rap. Desde que se conocieran en el instituto a mediados de los noventa, la historia de SFDK ha ido hacia arriba. El dúo llegó a grabar tres maquetas entre los años 1993 y 1996, grabando al año después su primer maxi para Zona Bruta, “Llámalo como lo quieras”, aperitivo de lo que sería su primer largo, “Siempre fuertes”. Aparentemente han querido mostrase como un grupo que permanecía ajeno a los estereotipos, instaurando un sello de estilo personal, que con el tiempo ha creado escuela. Pero sus dos últimos trabajos nos han dado una cara más positiva de ellos, con letras que recogen una menor dosis de ira, menos tensión y un formato de presentación más terso. Han pasado de estar inmersos en un charco de lodo a conducir un BMW Compact y tener una casa con piscina. “No hay tanto cambio como la gente ve. Si mi vida cambia, mi música cambia. Los grupos que están arriba imponen normas y nuestras canciones son leyes. Hay gente que lo que yo diga, lo llevan a raja tabla. A lo mejor esa persona a los dos años sigue con la misma vida, pero yo en dos años he dado un vuelco a la mía. Si hay gente que por hablar de lo que ahora hablo va a pensar mal de mí, que se vaya a la mierda”. Si el grupo ha cambiado o no, es cuestión de percepciones y gustos, pero los comentarios y las interpretaciones al respecto no pasan desapercibidas para el grupo y Zatu no oculta su malestar por alguna de las opiniones vertidas sobre ellos.

“Antes escribías y te escuchaban unos pocos, pero es que ahora te escucha todo el mundo”

No obstante, en la canción que abre el disco, “La exaltación del yo”, el MC deja caer una frase en la que señala que “su antigua voz solo era un trasto”, en clara alusión a todos aquellos que piensan que desde que cambio su estilo de rapear, el grupo ha cambiado. “Mi movida no ha cambiado nada. Han cambiado algunos conceptos y me he abierto un poco más. Ahora me como muchas de las cosas que en su día dije. Soy de los que digo una cosa y luego con los años la veo de otra forma y tengo que rectificar. El tono sí ha cambiado, pero no por ello eres menos hardcore. Las letras es lo que dicen si eres o no hardcore. Es la actitud que tengas”. Lo que es incuestionable es que “Odisea en el lodo” fue el álbum que les puso en el primer nivel de nuestro rap, y los dos discos que le han seguido han traído consigo un formato mucho más abierto y versátil. “Los Veteranos” porta alguna que otra sorpresa, como pudiera ser el formato de la canción “Intermedio” o algunas de instrumentales facturadas por Acción Sánchez. Pero por encima de todo, el tema que más llamará la atención es “Phantom”. “Nunca había hecho un tema a doble tiempo. Pensé que no podía hacerlo bien y luego resultó ser el más fácil. Al hacerlo así de rápido, el resto de canciones que tenía daba la impresión de que las rapeaba demasiado fáciles”. Pero como apuntábamos anteriormente, no sólo nos topamos con pluralidad en el aspecto lírico. Las producciones del grupo también han permutado considerablemente, siendo además el primer disco que ha producido íntegramente Acción Sánchez. “Llega un momento en el que hay que renovarse porque te das cuenta de que estás cansado de hacer siempre lo mismo. Intentas dar un vuelco a lo que venías haciendo. Como música, es lo más actual que he hecho. Me ha pillado en una época en la que estaba escuchando mucha música, de estilos diferentes, actuales y de antes, y las cosas salían casi solas. Ahora estoy empezando a tocar sintetizadores y la primera muestra está recogida en ‘Sucker Mc’s’”. Su anterior larga duración, “2005”, llegó al número 3 de la lista oficial de ventas, alcanzado la cifra de más de 50.000 copias vendidas, lo que les otorga el disco de oro. SFDK se convirtió en el cuarto nombre del rap patrio en conseguir tan difícil hazaña, tras Haze, La Mala Rodríguez y Violadores del Verso. ¿Sería un fracaso no repetirlo? “Yo sí lo vería como un fracaso. Estoy de los nervios desde hace dos semanas. Escribí y grabé el disco seguro de mí mismo, pero ahora que ha empezado la promoción, estás con la incertidumbre de qué va a pasar. Nuestra carrera siempre ha ido a más, y, claro, el día que dé un paso hacia atrás, diré ‘ostia’, y me replantearé un montón de cosas. Luego te puedes recomponer, pero ya tienes ahí el gatillazo”. Las ventas son un buen termómetro para saber la acogida del disco entre el público, pero son los directos los que realmente demuestran si un grupo cuenta o no con el apoyo y el reconocimiento del respetable. De su anterior gira se llegaron a vender más de doscientas mil entradas, cifra que habla por sí sola. Zatu es un comunicador nato que llena el escenario con su presencia y su manera explícita de decir las cosas, que, en muchas ocasiones, le han pasado factura. Ahora, al tener que dirigirse a un espectro más amplio de público, teníamos que preguntarle si tal aspecto a la hora de escribir o decir según qué cosas, le restringe en cierto modo. “Un poco sí. A la hora de escribir le doy más vueltas a las cosas, porque, claro, antes escribías y te escuchaban unos pocos, pero es que ahora te escucha todo el mundo. No es censurarme lo que digo, pero sí que cuido el cómo lo digo. Ahora he cuidado el atacar a gente en concreto, porque a la larga no te va a traer nada bueno. Ahora prefiero atacar actitudes, que son más genéricas”. Tras una charla de más de una hora, y con cosas que preguntar en el tintero, -los compromisos promocionales son así-, terminamos la entrevista hablando de una de las canciones del disco que no pasará inadvertida para el oyente, “Yo creo”. ¿Quién decía que los raperos no podían ser románticos? “Siempre he sido un tipo blando. De hecho, los temas que más gustan a la gente, incluso a los que dicen que añoran el hardcore de nuestros primeros discos, son canciones como ‘Nacido en el asfalto’, ‘A dónde van’ u ‘Ojos tristes’. Aunque no es muy coherente, ¿no? Luego hablan de hardcore y tal y los temas que más gustan son estos… Yo creo la escribí por quitarme un complejo. En principio no estaba preparada para el disco, era un regalo para mi parienta, pero al final decidí meterla. Fue la más fácil de escribir de todas. Yo con los cascos puestos y ella en el sofá viendo la tele. Me puse a escribir, como el que se pone a dibujar con una musa en frente”.

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