Acaba de lanzar al mercado “Molecules” (Caroline, 2018) y ya se puede decir que ha nacido una nueva Sophie Hunger. Con este álbum en el mercado la artista abandona la vida americana para meterse de lleno en la escena berlinesa. Apuesta por los sonidos electrónicos, firma un largo completamente en inglés y hasta se atreve con la crítica política. Hablamos con ella de esta nueva etapa en la que, por supuesto, tampoco podían faltar las canciones de amor. Bueno, más bien de desamor.

Con este nuevo álbum podemos hablar de una reinvención como artista. En el álbum nos encontramos con folk, minimal, sonidos mucho más electro. ¿Cómo surge este cambio?
Hace un par de años me vine a vivir a Berlín y bueno comencé a empaparme de lleno de la música de la ciudad, de su cultura y la gran tradición por la música electrónica que se respira aquí. Cuando tenía listas mis letras decidí recurrir a mis nuevos “juguetes”, me acerqué a Dan Carey y le conté que quería encontrar un nuevo sonido para ellas. Eso sí, sabía lo que quería hacer pero no tenía mucha idea de cómo integrar todo (risas).

“Lo más importante para mi es lograr construir algo que te haga escapar de la rutina de la vida. Algo que no sea una imitación de la vida sino que sea mejor que la propia vida”.

Se puede decir entonces que has conectado muy bien con la noche berlinesa, la modernidad y su tradición musical.
Sí, no soy una gran especialista en este tipo de género pero me fijaba en la forma en la que viven la música, me inspiraba incluso. Eso sí, se aleja bastante de lo que yo soy, es algo mucho más estético. Yo simplemente soy una cantautora y necesito poder transmitir con mi música una parte de mi vida.

Repasando los temas que aborda “Molecules”, “That Man” suena como uno de los temas más personales de tu carrera.
Si, no sé muy bien qué decirte sobre esto. Cuando compuse esta canción intentaba convencer a alguien para que se quedara a mi lado toda la vida. Mi relación con esa persona no salió del todo bien. Y, como no soy de piedra, terminé convirtiéndolo en canción.

Uno de los temas de presentación es “There Is Still Paint Left” y a la vez, sin duda, uno de los mejores de este nuevo álbum. ¿Habla también de esta tóxica relación de amor, cierto?
Muchas, muchas gracias por apreciar la canción. Sí, en ella de nuevo intentaba describir esa sensación de querer captar la atención de alguien por completo. De querer tenerlo solo para ti y el dolor que produce no conseguirlo.

Algunos temas describen situaciones bastante críticas de la sociedad actual. En cierto modo, ¿también hablas de política en tus canciones?
Bueno sí, en algunas de mis letras se puede apreciar una relación con la política. Por ejemplo en “Tricks” o en “Let It Come Down” (una de mis favoritas del álbum). Yo intento ponerme en situación e imaginar qué pasaría si todo colapsara. Pensar en cómo escaparíamos de todo si eso ocurriera. Y bueno, como siempre, cuando algo revienta siempre hay alguien al que le repercute. En esta ocasión, claramente esas nuevas generaciones que hacen frente a un gobierno que les provoca miedos y dificultades.

Es tu álbum más alemán a nivel sonoro, pero a la vez tu primer álbum completamente en inglés. ¿Intentas llegar a más gente con esto?
Sí, siempre he cantado en varias lenguas y en esta ocasión cuando empecé a crear el álbum en Londres me di cuenta que había llegado el momento de lanzar por primera vez un álbum en una sola lengua. Pero, tranquilo, no voy a dejarme capitalizar por el gran imperio de la lengua inglesa. Volveré a cantar en el resto de lenguas como antes. Esto ha sido solo por esta vez (risas).

Al hablar contigo siento como si fueras una nueva Sophie, muy alejada a la que ya conocíamos. ¿Qué piensas de todo tu pasado creativo?
Bueno yo creo que siempre he intentado crecer e inspirarme en lo que tengo alrededor. Sacar mi mejor yo. En mi carrera he compuesto a piano, me he dejado llevar más por la guitarra acústica… Y bueno, creo que todo esto forma parte de mi desarrollo como artista.

¿Hay alguien que te inspire en la industria actual? ¿Un ejemplo a seguir en la música?
Para mí una artista a seguir es sin duda PJ Harvey. Me encanta, cuando yo era una adolescente la vi con esa fuerza sobre el escenario y me sentí completamente identificada con ella. Era una mujer que no buscaba ser madre, que defendía unos estándares de la mujer muy diferentes a los que siempre nos intentaban vender, que siempre tenía algo que decir. Y fíjate, después ha tenido una carrera brillante, sigue estando en lo más alto. Realmente la admiro e intento seguir sus pasos.

¿Y qué es lo más importante para ti a la hora de crear?
Lo más importante para mi es lograr construir algo que te haga escapar de la rutina de la vida. Algo que no sea una imitación de la vida sino que sea mejor que la propia vida. Por eso me gusta hacer música, construir mi propio mundo. La vida real está bien, pero prefiero la música (risas)

¿Y te ves haciendo algo completamente experimental en el futuro?
No creo que eso ocurra porque yo necesito conectar con la música que hago. Necesito comunicar lo que siento, conectar con mi público. Y sinceramente eso no me pasa con la música puramente experimental. Yo no busco ir más allá.

Vienes a Barcelona este mes de octubre. ¿Qué nos vamos a encontrar en el nuevo directo?
Sí, tengo muchas ganas de que mi música llega a España. Me encanta vuestra cultura. En el nuevo directo somos cuatro personas, dos mujeres y dos hombres. Se trata de una apuesta multinstrumental, todos cantan y todos tocan. Por supuesto, también habrá todo lo necesario para destacar la parte electrónica. Tendré trompetas, guitarras acústicas… Básicamente lo que quiero hacer es una gran mezcla entre mi pasado y lo que soy ahora como artista.