“He redescubierto a los Ramones gracias a mi hijo”
Entrevistas / Sebadoh

“He redescubierto a los Ramones gracias a mi hijo”

Carlos Pérez de Ziriza — 29-05-2019
Fotógrafo — Archivo

Lou Barlow nunca se ha dado demasiada importancia a sí mismo. Al menos, eso es lo que parece cuando uno charla con él. Es un compositor que ha rebasado la excelencia en más de una ocasión. Pero tanto en Sebadoh, donde comparte protagonismo – codo con codo – junto a Jason Lowenstein desde los tiempos del enorme “Bakesale” (1994), como en Dinosaur Jr, donde apenas es el bajista de J Mascis y de cuando en cuando aporta alguna canción al temario común, su talento ha ido brillando con intermitencias.

Sí, luego tiene sus discos en solitario. Y tuvo también a The Folk Implosion, en parada técnica desde hace quince años. Pero cunde la sensación de que un “lo mejor de” (que no un “grandes éxitos”) de Lou Barlow sería un monumental acopio de grandísimas canciones. Un argumentario para envidiar. Aunque lleve muchos años dispersándolo demasiado en discos de autoría compartida. Alguna que otra gran canción hay también, como siempre, en lo nuevo de Sebadoh, un “Act Surprised” (Fire, 2019) que ratifica todo lo bueno que ya apuntaban con su disco de regreso hace seis años. Hablamos con él por teléfono, meses antes de que el trío que completan Jason Lowenstein y Bob D’Amico nos visite.

(Ver fechas y adquiere tu entrada al final de esta entrevista)

Han pasado seis años desde “Defend Yourself” (Joyful Noise/Domino, 2013), vuestro último álbum. Supongo que ni os planificáis mucho las entregas ni tampoco os debe preocupar mucho. Y tampoco tu tiempo con Dinosaur Jr ni tu anterior disco en solitario – de 2015 – te han debido dejar tiempo para mucho más. ¿Es así?
Sí, la verdad es que nos vuesta volver a juntarnos. Pero en realidad la actividad en Dinosaur Jr se lleva gran parte de mi tiempo, así que esa sería la explicación más razonable. Se juntan varias cosas, pero el grabar y sobre todo el estar de gira con Dinosar Jr se llevan la mayor parte de mi tiempo en los últimos años.

“Siempre hemos pensado que Sebadoh sonaban bien así. Es cierto que en los primeros álbumes era una cuestión más de necesidad, porque no teníamos presupuesto para hacer otra cosa”.

En este álbum hay siete canciones tuyas, siete de Jason Lowenstein y una de vuestro batería, Bob D’Amico. ¿Ha sido siempre fácil mantener esa especie de democracia de facto, según la cual – al menos desde 1994 – Jason y tú os repartís la composición de las canciones casi al cincuenta por cien? Te leí decir en una entrevista que Sebadoh siempre quiso ser varias bandas en una, pero eso es fácil decirlo, puede que no tanto lograrlo.
En realidad, nunca nos ha costado. Cuando Sebadoh empezamos, éramos solo Eric Gaffney y yo. Y ya componiamos de ese modo, al cincuenta por ciento. Así que cuando luego Eric se fue y entró Jason (Lowenstein), seguimos haciéndolo de ese modo. Siempre hemos tenido claro que Sebadoh iba a funcionar así, que esa iba a ser la clave del proyecto. Por eso nunca nos hemos replanteado si alguno de nosotros debería tener más protagonismo que el otro. De hecho, ya ves que siempre hemos dejado incluso que el batería de turno aportase también su cuota de canciones.

¿Dirías que Jason y tú habéis evolucionado, como escritores de canciones, con la misma madurez o en la misma dirección?
Creo que sí. De hecho, creo que en este disco se aprecia más homogeneidad que en trabajos anteriores, aunque no es algo que vayamos buscando intencionadamente.

En la hoja promo del disco se afirma que este no es un álbum de primeras tomas, sino que ha sido madurado y mucho más ensayado en el estudio que en anteriores entregas de Sebadoh. ¿Fue así?
No exactamente. Lo que ha ocurrido no es que hayamos pasado más tiempo en el estudio, porque la verdad es que no hemos invertido en este disco más tiempo que con “The Sebadoh” (1999) o “Harmacy” (1996). Simplemente hemos hecho algo distinto esta vez: reunirnos al final de la grabación y darnos cuatro o cinco días para escuchar juntos todas las canciones y pensar acerca de en qué orden debían aparecer, cómo las debíamos presentar. Digamos que nos dimos un tiempo para repensar todo el trabajo previo antes de editarlo, que es algo que antes no hacíamos. Simplemente editábamos todo lo que teníamos, sin pasarlo por muchos filtros (risas)

En los últimos quince años has vuelto a combinar tu rol como bajista y compositor ocasional en Dinosaur Jr con tu trabajo en Sebadoh. ¿Cómo te sientes? ¿Son roles muy distintos?
El trabajo en Dinosaur Jr es más físico. Y no me he de preocupar de muchas cosas. Allí J Mascis es el rey. Él compone casi todos los temas, yo aporto un par de canciones en cada disco, y siempre ha sido así porque nunca me he planteado otra cosa. Hay una especie de mito acerca de mi participación en el grupo, como si yo estuviera reclamando más protagonismo, y no es así. Nunca ha sido así, nunca he reclamado tener más presencia. Con Sebadoh es una responsabilidad distinta: has de cantar en directo, interpretar un material que es en gran parte tuyo, y son canciones más cortas, con lo que has de mantener mayor nivel de atención a la hora de abordarlas en directo. En Dinosaur Jr te puedes perder en largos desarrollos de guitarra o tocando el bajo sobre el escenario, es muy diferente.

¿Y son facetas de tu actividad completamente separadas? Quiero decir, ¿hay algo de tu trabajo en Dinosaur Jr, de su energía en directo o en el estudio, que influya de alguna forma luego a la hora de enfrentarte a un nuevo disco de Sebadoh?
No sabría decirte. No son ni compartimentos totalmente separados ni tampoco es que se comuniquen mucho entre ellos. Pero sí, son facetas distintas de mi trabajo.

“La verdad es que no somos una banda muy buena para tocar en festivales, lo nuestro funciona mejor en salas cerradas y no muy grandes”.

En una entrevista te leí mencionar a Thurston Moore como alguien a quien admiras, no solo por – obviamente – su bagaje al frente de Sonic Youth, una de tus bandas favoritas de siempre, sino sobre todo por cómo trabaja las texturas de sus canciones. Al mismo tiempo decías que tú no piensas que tus canciones merezcan tanto trabajo en ese sentido. Y que si lo hicieras, si te diera por elaborar texturas más complejas, tampoco la gente sentiría mucho interés. ¿Nunca has pensado en abandonar al clásico sonido lo fi de Sebadoh e indagar en un sonido más grande, más intrincado?
No, porque al final es simplemente una cuestión práctica. Se trata de ir directos a aquello que nos sienta mejor y que nos resulta más cómodo. La verdad es que siempre hemos pensado que Sebadoh sonaban bien así. Es cierto que en los primeros álbumes era una cuestión más de necesidad, porque no teníamos presupuesto para hacer otra cosa, y que en discos posteriores la opción ha sido más estética y de fidelidad a unas señas. Pero siempre ha sido así. La única vez en que he sonado más como una banda grande fue con The Folk Implosion, con quienes tuve un éxito fugaz durante los años noventa, y fue fugaz también en parte porque fue un proyecto que no podía tener la misma continuidad. Solo grabamos un álbum en multinacional, que fue “One Part Lullaby” (1999), y es la única vez en que he estado encabezando un proyecto con todo tipo de facilidades para trabajar en un gran estudio. Así que no.

Ya que hablas de The Folk Implosion, que además tuvistéis un hit con “Natural One” tras su inclusicón en la BSO de la película Kids (1995), de Larry Clark: ¿Alguna vez pensaste que vosotros, o quizá Pavement o Guided By Voices, pudieran convertirse en bandas realmente populares durante aquella primera mitad de los noventa, cuando una cierta idea del rock alternativo empezaba a copar las listas de éxitos tras el éxito de Nirvana?
No. La verdad es que no. Si te fijas, incluso en aquella época en que Nirvana tuvieron el éxito que tuvieron, si querías llegar hasta donde ellos estaban, tenías que atenerte a unas reglas. Y eso no iba con nosotros, no éramos una banda cuyo funcionamiento se hubiera amoldado a eso.

¿Te resulta fácil mantener la misma ilusión o la misma energía ahora que en 1989, cuando empezó la singladura de Sebadoh?
Sí, la mantengo. Aunque va por épocas. Ha habido momentos duros, más duros que este en el que estoy ahora. Momentos en los que me costaba, me faltaban fuerzas para sacar adelante la música que tenía en mente. Pero ahora no. Las cosas van saliendo con la misma fluidez que hace más de veinte años. Igual dentro de diez es distinto. Pero ahora siento que el momento es bueno.

Como consumidor (porque intuyo que Sebadoh no se nutre de muchas referencias nuevas), ¿escuchas a muchas de las bandas que te marcaron cuando eras muy joven o te decantas por cosas recientes?
Escucho cosas nuevas y cosas viejas. Ambas, tanto unas como de otras. Y algunas de las cosas viejas las redescubro gracias a mi hijo, por ejemplo, que tiene nueve años. El otro día me preguntó por una canción cuyos autores no recordaba. Le hacía gracia la letra, era juguetona y absurda, pero no recordaba quiénes eran. Eran los Ramones. Desde entonces, llevamos un par de semanas en las que cada vez que le llevo en coche a algún sitio, los ponemos. Y eso me hace acordarme de por qué a mi me parecían tan geniales cuando les descubrí siendo un crío. Es como si los hubiera redescubierto.

¿Y ocurre al revés? ¿Que tu hijo te descubra algo? ¿Escucha solo rock o también algo de hip hop o electrónica?
No, eso le va más a mi hija, precisamente. Y otra cosa: el gran poder que tiene spotify para descubrirte cosas. Hasta hace unas semanas no había escuchado a Real Estate, y son fabulosos. Me he ido haciendo luego con todos sus discos.

¿Les descubriste por spotify y no por la prensa? Eso no dice mucho en favor del trabajo de los medios…
No, no, claro que les conocía por la prensa. He leído muchas críticas suyas. Pero al final no tengo tiempo para escuchar todos aquellos grupos sobre los que leo cosas. Con Real Estate me ocurrió que me aparecieron en una lista de spotify y pinché por curiosidad. Lo mismo me ha ocurrido con Alvvays, los canadienses, que son buenísimos. Es extraordinario el escuchar a tantas bandas practicando ese sonido indie que ya estaba en boga hace más de veinte años, pero llevado a cabo por gente tan joven. Gente que podrían ser casi mis hijos. Es un batiburrillo muy curioso el que se da con toda la música que escuchamos en streaming en casa.

Venís a tocar a España en octubre, en una gira por salas. Yo os hacía más en un festival como el Primavera Sound.
Vaya. Pues sí, puede. La verdad es que no somos una banda muy buena para tocar en festivales, lo nuestro funciona mejor en salas cerradas y no muy grandes. Con Dinosaur Jr es diferente, con ellos la energía es distinta.

AGENDA
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
miércoles 09/10/19BilbaoKafe Antzokia20:3020€
jueves 10/10/19BarcelonaRazzmatazz 121:0026,10€
viernes 11/10/19MadridSala BUT19:3025€
sábado 12/10/19Valencia16 toneladas23:0020€
domingo 13/10/19Palma de MallorcaEs Gremi20:0025€
lunes 14/10/19CádizEdificio Constitución 1812 / Cádiz20:0010€
miércoles 16/10/19Vigo (Pontevedra)La Iguana Club20:0025€

 

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