Tras dejarse llevar por las mieles sintéticas del electro-pop tropicaloide, la banda guipuzcoana regresa con “De peces y árboles” (Hook, 18) a su esencia musical prescindiendo de bucles y samples, sustituyéndolos por destellantes sintetizadores analógicos y arreglos oscuros de guitarra rockera y, como siempre, dando rienda suelta a ese optimismo reflexivo y fulgurante que les caracteriza. Puro Grises, oiga.

Tras dejaros llevar por las mieles sintéticas del electro-pop tropicaloide en “Erlo”, volvéis a vuestra esencia y a los orígenes con “De peces y árboles”… ¿Por qué este cambio, si todo parecía ir bien?
Para nosotros ha sido una evolución natural. En “Erlo” nos permitimos experimentar sumergiéndonos en ese mundo electrónico, del cual aprendimos y disfrutamos mucho. Pero cuando estábamos de gira nos dimos cuenta de que echábamos de menos la presencia del grupo, las baterías reales, el bajo, las guitarras y ese sonido tan brutal que se encuentra presente en todos nuestros directos. También nos apetecía hacer un disco donde las voces y las letras tuvieran más sitio y poder así expresarnos mejor.

“Somos animales de escenario. Creamos discos para tocarlos. Quién ha visto a Grises en directo sabe de lo que hablo y es verdad que esta vez estamos con muchísimas ganas de no parar de hacer directos”.

¿Se acabaron para siempre las valientes inmersiones por el experimentalismo y esa electrónica hibrida que tan bien os sentó el año pasado?
No, nunca se sabe. No podemos decir que se haya acabado. Siempre nos sentimos muy libres a la hora de componer y nos encanta experimentar. La parte electrónica sigue muy presente en nuestro sonido y seguro que volverá de alguna forma a nuestra música.

En este quinto álbum prescindís de bucles y samples y los sustituís por vuestra médula espinal habitual: sintetizadores analógicos y arreglos de guitarra…
Aunque esos Grises del pasado están muy presentes en este disco, nosotros vemos este quinto trabajo con otros ojos; sentimos que es un disco maduro, sereno, honesto y sólido. No te vamos a mentir, también teníamos ganas de volver a hacer rugir a las guitarras y sacar a flote nuestro lado más rockero. La madurez adquirida, a menudo, nos hace añorar nuestras raíces y en este caso hemos dado rienda suelta a nuestros deseos.

Lo que sí conserváis en este nuevo disco, y de nuevo, ese optimismo reflexivo y fulgurante que os caracteriza en lo que respecta a letras y mensajes. ¿Lo mejor está siempre por llegar?
Es uno de los discos más autobiográficos. No ha sido fácil llegar a este quinto disco y la lucha y la búsqueda a veces de la ilusión perdida, se ve reflejada en las letras. Pero hemos tenido fuerza para seguir adelante, y es lo que queremos trasmitir: fuerza a toda esa gente que necesita un pequeño empujón para poder seguir adelante.

En los once temas me da la sensación de que, sobre todo, habéis hecho las canciones que os ha salido de los bemoles y os ha dado la santa gana. ¿Estoy en lo cierto? ¿Siempre ha sido así?
(Risas) Yo creo que sí…. Al final, si uno no es libre de crear lo que le sale de las tripas, ¿para qué hacerlo?

Lo que es evidente es que en este nuevo viaje os mostráis vigorosos, en muy buena forma, con ganas de montar un buen lío… ¿a la felicidad por el ruido?
Siempre. Somos animales de escenario. Creamos discos para tocarlos. Quién ha visto a Grises en directo sabe de lo que hablo y es verdad que esta vez estamos con muchísimas ganas de no parar de hacer directos y de volver a la carretera y darlo todo como si fuera la primera o la última vez que lo hagamos.

¿Por qué sería “De peces y árboles” el mejor disco de Grises hasta el momento?
Porque es el más maduro. Creo que hemos conseguido algo con este disco que nunca habíamos sentido tan fuertemente: la identificación con el público, que las canciones sean universales y hablen de problemas universales. También ayuda que no tengamos ninguna presión ni ninguna aspiración que nos nuble la mente. Somos muy realistas, conscientes y sinceros y esto lo hacemos por amor a la música.

Hablemos de los temas. “El impacto” es una especie de himno que nos recuerda que hay batallas que vencer dentro nuestro. ¿Es toda una trepidante declaración de intenciones para abrir el disco?
Por supuesto. Nunca sabes si va a ser tu último disco, ¿no? Pues con ese sentimiento hemos abierto este. “El impacto” suena como una batalla; una batalla externa e interna e intenta hacer reflexionar sobre la realidad que nos rodea y anima a cambiar las cosas empezando a cambiarlas dentro de uno mismo. En esta sociedad individualista a veces olvidamos la fuerza que conseguimos tener cuando empatizamos con el resto.

“Comida para insectos” mantiene la épica expansiva en la que el riff de guitarra pone el foco en lo verdaderamente importante: su mensaje…
Es la canción más autobiográfica; habla sobre lo que hemos sentido durante estos años dentro de la industria musical. Utiliza la figura de la ciudad como metáfora para representar esa sociedad que sigilosamente te va marcando unas metas que vas asumiendo, a veces de manera inconsciente, aparcando tus sueños.

“Dorian nos parecen maravillosos y unos profesionales como la copa de un pino. Pero realmente, musicalmente, no han sido influencia para nosotros”.

“Papel quemado” o la coreable “El sueño de A”, buscan ese acelerón, algo efectista y hasta mainstream, que recuerda a los The Killers de antaño. ¿Os encaja la comparación?
A nosotros nos gustaban muchísimo los primeros The Killers y nos flipaban sus conciertos y algo de eso creo que aún puede estar en nuestra música. Cuando comenzamos a montar la banda Grises escuchábamos muchos grupos de ese tipo, con un sonido muy festivalero: los primeros Glasvegas, los primeros Editors, Arcade Fire, Sigur Rós …y toda esa etapa quieras o no está presente en nuestro sonido. Ahora mismo cada uno escucha cosas muy diferentes, estamos escuchando mucho rock de los noventa. The Smashing Pumpkins siempre ha sido una influencia para nosotros en el sonido de las guitarras distorsionadas. Últimamente también hemos escuchado mucho Royal Blood, pero ya te digo, cada uno tiene sus prioridades, Alejo por ejemplo escucha mucha electrónica que yo ni conozco. Lo importante es que todavía cuando nos juntamos para hacer música conectamos perfectamente.

En “Gato por liebre” mostráis vuestra cara más melódica, amable y pop, beatlemaniaca. Pero, ¿son Grises más de The Beatles o de New Order?
En su día escuchábamos mucho a New Order, quizás demasiado. Ahora mismo nos quedamos con The Beatles, pero siempre nos han gustado más The Rolling Stones (risas).

También destaca “Grita”, en la que el feliz y sempiterno ramalazo afro -al igual que en “Señora Leño”- se le sale por los cuatro costados, más cerca de Vampire Weekend que de cualquier otra cosa. ¿Es lo afro y tropical algo de lo que, felizmente, nunca prescindiréis?
Yo creo que nos sale naturalmente (Risas) será por eso del Euskadi tropical. Es ya marca de la casa y estará siempre con nosotros en mayor o menor medida. Dicho esto, hay que decir que Vampire Weekend jamás ha sido influencia para nosotros. Es probable que nuestro tropicalismo venga más de la etapa hawaiana de Elvis Presley, de alguna canción más “conguera” de The Rolling Stones, Arcade Fire, Paul Simon, Foals, etcétera.

El álbum se va despidiendo con la emotiva y grandilocuente “Mi extraña paradoja”… ¿Habíais imaginado un broche más coherente para un álbum así?
Dudamos mucho con el orden del disco… nos costó ponernos de acuerdo. Quizás dejamos para los últimos las que menos probabilidades tenían para tocarlas en directo. Aunque son temas que nos gustan, no creo que entren en el tracklist de los conciertos y quizás por eso las hemos dejado para el final en el disco.

La producción del disco es sobresaliente, casi impoluta… ¿Dónde lo habéis grabado, producido y mezclado y hasta qué punto os obsesiona que todo suene exactamente bien, al máximo gusto de Grises?
Hemos grabado el disco con Eñaut Gaztañaga, cantante y guitarrista de Grises, en su propio estudio Gaztain Estudioak. Él ha sido nuestro productor. La verdad es que somos muy críticos con todo lo que tiene que ver con el mundo sonoro que pretendemos crear en cada disco. Trabajar con Eñaut es una gozada, él lo suele tener muy claro y nuestra confianza hacia su trabajo final es infinita. La masterización la ha hecho el gran John Davis en Metropolis, Londres.

“Yo creo que este disco es como una novela. O lo siento así. Tiene una coherencia narrativa que nunca he sentido con ninguno de nuestros otros discos”.

La única pega que se le puede poner al disco es que quizá, que todo suene -y se cuente- de forma demasiada parecida, cayendo a veces en un peligrosa monotonía rítmica y coral. ¿Os ha preocupado eso o para nada?
Yo creo que este disco es como una novela. O lo siento así. Tiene una coherencia narrativa que nunca he sentido con ninguno de nuestros otros discos. Entrar en ese mundo en el que el ser humano lucha por salir del reflejo de la realidad para encontrarse con ella misma. Esta lucha está contada en once historias. Sus protagonistas buscan lo mismo. Quien escuche el disco tendrá la misma sensación que cuando va a ver una película, una obra de teatro o una instalación de un artista plástico.

Por cierto, se os compara, muy a menudo, con Dorian. ¿Os agrada o para nada?
Dorian nos parecen maravillosos y unos profesionales como la copa de un pino. Pero realmente, musicalmente, no han sido influencia para nosotros. Estamos acostumbrados a que nos comparen con grupos que ni conocemos y por lo tanto no nos sorprende que alguien nos compare con Dorian, una banda con la que hemos coincidido casi desde el inicio. Es curioso el oído del ser humano y cómo cada uno escucha las cosas de manera diferente, pero eso es bueno… que cada uno sienta las cosas como quiera.

Habrá gente que eche de menos a los Grises de “Erlo” mientras que este nuevo “De peces y árboles” alegrará la vida una barbaridad a vuestros fans “más originalmente Grises”… ¿Seguimos sumando?
Siempre. Además, “Erlo” forma parte de nosotros, al igual que estas nuevas canciones y seguimos tocando en directo algunas de esas canciones al igual que tocamos los temas del resto de los discos. El directo siempre suma.

VIERNES 27 ABRIL 2018
EventoCiudadRecintoHoraPrecio
GRISESA Coruña22:3010€
SÁBADO 28 ABRIL 2018
EventoCiudadRecintoHoraPrecio
GRISESVigo (Pontevedra)La Fábrica De Chocolate Club21:0012€
VIERNES 11 MAYO 2018
EventoCiudadRecintoHoraPrecio
GRISESHuescaEl Veintiuno / Huesca21:0010€
SÁBADO 12 MAYO 2018
EventoCiudadRecintoHoraPrecio
GRISESZaragozaSala López21:0010€