Los chicos de Fanso lo han vuelto a hacer: han añadido un pasaje más a la biblia del LoFi nacional. Siguiendo el modus operandi de Acid House (Guayaba Records, 2013). Se han encerrado trece días en una casa de Alemania y han salido de ella con el mejor disco de rap LoFi nacional habido y probablemente, por haber, hasta que se vuelvan a encerrar. Líneas más abajo nos hablan de éste Música Para Lagartos (Guayaba Records, 2018) de sus múltiples proyectos y cómo no, de LoFi.


Me gustaría que explicarais las diferencias entre Fanso y Craneomedia. Que los componentes de uno estén activos en el otro y que el nombre de la productora contenga el aka de uno de vosotros puede dar lugar a equivocaciones. A esto se le suma el otro chiringo que tenéis montado con Guayaba Records…
(Guayaba) Craneomedia surgió como el canal de YouTube en el que Cráneo subía montajes de skate, videoclips para raperos y demás. Guillermo Centenera le ayudaba en la grabación y montaje de los vídeos, y poco a poco les fueron saliendo trabajos más importantes. Hará como dos años y poco, les empezaron a entrar curros de multinacionales, y justo en ese momento entré yo. Así se formó Craneomedia. En la actualidad, somos Guille Centenera, Sergio Giménez (Cráneo) y yo. Y aparte de seguir teniendo nuestro canal de YouTube, tenemos la empresa en la que trabajamos haciendo clips para las discográficas más importantes del país.
En lo que se refiere a las conexiones personales, mi relación con Sergio surgió en un momento en el que él estaba buscando a alguien que hiciera scratch para el EP Handmade. Aquello terminó con que además del scratch le grabé el disco… y hasta ahora. Después de grabar Handmade, lo de slow life comenzó a venirse abajo a la vez que empezábamos a tener relación con Juan Ríos y Made In M… Justo en ese momento ellos dos habían sacado un LP de Lo-Fi que nos había flipado Sumergido, así que lo tuvimos claro. Nos fuimos los cinco juntos (Lasser, Craneo, Made In M, Juan Ríos y yo) a grabar el LP Acid House a Alemania y así surgió el colectivo Fanso.
Una vez tuvimos el disco terminado dije: “Joder, que guapo está esto. Voy a montarme una discográfica para poder venderlo sin depender de nadie externo”. Y así empezó Guayaba Records. La verdad es que ser totalmente independientes siempre ha sido nuestra premisa a la hora de trabajar.
En resumen, hace tres años se fundó la discográfica y dos la productora… Y con la cantidad de tiempo que me exige ser productor en Craneomedia, terminé por abrir Guayaba Records a Guille y Cráneo para que me ayudasen además de a Beatriz Langreo que hace la comunicación.

¿Cuál es la historia de Fanso? Según tengo entendido el que dio el primer paso hacia la formación fue Juan Ríos.
(G) Mmm no, lo dieron Cráneo y Made In M porque Dalsy se empezó a hacer antes que Acid House. Y la idea de juntarnos en una casa los cinco la tuvimos Cráneo y yo yendo a no sé qué concierto.

¿Cómo hacéis para que os de tiempo a todo y aun así que os quede algo para “pasar el rato” del que habláis en las canciones?
(G) Pues a ver… Cráneo y yo, la verdad que pasar el tiempo… poco (risas). Nos pasamos el día currando. Lasser si vive más a la pachona, a su aire y Made In M y Juan Ríos creo que llevan una vida bastante flexi.
(Cráneo) Viven de los beats.
(G) Y creo que viven muy felices.

La descripción del documental de YouTube dice que habéis estado grabando el disco dos semanas a las afueras de Berlín, en una casa en el bosque. Made In M estuvo allí una temporada cacharreando con la escena del hip hop alemán, el jazz etc. ¿Cuánto ha influido la escena alemana en vuestra manera de hacer Música Para Lagartos y el Acid House? ¿Por qué os habéis retirado allí para hacer el disco?
(G) No se trata tanto de una escena localizada en un territorio físico, sino más bien de una escena LoFi generada en Soundcloud. Y aunque parte nació de un colectivo alemán llamado COTA, no podemos olvidar a la gente de Dinamarca, Inglaterra y Estados Unidos. Así que no diría tanto que nos influyó la escena alemana sino la escena LoFi de Soundcloud.

Me gustaría que me hablarais de vuestra relación con Chillhop Records.
(G) 
Nuestra relación con Chillhop es buena. Ellos estaban sacando vinilos y con el canal de YouTube pinchando LoFi cuando ni siquiera se publicaban es Spoti… así que tienen la repercusión que se merecen.

 ¿Puede el éxito de un artista de LoFi depender de la inclusión de un tema en las listas de streaming que Chillhop crea? De hecho, es curioso, porque Spotify una vez vio la cantidad de seguidores que tenían las calcó.
(G) 
No creo que el éxito dependa de eso, aunque obviamente, depende de lo que se entienda por éxito. Entrar en una playlist te va a dar dinero, pero no te va a dar followers. Los followers te los van a dar el tener un estilo propio, sacar vinilos y, en definitiva, sacar algo diferente que haga que la gente se quede contigo. Hay un montón de gente que hace beats de copia y pega, o que se están intentando subir al carro ahora, pero no van a conseguir seguidores.
Con todo esto quiero decir, si te meten en una playlist… fantástico, pero no creo que el éxito esté ahí.

“Guayaba Records es una plataforma para que colegas, conocidos o  artistas que nos gusten saquen sus trabajos”

¿Veis factible hacer de Guayaba Records un prescriptor tan potente como Chillhop Records?
(G) Guayaba Records es una plataforma para que colegas, conocidos o para que artistas que nos gusten puedan sacar sus trabajos de manera muy ordenada, con una edición física muy cuidada, con unos videoclips con un nivelón de la hostia hechos por Craneomedia, para que cuenten con la repercusión que el canal de Craneomedia y ahora con la web que estamos estrenando… tener todo cuidado al máximo. Y aunque  hemos empezado a hacer playlist queremos recomendar música a la gente, no es nuestra intención ser “Chillhop 2” ni nada así.

Probablemente, si nadie de la vieja escuela publicase un disco, Música para lagartos sería el disco de rap más vendido en físico y del circuito independiente. ¿A qué creéis que se debe el apego de vuestros seguidores al físico? La mayoría de ellos son bastante jóvenes.
(G) Pues al final es por tener objetos cuidados y fetichistas, por cuidar al artista y sentir que tienes algo único y diferente de un artista que te gusta. Tanto a Cráneo, como a Made In M, como a mí, nos gusta comprar vinilos y casetes y sentir que formamos parte de una obra musical que nos gusta, que apoyamos al artista y ver como la obra se eleva más allá del sonido.

Esto me recuerda a una frase de Lasser: “Raras aspiraciones las que yo persigo, sonar en casete o en vinilo”. ¿A qué se debe esa apuesta y ese amor por lo analógico?
(G) Más que por amor a lo analógico, es por amor a los objetos que acompañan la obra. Por otra parte, los sonidos propios de los casetes o vinilos son algo que buscamos también en lo digital. Aparte de esto, se trata de formatos donde podemos meter nuestra obra. Si el día de mañana, podemos vender camisetas, sudaderas o robots que estén relacionados con la obra, lo haremos. Ahora bien, tienen que estar relacionados con nuestra obra y por ende con lo analógico.

Sé que es una a bocajarro, pero, ¿podríais darme una definición de lo que es el rap LoFi o cómo lo entendéis?
(G) No te la puedo dar, tampoco creo que sea algo que esté muy extendido…está más extendido lo de los beats. LoFi existe en todos los géneros, es el sonido roto, exagerar las características que te pueda a dar el casete o el vinilo…

¿Por qué empezar a hacerlo?
(G) Ni idea… porque te atraiga ese estilo. El problema actual que hay hoy en día con esto, es que hay beatmakers que se está subiendo al carro para sacar pasta, por puros fines comerciales y no porque les guste lo que están haciendo.

Sois los máximos exponentes de LoFi en España. ¿Cómo creéis que surgió aquí? ¿Creéis que el género ha tocado techo en este país o que seguirá creciendo? Parece que sin quererlo lo habéis monopolizado. ¿Quién más está en España haciendo LoFi y rapeando sobre él?
(G) Lo de que seamos el máximo exponente en España se debe a que no hay mucha más gente haciéndolo. Ahora sí hay peña que está empezando a hacer sonidos más cercanos al LoFi… Gxnzx por ejemplo. Y de rapear sobre LoFi poco.
Lo que si vemos es que mucha gente está tirando más de VHS y cámara antigua o fingiéndolo. Nosotros en Música para lagartos quisimos ir más al rollo del cine analógico que al rollo VHS. Nos daba la sensación que era un recurso cascado, que ya habíamos hecho en el Acid House y que iba a sorprender menos que antes.

Rapear sobre no hacer nada no me parece fácil. De hecho, en la mayoría de los temas del disco me ocurre que tengo la sensación de que los que he vivido… Una sensación parecida a la que tenía cuando estaba en el recreo. ¿Cómo entendéis vosotros “la pérdida de tiempo” de la que habláis?
(Lasser) Tirar el tiempo es tirar el tiempo, dedicar el tiempo sin preocupación al ocio es otra cosa. Por alguna razón hemos encontrado inspiración en esos momentos: videojuegos, salir a la calle, estar en el sofá con tu chica… en esos momentos que realidad son los mejores momentos del día.

“LoFi existe en todos los géneros. Es el sonido roto, exagerar las características que te pueda a dar el casete o el vinilo”

Me gustaría que me hablarais del proceso creativo. ¿Iban antes las instrus o las letras? ¿Cuánto tiempo le dedicasteis de los trece días a hacer música? En el vídeo se ve a Juan y a Made In M cantar. He tenido la suerte de escuchar algún track de Juan cantando y lo hace que te cagas. ¿Hay alguna grabación de ellos en la casa?
(G)Pues mezcla. Hubo alguna letra que se llevaron escrita, tanto Lasser como Cráneo… aunque la mayoría las fueron escribiendo allí. Y el resto mucho puzzle. Y de los trece días pasamos prácticamente todos haciendo música aunque los dos últimos fueron para rematar videoclips, algún interludio, arreglitos y mezcla. Y lo que me dices de Juan y Made In M…no hay ninguna grabación… bueno sí, tengo una grabación de un freestyle que hicimos, pero de coña.

¿Cuál era la intención detrás del disco? ¿Os habéis “tumbado al sol”?
(C) Se trataba de juntarnos de nuevo y hacer música lo mejor que pudiéramos.
(G) Tanto en las instros, los rapeos, como la mezcla, no hay un mensaje o concepto a transmitir. Al final sí que se dibuja una historia con los lagartos en la que se acaban yendo con nosotros, pero eso se fue improvisando. Solo queríamos aprovechar al máximo nuestras vacaciones para dar lo mejor de nosotros en el disco.