Por méritos propios, Jimmy Eat World se han convertido en una de las formaciones más destacadas de la avanzadilla emo-pop estadounidense junto a nuestros habituales Promise Ring o The Get Up Kids. Poco ha tenido que ver el hecho de que sus dos últimos álbumes («Static Prevails» y «Clarity») hayan visto la luz de la mano de una multinacional como Capitol (del primero, «JEW», únicamente se editaron dos mil copias en vinilo). Y poco importa eso, porque Jimmy Eat World no han dejado de moverse a nivel independiente, editando singles, splits o incluso un diez pulgadas con sellos de cualquier punto del planeta. Recientemente visitaron nuestro país a propósito de la presentación de su tercer largo, «Clarity» (Capitol/Big Wheel/BOA, 99), ahora su última referencia para una multinacional. Contesta Zach Lind (batería).

«Nuestra situación con Capitol es que ya no estamos con ellos y nos alegramos. Capitol era buena en algunos aspectos, pero mala en muchos otros. Nadie trabajaba demasiado para promocionarnos y ese es el principal problema de los grandes sellos». Quizás lo mejor –y no lo veo yo muy claro- de haber editado con una major fue que JEW acabaron formando parte de una banda sonora («Nunca Me Han Besado») con «Lucky Denver Mint», lo más cercano que el grupo ha estado de firmar un hit single. «Capitol organizó la banda sonora de esa película. Eso nos permitió incluir «Lucky Denver Mint» en la película y tener algo de atención por parte de las radios, pero nunca diría que se trataba de un hit single, en ningún sentido. Los hits no son importantes para nosotros. Nosotros hacemos lo que hacemos y si a la gente le gusta, pues tanto mejor. Por eso tampoco entiendo que la gente intente meternos en el saco del emo cuando solamente somos un grupo de rock». Hombre, hablando de etiquetas. Me da la impresión de que el hecho de girar junto a grupos como The Get Up Kids o Blueprint puede fácilmente generar ese tipo de comentarios, o el hecho de haber aparecido en el primer volumen de la seminal serie Emo Diaries. «Somos amigos de Promise Ring, Get Up Kids o de los chicos que estaban en Christie Front Drive, pero sigo insistiendo en que no somos una banda emo. En cuanto a esa recopilación, si la gente de Deep Elm nos hubiese dicho que el recopilatorio iba a llamarse así, seguramente les hubiésemos dicho que se jodiesen, pero nadie nos lo mencionó hasta que nos enviaron el disco acabado. Toda la música encierra emociones, por eso definir a un estilo concreto como emocional no me parece correcto». Bien, pues para dejar de hablar de esa etiqueta que a tantas bandas parece ocasionar dolores de cabeza, mejor hablamos de su colaboración en el disco tributo de Duran Duran editado por Mojo y de los rumores que les situaban también en «Where Is My Mind?», otro tributo, sólo que en este caso a Pixies. «Unos amigos nuestros estaban coordinando el disco de Duran Duran y nos preguntaron si queríamos participar. Nos pareció divertido y grabamos nuestra versión con John Agnello, con quien nos apetecía mucho trabajar además algunos miembros de nuestro grupo son grandes fans de Duran Duran. En cuanto a lo de Pixies, la gente de Blue Factory nos dijo si queríamos participar, pero en aquellos momentos teníamos demasiadas cosas en la cabeza. Además nunca les aseguramos que fuésemos a participar. Creo que hubo un malentendido entre nosotros y Glue Factory. De todas formas, todos creemos que los Pixies son una banda que jamás debería ser versioneada, así que estamos contentos de no haber aparecido en ese tributo».