Los suecos Röyksopp se nos han puesto introspectivos con “Senior”, su cuarto larga duración, un álbum atmosférico que rehuye las radios y las pistas de baile a las que tanto le debieron hace tan sólo un año con el aclamado “Junior”. Hay que ver lo que ha llovido desde que nos sorprendieron con “Poor Leno” y el álbum “Melody A.M.” en 2001.

Si tenemos en cuenta el buen recibimiento que hace poco más de un año los suecos consiguieron con “Junior”, lo más lógico hubiera sido que el dúo continuara aferrándose a esa electrónica humanizada con invitadas vocales de postín que han alegrado nuestras salidas nocturnas durante los últimos años. Lo que ocurre es que el tándem, para la ocasión, ha decidido parir un largo del todo opuesto a su predecesor, carente de singles potenciales y anclado en el terreno del ambient ensoñador. “Senior”, tal como se llama la criatura, nos muestra otra faceta de Röyksopp, aquella en la que el sofá y el recogimiento hogareño pesa más que la pista de baile. “Tanto ‘Junior’ como ‘Senior’ se enmarcan en un mismo concepto. Cada uno tiene su propia identidad, aunque son compatibles, de todos modos. Somos capaces de componer por igual tanto temas más bailables y accesibles como, en este caso, piezas introspectivas influenciadas por el ambient, un sonido que hemos escuchado durante toda nuestra vida. A diferencia del resto de nuestra discografía, ‘Senior’ se basa en las atmósferas, no en las melodías”, comenta la mitad creativa del dúo, Torbjørn Brundtland. “Desde un principio teníamos claro que algún día queríamos lanzar un álbum como este. Es más, compaginamos en un primer momento la grabación de estos temas con los de ‘Junior’. El largo tenía que haberse publicado hace unos meses, pero hemos preferido esperarnos hasta ahora para demostrar a la gente que somos unos auténticos dementes”.

Una de las mayores particulares de “Senior” recae en la ausencia de vocales a lo largo de sus nueve temas. ¿Tal decisión fue premeditada? “Ciertamente, sí. Lo que pretendemos es que el disco pueda oírse desde el principio hasta el final. Al principio, todo el mundo tiende a decir que aquellas canciones que incluyen vocales son futuribles singles. Y precisamente queríamos huir de eso. Buscábamos que la totalidad de las piezas tuvieran el mismo peso sobre la balanza y que ninguna destacara por encima de otra”. La nueva criatura de Röyksopp coge el testigo de la vejez, aquel momento en el que los años pesan y la juventud es un mero contenedor de recuerdos. “Muchos discos hablan sobre la alegría de vivir, la juventud o el baile. Con ‘Senior’ hemos explorado otro punto de vista. Cuando la fiesta termina y uno se hace mayor llega la impotencia y el desencanto. Nos parecía muy interesante explorar esta idea”, afirma Brundtland, quien nos habla de uno de sus temas preferidos, “The Alcoholic”. “El alcoholismo es un tema muy delicado. Sin embargo, nos gusta la idea romántica de esa persona que decide subirse a su barquito y ver mundo. Gente sin oficio ni beneficio, pero que conoce a cientos de personas y no se siente atada por nada ni nadie”.

La sombra de Brian Eno viene a la cabeza nada más escuchar el álbum. ¿Podríamos considerarle uno de los mayores referentes? “Me gusta la comparación. Eno ha creado algunos de los álbumes que más nos han influenciado, como es el caso de ‘Apollo’. Para aquella ocasión, Eno hizo un disco cuyas canciones eran el hilo argumental de un filme, y nosotros con ‘Senior’ hemos querido contar diversas historias que en ningún momento se cuentan explícitamente”. Después de producir “None Of Dem”, uno de los temas que conforman la primera parte de la trilogía que se trae entre manos Robyn, tengo la impresión de que existe una estrecha relación entre la nueva generación de artistas que campan por Suecia. “Básicamente, se trata de una coincidencia que todos provengamos del mismo país. Nos admiramos mutuamente y por ello colaboramos entre nosotros siempre que podemos. Artistas como Karin Dreijer (The Knife, Fever Ray) son mucho más que una gran voz. Ocurre un poco como en la serie ‘Fringe’, todos vivimos en universos paralelos que transcurren en el mismo tiempo”. Ahora tendrán que romperse la cabeza para trasladar “Senior” al directo con todas las garantías. “Será el momento perfecto para sacar nuestra armónica”, dice Brundtland soltando una reprimida sonrisa. Definitivamente, el humor sueco no es lo mío.