“Lo que ha pasado con ‘Contando lunares’ es absurdo”
Entrevistas / Cruz Cafuné

“Lo que ha pasado con ‘Contando lunares’ es absurdo”

Luis M. Maínez — 10-04-2020
Fotógrafo — Laura Lewis

Cruz Cafuné es un artista canario de música urbana que acaba de lanzar su segundo larga duración: “Moonlight922” (MÉCÈN/20). En este trabajo consigue llevar a cabo una propuesta musical que reivindica la verdadera identidad de su tierra y de su persona, como artista y como hombre de a pie.

Después del éxito arrollador de su primer álbum, “Maracucho bueno muere chiquito” (MÉCÈN/18), rompió con todo lo establecido junto a su paisano Don Patricio en el tema más escuchado de España en 2019, “Contando lunares“, poniendo a Canarias aun más en el mapa. Con este segundo trabajo, Cruz Cafuné redobla su apuesta y hace de la fusión entre lo canario y el sonido angloeuropeo algo mucho más que una realidad.

Escuchando el disco me acordé de una frase de Tolstoi que leí hace poco. Decía: “Describe bien tu pueblo y habrás descrito el mundo”. ¿Es un poco lo que has intentado? ¿Qué influencia tienen las Islas sobre ti?
Por un lado, el rollo de poder representar a tu barrio, tu ciudad… Es una cosa que se hace en el rap de siempre. No lo sé. Es un género en el que es importante representar a tú gente, de dónde viene. También poner tu ciudad en el mapa. Y no se, yo, en mi caso particular, en las islas hay gente muy talentosa, increíblemente talentosa, que hacen una música increíble. Gente que trae propuestas a la mesa muy interesantes en otros campos: fotografía, diseño, moda, y siempre se tiene la visión de que para poder hacerlo te tienes que ir fuera. BNMP nos fuimos fuera y vimos que no hacia falta para nada.

Estuvisteis fuera dos años.
Sí. Y con el alquiler de dos años hubiéramos podido pagar una agencia de comunicación y hubiéramos hecho más cosas. Entonces soy un poco pesado con mis islas, un poco chovinista y un poco pesado. Pero es que creo que es importante reivindicar el talento isleño, la idiosincrasia isleña y se puede hacer desde allí.

Tienes muchas referencias a todo lo que hay allí en el trabajo, y me parece importante (o curioso) que hayas elegido el motivo de la luna para el disco. Dices que lo has hecho porque que cuando estabas fuera de allí no la mirabas.
Sí. Es que en una ciudad grande no se ven las estrellas. Hay un montón de contaminación lumínica. Es una bobería, pero es lo que te digo. Cuando volví a la isla volví a hacer lo que hacía antes: coger el coche e ir con los colegas a miradores y volver atrás el paso del tiempo, Además es muchísimo más barato que cualquier otro plan (ríe). Y no sé…. conducir de noche con mi gente escuchando música en el coche también es importante para mí, porque los discos que más me gustan son los que escucho conduciendo. Y cuando vivía aquí no conducía. Existe ese momento de la noche, como no sé, de intimidad o de vulnerabilidad -también por la etapa que estaba pasando en mi vida a nivel personal-. No sé, yo creo que sí, que la luna afecta a las personas de alguna manera. Los científicos han hablado de ello. Quizá lo mío sea algo más magufo pero sí creo que puede afectar de alguna manera. Entonces, como me pasó, creo que tenía sentido completar el círculo y que todo fuera ligado, que todo fuera de la mano.

“‘Maracucho bueno muere chiquito’, mi primer álbum, fue como un intento de hacer política “entre comillas”. Para mí era importante plasmar la realidad de la clase obrera y creo que no se entendió”.

Dices que te gusta conducir y escuchar música. Me parece que es un disco muy de conducir por la noche.
A mí, que me encantan los viajes, los baladistas, justo la última parte del álbum me parece muy de eso. Es más cómodo conducir de noche con baladas, me encanta. Justo cuando tenía 20 años (cuando saqué el carné con 20 o 21) escuchaba un montón. Intentamos coger un poco esa vibra y llevarla al álbum.

En comparación con el primer álbum, que me parece un trabajo más narrativo, más de contar tu historia y poner en el mapa tu lugar en el mundo, en este le enseñas a todos, describiendo un montón de cosas, tu lugar en el mundo y lo que haces ahí habitualmente.
“Maracucho bueno muere chiquito”, mi primer álbum, fue como un intento de hacer política “entre comillas”. Para mí era importante plasmar la realidad de la clase obrera y creo que no se entendió. No sé si por los temas, los skits, la historia o que la gente no escuchaba el disco de seguido. Al final simplemente la gente decía que era un álbum de rap gangster y ya está. Pero nada más lejos de la realidad.

A mí me parece personal y narrativo.
Narrativo desde luego, es una historia. Con la mixtape no es eso, sinó “estoy triste y hago música”. Con todas las canciones que hicimos sí que vimos que había ese hilo que comentabas, narrativo, de la noche y demás, y dijimos: “Vamos a juntarlo todo en una mixtape”. Sí es cierto que no tiene una historia tan elaborada como el primer álbum, pero creo que le tengo más cariño a este álbum porque el primero fue como más como: “Quiero contar esto” ¿Cómo lo hacemos? ¿Qué canciones hay que hacer? ¿Cómo organizamos el tracklist y los skits para que se entienda? En el nuevo disco todo es más visceral y prima la necesidad que tenía.

Y me parece también curioso que habiéndote asentado un montón en toda la escena, has seguido hablando -y metiendo un montón de temas- de la calle, de la vida normal, de la persona que eres. Algo que otro artista, en su segundo álbum no haría porque ya empieza a ver las cosas desde cierta posición. Me parece que en este caso no es así para nada, que son las canciones que podría estar sacando, en cuanto a letras, alguien que acabara de empezar.
Sí. Es cierto que muchos artistas que me gustan y que sigo hacen r&b, rap o como se llame este genero que hacemos que viven en una mansión en Calabassas y que su vida es coger un Bugatti para ir al gimnasio. Las letras responden a la vida que viven. También peña hispanohablante que está muy, muy arriba y que hablan de que les está funcionando y que están bien y que se están viviendo eso; los que tengan que hablar de eso les va a salir a hablar de eso. Yo no sé qué pensar cuando dices que me va bien en la música. La verdad es que soy afortunado, pero no creo… no creo que esté pagado. No creo que lo esté. Disimulo mi vida normal. La verdad es que flipo porque pago el alquiler rapeando, pero no sé. Es una vida normal.

Respecto a la escena que hay en España, te mantienes en una posición un poco diferente, como a un lado. Lo he asimilado a la posición que tienen las islas respecto a la península. Porque, por ejemplo, en las colaboraciones se nota que te han gustado estos artistas en concreto y que no son por compromiso o por hacer promoción.
Yo estoy un poco a mi bola y eso creo que tiene cosas guay y su lado malo. Me refiero a ser no una figura pública, no se pueden hacer memes conmigo. Sí me suda un poco la polla todo lo que se pueda decir y eso me quita presión. Con las colaboraciones tengo un poco ese mismo pensamiento. No quiero meter gente con números en el disco sólo porque funcione. Quiero meter peña que sume. Un montón de amigos, muy buenos amigos, que les va mejor en  la música que a mí, tienen más números, y me encanta hacer música con ellos y a lo mejor hay canciones y tal, pero para un trabajo largo no quiero. No quiero meter gente por tener más exposición, sino que quiero meter gente que sume al discurso y que potencie lo que queremos poner fuera. Si lees la lista de colaboraciones del último mixtape, así de seguido, dices “este tío está loco”, pero no sé, creo que tiene sentido.

“Yo me pongo a escribir y me quedo a gusto, me desahogo, pero a lo mejor luego como canción no funciona tanto”.

Son cinco colaboraciones: Flavio Rodriguez, Ahbir Hathi Alba Reche, Sofi de la Torre, y 4Flex. De esas cinco has metido a dos chicas que están haciendo cosas totalmente diferentes, pero que sumadas a la propuesta ayudan un poco también a mostrar una cara musical en la tuya que no había sonado en el anterior trabajo.
Las dos son muy talentosas. Sofi de la Torre es canaria y vive de normal en Los Angeles. Una tía que se entera muchísimo de la industria, aparte de que es muy talentosa, canta increíble, escribe muy bien. La admiro un montón. Y bueno, Alba… yo Operación Triunfo no lo sigo la verdad. Pero hay una canción producida por Lowlight que se llama Medusa que me flipó y teníamos ya un par de temas justo en esa línea. Teníamos un poco la idea de su sonido por la explosión que está teniendo ahora la escena de Reino Unido internacionalmente. Dijimos “¡Coño, esta chica está haciendo esto en serio y lo hace bien!”.  Las dos aportan muchísimo.

El tema con Sofi de la Torre incluso cierra el álbum…
Claro, por eso es importante. En cuanto al mood del disco, me parece que es bastante variado. Por ejemplo Slow Mo me ha recordado un poco a la movida que hace de The Weeknd, salvando las distancias. Tentaciones se parece a ese intento de alguna gente de mezclar la electrónica inglesa con urbano. Me parece un disco realmente variado.
Yo creo que los discos tienen que tener ritmo, como una película. Tiene que llevarte al sitio, pero las herramientas que usamos para eso no las hemos inventado. Está muy inspirado por la dupla Toronto-Londres, que son dos ciudades que tienen muchísimo en común a nivel cultural. Por ejemplo en Slow Mo la batería es de drill. Hay temas de garage, temas de trap, así como corny o un poquito goofy de cuando estoy mal. Escuchamos mucho esa música y dijimos: “Esto está guapísimo, hay que hacerlo”.

Entrando más en la música y producción del álbum, estás producido por lo mejor del roster de MÉCÈN. Dano está metido en todos los temas, como en el primer trabajo que fue productor ejecutivo. También Choclock…
Yo cuento con los chicos de Tenerife, que son increíbles, son muy buenos. Choclock, Ellegas, Indigo Jams, El Secreto Produce,… Todos son buenísimos. Nosotros nos juntamos, nos ponemos a hacer música y cuando tenemos ideas o demos, vamos al estudio con Lex, grabamos y arreglamos. Dano tiene mucho que ver con los arreglos. Es, no sé si decir Productor Ejecutivo, porque son como roles un poco viejos,… pero sí como un consultant. Simplemente haciendo una armonía aquí ya cambia el estribillo y lo vuelve de otra manera. ¿Sabes ese tipo de decisión? Los detalles…
No sé. De hace un año y medio para aquí vengo trabajando con un grupo grande de gente a la hora de producir y escribir. Si ves los créditos, todas las canciones tienen cuatro productores y cinco escritores y eso enriquece muchísimo. Por ejemplo, Bala perdida. Hicieron la base y pensé: “¡Guau, esta melodía está guapa!”, y escribí el puente. Con la misma, mientras estoy con el puente KIDDO estaba detrás tarareando, pero estaba en el móvil tarareando en plan por tararear. Dije “Eso está guapísimo”. Grabé la melodía, escribí el estribillo. De repente llega Govea y dice “Escucha, esto está guapo, está increíble, pero cambia aquí la melodía” y lo cambias y va de puta madre.
Lo que enriquece un montón es que todos sumamos y tanta gente te ayuda a ver el bosque y no el árbol, a dar un pasito atrás y a coger un poco más de perspectiva. Porque yo soy muy pasional y muy cursi. Yo me pongo a escribir y me quedo a gusto, me desahogo, pero a lo mejor luego como canción no funciona tanto.

“Nadie sabe hacer un hit, si alguien supiera haría hits todo el rato. Es el publico quien lo elige”.

Me gusta también del trabajo que integras un montón de cuestiones personales. Hay gente que tiene un tratamiento más frío de su personaje…
Hay peña que trata su música pensando cómo puede capitalizar esto, y eso también está de puta madre. Yo consumo mucha música de este tipo. En mi caso necesito escribir y contar algo y quedarme tranquilo. Aunur hay muchas veces que hago eso también: una canción de fiesta o simplemente por hacer música y vacilar. Una de las canciones que mejor ha funcionado del álbum es En bajo perfil, que es una canción que saqué en media hora y que es como muy triste y me sorprendió. Me sorprendió para bien, claro. Un accidente feliz. Para mí es vital hacer un update de cómo estoy con mi vida personal. No subo fotos a redes sociales, casi todas son fotos de promoción. Mi idea para contar mi vida son las canciones.

En estas canciones, ¿qué influencias has tenido?
Eli Sostre, MANILA GREY, Yori,… gente que a lo mejor no tiene tanta exposición ni tiene tanta base en internet, pero que me gusta mucho lo que hace y es como ese sonido que te dije antes, de Toronto, Londres. Dos ciudades muy similares en todo que me encantan. A lo mejor el pasado sí que era más referencias al rap de los dosmiles o mediados y finales de los 90 y esto es un poco más actual.

¿Y en este ‘Moonlight922’ en concreto?
La influencia directa de MANILA GREY, Aftertheparty, Partynextdoor, Drake, todo OVO,… Travis, claro. Aunque no hago la música de Travis Scott me gusta mucho cómo organiza toda su carrera.

La música canaria ahora mismo está súper fuerte y no sé qué impresiones estás teniendo de toda la gente que lo está petando: Don Patricio, Bejo, tú mismo, El Guincho,…
Lo de El Guincho es increíble. Ya tiene un Grammy (de los de verdad). Es heavy.

Nunca había tenido esta exposición.
Es una conjunción de muchas cosas: unas islas a medio camino entre Europa, Latinoamérica, África, muchas culturas juntas, propuestas diferentes,…. Lo que hace Locoplaya no tiene que ver con lo que hace Maikel Delacalle o lo que hago yo… Ahí está esa cuenta de promoción de artistas nuevos canarios, y todos los días hay un post de un pibe nuevo rapeando o cantando. La escena está muy fuerte no te sé decir por qué y espero que no sea solo una wave.
Hay una cosa que odio y es que los tastemakers suelen ser peña moderna y que quiere estar en la cresta de la ola, y para estar en la cresta tienes que traer cosas a la mesa siempre. En la escena canaria hay un montón de gente talentosa que merece atención y las propuestas artísticas que se están haciendo están muy frescas. Espero que no sea solo un tag en la nube, #escenacanaria, y que en dos años se olvide.

¿Qué piensas acerca del éxito de “Contando lunares“? Es la canción mas escuchada del año en España y me llama mucho la atención porque es una canción superlocal en el buen sentido de la palabra. Tanto, que hay cosas que no me entero de qué cuentan y las ha cantado toda España en las discotecas.
Lo que ha pasado con esa canción es absurdo. Nadie sabe hacer un hit, si alguien supiera haría hits todo el rato. Es el publico quien lo elige. Es raro que haya sido “Contando lunares“. Como dices, la letra es muy local, con un verso solo con canarismos, y tiene ¿7? ¿8 discos de platino? Es muy heavy estar en los estudios con gente escribiendo. Hay tres, cuatro escritores que están haciendo una letra para un artista con exposición y se masca mucho la letra. Yo he estado en esas sesiones y es horrible: “¿Esta frase se entiende? Vamos a darle una vueltita que se pille más al vuelo, que se entienda más la primera escucha”.  Y por la cara, de repente, esa canción que la hicimos vacilando para las risas lo peta. Patri (Don Patricio) nos pasó el disco antes de que saliera para escucharlo y que la que la que lo iba a petar era “Enchochado de ti” y, de repente, pasa esto. No sé explicarlo. Un accidente feliz…

¿Después de un éxito así cambia mucho todo? Habrás tenido mil propuestas de colaboraciones…
Pues no. La canción me ha dado exposición y tal, brand awardness creo que se llama. Sí, alguna propuesta pero no de las que te cambian la vida. Estoy contento.

Pero también vienes de hacer un hit como “Mi casa“, con 22 millones de reproducciones en Spotify. No es fácil tener dos temas así en un repertorio. Y sobre todo hacer dos discos con un mood totalmente diferente después de eso.
Sí, pero con lo grande que es el mercado hispanohablante (no le estoy quitando mérito) no es tanto. Se pegó también por la cara. Llevaba subida un año y, de repente, se viralizó.
Alguna vez alguien saca una canción y su cuerpo de trabajo tiende a parecerse a esa canción, pero no es mi caso. Es verdad que cuando esa canción se pegó era un poco extraño porque la gente solo hablaba de ella, el resto de música daba igual. Una vez me llevaron a actuar a un sitio que tenía Cruz Cafuné en pequeñito y en grande “Mi casa“. Yo pensé: “No quiero ser un one hit wonder, no quiero que la gente solo se acuerde de esto”, pero ya me suda la polla. Hay gente que ya ni se acuerda de la canción y escuchan lo nuevo.

 

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