“Arcadia” (The Braves/Spinda/Odio Sonoro/Monasterio de Cultura, 19) es el tercer trabajo de Catorce. Un viaje sonoro que nos llevará por distopías hardcore, paisajes espaciales o paraísos pop. El power trio sevillano ha llevado a cabo una producción impecable pasando sus doce nuevas creaciones por hasta tres estudios para no dejar puntada sin hilo. Todo en mitad del cambio de batería. Lo que no les ha matado ha conseguido hacerles más fuertes.

Os lo habrán preguntado un millón de veces pero, ¿de dónde sale el nombre de Catorce?
(Jaime) Pues honestamente, de ningún sitio. Molaría poder contar una historia súper profunda, pero lo cierto es que fue un nombre que elegimos casi a la desesperada hace bastantes años, cuando montamos la banda. Teníamos una demo recién grabada pero no un nombre, y obviamente nos hacía falta uno, así que finalmente alguien soltó “Catorce” y nos sonó bien. No somos numerólogos ni creemos en la simbología, así que es simplemente un nombre elegido al azar que hemos terminado manteniendo por apego.
(José Miguel) Lo cierto es que en estos años la gente nos ha llegado con historias y teorías de todo tipo, pero la realidad es la que narra Jaime. Eso sí, mi explicación favorita de todas las que hemos escuchado, es que es el primer número alfabéticamente hablando.

“Arcadia”, vuestro tercer trabajo, se presenta en la nota de prensa como vuestro disco más arriesgado. ¿Es así?
(Luis) Sin duda es el más arriesgado. Sobre todo a nivel técnico, es el disco más exigente. Lo que hace que sea el disco más “para músicos” de los tres que tenemos. También es el más variado hasta la fecha, te puedes encontrar desde temas muy melódicos a temas muy hardcore e intensos.
(José Miguel) Yo no solo diría a nivel técnico, que lo es, sino a nivel de apertura de mente. Hemos incluido muchos más teclados, hemos jugado mucho más con las voces y los coros, además de haber salido de la zona de confort de nuestros queridos estudios de La Mina (con nuestro también querido Raúl Pérez, técnico de nuestros dos anteriores trabajos). Seguimos siendo fieles a nosotros mismos, pero sin miedo a incorporar nuevos elementos que nos influencian y nos gustan de otros estilos.

Tiene referencias a las grandes distopías de la ciencia-ficción: “Blade Runner”, “1984”, “Un mundo feliz”… ¿Qué influencia tienen el cine y la literatura en Catorce?
(Jaime) Bueno, estudié Guion de Cine y Documental en la universidad, así que imagino que te podrás hacer una idea (risas). Lo cierto es que bebemos de muchísimas fuentes, la literatura, la historia, la poesía, el cine… Esas influencias de las que hablas son notables y no las hemos escondido en ningún momento a lo largo del disco. Vivimos en una era muy propensa a encontrar similitudes con obras distópicas. Se nos está vendiendo una falsa imagen paradisíaca de las nuevas tecnologías y yo a través de ellas sólo veo gente odiando más, gente más desesperada por ser aceptada y a la larga, más propensa a sufrir por ello. Creo que nos separa más que nos une. Ese, al final, ha terminado siendo un poco el leitmotiv de “Arcadia”, pero siempre desde una perspectiva interna. No hay ningún punto de vista “a grandes rasgos” en este disco, todo es muy de mundos interiores, de cómo afecta el exterior al interior.

Luisma, el anterior batería, dejó la banda justo antes de entrar a grabar, ¿retrasó mucho vuestros planes?
(Jaime) En absoluto. Tres semanas antes de entrar a grabar nos comunicó su decisión y al día siguiente ya teníamos a nuestro amigo Carlos Expósito preparándose los temas para entrar a grabar en Madrid y a Luis en Sevilla, esperando a que regresáramos para iniciar los ensayos. Fue todo muy fluido, tanto que no nos dimos ni cuenta del proceso tan extraño por el que estábamos pasando realmente. Por suerte tenemos a mucha gente cerca que nos ha echado un cable de manera totalmente desinteresada y eso es algo precioso y que te lleva a cuestionarte si no habrás logrado ya llegar a donde querías.
(José Miguel) Nuestros planes estaban fijados en el calendario desde hace más de un año, de forma que solo había dos opciones: abandonar o seguir adelante de la mejor forma posible. Y cada día que pasa estamos más orgullosos de la decisión que tomamos y todos los grandes amigos que nos ayudaron a llevar a cabo este disco.

Habéis pasado por hasta tres estudios para su ejecución: Westline para la pre-producción, Sadman para la grabación y Audiosiege para la masterización. ¿Cuánto ha durado el proceso?
(Jaime) Unos cuatro meses, mes arriba, mes abajo. Ha sido nuestro disco más preparado. Tanto es así, que tardamos sólo cinco días en grabar los doce temas que lo conforman.

Escuchamos múltiples arreglos de teclados y programaciones obra de Luis López Pinto (Dopplermedia). ¿Se reproducirán también sobre el escenario?
(Luis) Sí, se reproducirán, pero como no tenemos teclista lo que haremos será lanzarlos desde un portátil que en este caso llevo yo.

¿Os habéis planteado alguna vez meter a un cuarto integrante, ya sea para teclados/programaciones, ya sea para segunda guitarra…?
(Jaime) Empezamos como cuarteto, pero esa idea lleva descartada desde hace muchísimo tiempo. Funcionamos bien así, es como más partido le sacamos a nuestro sonido. Al final, en mi opinión, los mejores grupos de rock son de una sola guitarra, porque no te da tiempo a pararte en demasiadas florituras, todo ha de ser más directo y enérgico para que no se creen espacios incómodos. Sí que es verdad que en este disco hemos empezado a experimentar con otros sonidos y nuestra intención para el futuro es continuar por ese camino, pero ya encontraríamos dado el caso la manera de llevarlo al directo. Nos sentimos cómodos en el formato trío, más sería rellenar por rellenar.
(Luis) Por ahora no nos lo planteamos, estamos comodísimos como trío, tanto en la parte compositiva como en la organizativa (siempre es mucho más fácil poner de acuerdo a tres tíos para ensayar o poner conciertos que a cuatro). Y, aunque nuestra intención es seguir experimentando con sonidos nuevos, atmósferas e instrumentos extra, mientras tengamos la posibilidad de solucionar el directo sin tener que buscar a una persona más, así lo haremos.

Está coeditado por cuatro sellos: The Braves Records, Spinda Records, Odio Sonoro y Monasterio de Cultura. ¿Qué ventajas tiene lanzarlo así?
(José Miguel) Por un lado siempre está la vertiente económica, evidentemente The Braves Records (mi humilde sello junto a Kantz de Tenpel, Delobos y Habitar la Mar) no tenemos la posibilidad de editar en solitario trabajos de esta entidad y por suerte varios sellos de viejos conocidos y otros de nuevos amigos se han sumado al proyecto.
Gracias precisamente a estos otros sellos, llega el punto más interesante desde mi perspectiva, el mayor alcance que obtenemos entre nuevo público.