Tras dos discos en los que los ritmos fiesteros y bailables eran la tónica habitual, Bejo ha decidido darle la vuelta a la tortilla con “Piedra Pómez” (Autoproducido, 19), un EP gobernado por los sonidos oscuros y pesados. Sobre él hablamos en esta pequeña charla.

Han pasado ya seis meses desde “Parafernalio”, tu último larga duración. ¿Cómo valoras pasado este tiempo su acogida?¿Crees que llegó al nivel de “Hipi Hapa Vacilanduki”?
Fue un batuburrilo, una recolecta de canciones, a la que decidí darle salida. Y quizá por eso “Hipi Hapa” fue más novedoso, más sorpresa, fue con el disco con el que me di a conocer, y aún así el impacto de “Parafernalio” fue también muy bien, permitiéndonos hacer una gira por toda España e incluso Sudamérica para mostrarlo con muy buena acogida.

“Muchas veces hablo de amor y desamor en mis canciones aunque la gente siempre vea mi música como algo festivo y colorido”.

Ahora presentas este EP producido por Nico Miseria (exceptuando una canción con Sandro Jeeawock). ¿Era algo que tenías pendiente?
Este trabajo es diferente a los anteriores, por un lado porque al trabajar con un solo productor su sello se nota en todas las canciones del trabajo. Y además por mi parte las letras son más introspectivas y reflexivas que en otras ocasiones. Hay también más tonos cantaditos que en otros discos, con estribillos con autotune y otras cosas que quería probar.

De hecho en este trabajo encontramos sonidos más oscuros y eléctricos (incluso cercanos al trap, podríamos decir) que tu línea habitual. ¿Va a ser esta tu tónica musical a partir de ahora o ha sido un paréntesis?
Siempre me ha gustado experimentar, no quiero quedar anclado en lo mismo. Y en este es cierto que hay más electrónica y otro tipo de percusiones, pero en realidad es algo que ya había hecho en anteriores trabajos como “Pírdula”, que publiqué antes de “Hipi Hapa”. Pero sí que quería probarme en nuevos sonidos que fuesen algo diferentes a los dos últimos discos. Lo necesitaba.

Nos intriga el nombre que has elegido. ¿Por qué “Piedra Pómez”?
Porque es música para limar asperezas y callos y poder seguir caminando y aliviar las durezas. Todos tenemos nuestra propia piedra en la cabeza, con nuestro mundo interior, y la mía es esa, limar asperezas para seguir adelante.

La primera canción de este trabajo es “Corazón tripartito”. ¿Ha sufrido Bejo un desamor que le ha inspirado para este tema o de dónde sale este romanticismo?
No, en realidad muchas veces hablo de amor y desamor en mis canciones aunque la gente siempre vea mi música como algo festivo y colorido, pero siempre meto frases que tienen que ver con el amor. Por otro lado, uno no puede estar alegre todos los días y horas de la semana, y eso fue lo que ocurrió con esta canción. Surgió un día en el que me apetecía hablar de cosas más íntimas y por eso quedó más romanticona que otras que he publicado.

Después nos encontramos con “Toma y daca”, una canción con unas líricas al estilo Bejo, pero con un sonido algo diferente a lo habitual. ¿Te ha costado adaptarte a estas instrumentales más sombrías?
No, me ha gustado hacerlo y salirme de lo habitual. Ya había trabajado con Nico anteriormente, hay bases suyas en varias canciones de mis anteriores discos. Y este trabajo surgió así, rescatando bases suyas que tenía en el ordenador desde hace tiempo. Por ejemplo esta instrumental de “Toma y daca” la tenía desde hace dos años en el ordenador y un día me acordé de ella y de que me gustaba. Y así nos decidimos a recuperarlas y hacer este EP.

“Grand Cherokee” es la tercera canción del EP, que incluye un vídeo al más puro estilo del salvaje oeste. Háblanos de la idea y la creación de este clip.
Surgió gracias a Voleurs de Pain, con quien ya he trabajado en otras ocasiones, y fue a ellos a quienes se les ocurrió el hacer un vídeo con dos finales. Se había hecho en cine y series, pero nunca lo habíamos visto en videoclips y creímos que sería una buena idea. Tuvimos que hacer un puzzle para encajar los dos finales, y además hace tiempo que quería hacer un video rollo western y me pareció una combinación perfecta

Y por último, en “Como los gatos”, encontramos una clara influencia reggaetonera, especialmente en la base. Después de escuchar esta canción, ¿debemos cambiar el término de perrear por el de gatear al bailar?
Sí, para cerrar el trabajo elegimos un reggaetuning melancólico (risas). Fue una de las últimas bases que me pasó Nico teniendo ya las otras tres y me gustó mucho para cerrar el disco. Le puse letras que tenía guardadas y quedó una canción más movidita y para el bailoteo, para que se pueda perrear, gatear o hacer la animalada que quieras con ella.

Para finalizar queremos preguntarte por tus planes de futuro, tanto con Locoplaya como en solitario. ¿Podremos oír cosas nuevas próximamente?
Sí, estamos grabando ya cosas nuevas que esperemos que puedan salir en verano. Y mientras voy también pensando en cosas en solitario, pero de momento estamos centrados en grabar cosas como Locoplaya que saldrán dentro de poquito tiempo.